Esta página emplea tanto cookies propias como de terceros para recopilar información estadística de su navegación por internet y mostrarle publicidad y/o información relacionada con sus gustos. Al navegar por este sitio web usted comprende que accede al empleo de estas cookies.

PLM-Logos
Bandera Perú
SANDIMMUN NEORAL Cápsula blanda
Marca

SANDIMMUN NEORAL

Sustancias

CICLOSPORINA

Forma Farmacéutica y Formulación

Cápsula blanda

Presentación

Cápsulas blandas , 25 Miligramos

Cápsulas blandas , 100 Miligramos

Cápsulas blandas , 50 Miligramos

DESCRIPCIÓN Y COMPOSICIÓN:

Formas farmacéuticas:

Cada CÁPSULA BLANDA contiene 25, 50 o 100 mg de ciclosporina.

La SOLUCIÓN ORAL contiene 100 mg de ciclosporina por ml. Cada frasco de 50 ml contiene 5000 mg de ciclosporina.

Es posible que algunas dosis y formas farmacéuticas no estén disponibles en todos los países.

Excipientes:

• Cápsulas blandas:

— Contenido de la cápsula: Alfa-tocoferol, etanol anhidro, propilenglicol, monoglicéridos, diglicéridos y triglicéridos de aceite de maíz, aceite de ricino hidrogenado polietoxilado 40 (hidroxiestearato de macrogolglicerol). Las cápsulas de gelatina blanda SANDIMMUN NEORAL® contienen un 11,8% v/v (9,4% p/v) de etanol (véase el apartado Advertencias y precauciones).

— Cubierta de la cápsula: Óxido de hierro negro (El72) (Cápsula de 25 mg y 100 mg), dióxido de titanio (E 171), glicerol al 85%, propilenglicol, gelatina, otros disolventes.

— Tinta de impresión: Ácido carmínico (E 120), cloruro de aluminio hexahidratado, hidróxido de sodio, hidroxipropilmetilcelulosa.

Solución oral: Alfa-tocoferol, etanol anhidro, propilenglicol, monoglicéridos, diglicéridos y triglicéridos de aceite de maíz, aceite de ricino hidrogenado polietoxilado 40. La solución oral SANDIMMUN NEORAL® contiene un 12% v/v (9,5% p/v) de etanol (véase el apartado Advertencias y precauciones).

Las formulaciones farmacéuticas pueden variar de un país a otro.

INDICACIONES:

• Trasplantes.

Trasplante de órgano sólido: Prevención del rechazo del injerto después de un alotrasplante de riñón, hígado, corazón, corazón-pulmón, pulmón y páncreas.

Tratamiento del rechazo del injerto en pacientes que anteriormente recibían otros inmunosupresores.

Trasplante de médula ósea: Prevención del rechazo del injerto después de un trasplante de médula ósea.

Prevención o tratamiento de la enfermedad del injerto contra el huésped (EICH).

• Otras indicaciones distintas del trasplante.

Uveítis endógena: Tratamiento de la uveítis intermedia o posterior activa que amenaza la visión, de etiología no infecciosa.

Tratamiento de la uveítis de Behcet.

Síndrome nefrótico: Síndrome nefrótico secundario a nefropatía de cambios mínimos, glomerulosclerosis focal y segmentaria, o glomerulonefritis membranosa en pacientes dependientes de esteroides o resistentes a los mismos.

Artritis reumatoide: Tratamiento de la artritis reumatoide activa grave.

No se ha indicado su eficacia y seguridad en niños.

Psoriasis: Tratamiento de la psoriasis grave en placas cuando el tratamiento convencional, tópica y sistémica es inadecuado o ineficaz.

El médico debe valorar la relación beneficio/riesgo al instaurar el tratamiento con SANDIMMUN NEORAL®.

No se ha demostrado su eficacia y seguridad en niños.

Dermatitis atópica: SANDIMMUN NEORAL® está indicado en pacientes con dermatitis atópica grave que necesitan un tratamiento sistémico.

CONTRAINDICACIONES: Hipersensibilidad a la ciclosporina o a cualquiera de los excipientes de SANDIMMUN NEORAL®.

Pacientes con enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide, psoriasis, síndrome nefrótico, uveítis endógena, dermatitis atópica) con alteración de la función renal (excepto proteinuria en pacientes con síndrome nefrótico), o hipertensión no controlada.

Pacientes con psoriasis que están recibiendo otros inmunosupresores, PUVA, UVB, coal tar y radioterapia.

EMBARAZO Y LACTANCIA :

Embarazo: Los estudios en animales han demostrado efectos tóxicos en la función reproductora de ratas y conejos (véase el apartado Datos de toxicidad preclínica).

La experiencia con SANDIMMUN NEORAL® en mujeres embarazadas es limitada. Las mujeres embarazadas que reciben tratamientos inmunosupresores después de un trasplante, lo cual incluye la ciclosporina y los regímenes a base de ciclosporina, están expuestas a un riesgo de parto prematuro (antes de 37 semanas).

Se dispone de datos limitados de niños expuestos intraútero a la ciclosporina, hasta que cumplieron 7 años de edad aproximadamente. Estos niños mostraron una función renal y una presión sanguínea normal.

Sin embargo, no se han realizado estudios adecuados y bien controlados en mujeres embarazadas, por lo que SANDIMMUN NEORAL® no debe emplearse durante el embarazo a menos que los posibles beneficios para la madre justifiquen los riesgos potenciales para el feto.

Lactancia: La ciclosporina pasa a la leche materna por lo que las madres sometidas a este tratamiento deben suspender la lactancia.

EFECTOS SOBRE LA CAPACIDAD PARA CONDUCIR VEHÍCULOS Y UTILIZAR MAQUINARIA: Ninguno.

REACCIONES ADVERSAS

La mayoría de las reacciones adversas asociadas al tratamiento con la ciclosporina son dosis dependiente y responden a una reducción de la misma. El espectro general de las reacciones adversas es prácticamente idéntico en todas las indicaciones; no obstante, existen algunas diferencias de incidencia e intensidad. Como consecuencia de las mayores dosis iniciales y de la mayor duración del tratamiento de mantenimiento después de un trasplante, las reacciones adversas son más frecuentes y suelen ser más intensos en los pacientes con trasplante que en aquellos tratados para otras indicaciones.

Infecciones e infestaciones: En los pacientes que reciben tratamientos inmunosupresores, lo cual incluye la ciclosporina y los regímenes a base de ciclosporina, aumenta el riesgo de infecciones (víricas, bacterianas, micóticas y parasitarias), que pueden ser generalizadas o localizadas (véase el apartado Advertencias y precauciones). Puede producirse asimismo una agravación de las infecciones preexistentes. La reactivación de infecciones por poliomavirus puede conducir a nefropatía asociada al poliomavirus (NAPV) o a leucoencefalopatía multifocal progresiva (LMP) asociada al virus JC. Se han notificado manifestaciones graves e incluso desenlaces mortales.

Neoplasias benignas, malignas e inespecíficas (incluidos quistes y pólipos): Los pacientes que reciben tratamientos inmunosupresores, lo cual incluye la ciclosporina y los regímenes a base de ciclosporina, están sujetos a un mayor riesgo de linfoma o trastornos linfoproliferativos y otras enfermedades malignas, especialmente de la piel. La frecuencia de enfermedades malignas aumenta cuanto mayores son la intensidad y la duración del tratamiento (véase el apartado Advertencias y precauciones). Algunas enfermedades malignas pueden ser mortales.

Resumen tabulado de las reacciones adversas notificadas durante los ensayos clínicos: Las reacciones adversas observadas en ensayos clínicos (Tabla 1) se clasifican por órgano o sistema según el diccionario MedDRA. Dentro de cada categoría de trastornos, se clasifican por orden de frecuencia y gravedad decreciente, aplicando la siguiente convención (CIOMS III): muy frecuentes (> 1/10), frecuentes (≥ 1/100, < 1/10), infrecuentes ( 1/1000. < 1/100), raras (≥ 1/10 000, < 1/1000) y muy raras (<1/10 000), incluidos los casos aislados.

Tabla 1. Reacciones adversas notificadas durante los ensayos clínicos

Trastornos de la sangre y del sistema linfático

Poco frecuente

Anemia, trombocitopenia.

Rara

Anemia hemolítica microangiopática, síndrome hemolítico urémico.

Trastornos del metabolismo y de la nutrición

Muy frecuente

Hiperlipidemia

Frecuente

Anorexia, hiperuricemia, hipercaliemia, hipomagnesemia

Rara

Hiperglicemia

Trastornos del sistema nervioso

Muy frecuente

Temblor, cefalea incluyendo migraña.

Frecuente

Parestesia

Poco frecuente

Signos de encefalopatía tales como convulsiones, confusión, desorientación, capacidad de respuesta disminuida, agitación, insomnio, alteraciones de la visión, ceguera cortical, coma, paresia, ataxia cerebelar.

Rara

Polineuropatía motora.

Muy rara

Edema del disco óptico incluyendo papiloedema, con posible deterioro visual, secundario a una hipertensión intracraneal benigna.

Trastornos vasculares

Muy frecuentes

Hipertensión (véase el apartado Advertencias y precauciones)

Trastornos gastrointestinales

Frecuente

Náusea, vómitos, dolor abdominal, diarrea, hiperplasia gingival.

Rara

Pancreatitis

Trastornos hepatobiliares

Frecuente

Función hepática anormal (véase el apartado Advertencias y precauciones)

Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo

Frecuente

Hipertricosis

Poco frecuente

Erupción cutánea alérgica

Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo

Frecuente

Calambres musculares, mialgia

Rara

Debilidad muscular, miopatia.

Trastornos renales y urinarios

Muy frecuente

Disfunción renal (véase el apartado Advertencias y precauciones)

Trastornos del aparato reproductor y de la mama

Rara

Alteración menstrual, ginecomastia.

Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración

Frecuente

Fatiga

Poco frecuente

Edema, aumento de peso.

Otras reacciones adversas obtenidas de la experiencia postcomercialización: Se han obtenido informes postcomercialización espontáneos y requeridos de hepatoxicidad y lesión hepática incluyendo colestasis, ictericia, hepatitis e insuficiencia hepática en pacientes tratados con ciclosporina. La mayoría de los informes incluyeron pacientes con comorbilidades significativas, estados subyacentes y otros factores de confusión incluyendo complicaciones infecciosas y medicaciones concomitantes con potencial hepatotoxicidad. En algunos casos, principalmente en pacientes trasplantados, se ha notificado desenlace fatal.

INTERACCIONES:

Interacciones con alimentos y bebidas: Se ha informado que la ingesta simultánea de zumo de pomelo aumenta la biodisponibilidad de la ciclosporina (véase el apartado Posología y administración).

Interacción con otros medicamentos: Se han notificado interacciones entre la ciclosporina y numerosos medicamentos; a continuación figura una lista de los medicamentos cuya interacción con la ciclosporina está bien documentada y puede tener implicaciones clínicas.

Se conoce la existencia de varios agentes que aumentan o disminuyen los niveles plasmáticos o en sangre total de ciclosporina mediante inhibición o inducción de las enzimas que intervienen en el metabolismo de ciclosporina, en concreto del CYP3A4. La ciclosporina es también un inhibidor del CYP3A4 y de la bomba de flujo multifármaco glicoproteína-P y puede incrementar los niveles plasmáticos de medicaciones administradas concomitantemente que son sustrato de esta enzima y/o transportador.

Fármacos que reducen las concentraciones de ciclosporina: Barbitúricos, carbamazepina, oxcarbazepina, fenitoína; nafcilina, sulfadimidina por vía intravenosa, rifampicina, octreotida, probucol, orlistat, Hypericum perforatimi (hipérico o hierba de San Juan), ticlopidina, sulfinpirazona, terbinafina, bosentán.

Fármacos que elevan las concentraciones de ciclosporina: Antibióticos de la familia de los macrólidos (p.ej. eritromicina [véase el apartado Advertencias y precauciones — Precauciones especiales en la dermatitis atópica], azitromicina y claritromicina), ketoconazol, fluconazol, itraconazol, voriconazol, diltiazem, nicardipino, verapamilo, metoclopramida, anticonceptivos orales, danazol, metilprednisolona (dosis altas), alopurinol, amiodarona, ácido cólico y derivados, inhibidores de la proteasa, imatinib, colquicina, nefazodona.

Interacciones que provocan un aumento potencial de la nefrotoxicidad: Debe tenerse precaución al utilizar la ciclosporina con otros medicamentos que producen una sinergia nefrotóxica tales como: aminoglucósidos (incl. gentamicina y tobramicina), anfotericina B, ciprofloxacino, vancomicina, trimetoprima (+ sulfametoxazol), antinflamatorios no esteroides (incl. diclofenaco, naproxeno, sulindaco), melfalán, antagonistas de los receptores H2 de histamina (p.ej. cimetidina, ranitidina), metotrexato (véase el apartado “Interacciones por las que no se recomienda el uso concomitante”); asimismo deberá realizarse una monitorización cuidadosa de la función renal (en particular de la creatinina sérica) si se administra simultáneamente ciclosporina con cualquiera de estos medicamentos. Si se produce un deterioro significativo de la función renal, deberá reducirse la dosis del fármaco coadministrado o considerar un tratamiento alternativo.

Debe evitarse la coadministración con el tacrolimús debido al aumento del riesgo de nefrotoxicidad.

Tras la administración concomitante de ciclosporina y lercanidipino, el AUC de lercanidipino se incrementó tres veces y el de ciclosporina en un 21%. Por lo tanto se recomienda precaución cuando se administra conjuntamente ciclosporina con lercanidipino.

La ciclosporina es un potente inhibidor de la glucoproteína P (Pgp) y puede aumentar las concentraciones sanguíneas de fármacos coadministrados que son sustratos de la Pgp como el aliskireno. Después de la coadministración de ciclosporina y aliskireno, la Cmax (concentración plasmática máxima) del aliskireno aumentó aproximadamente 2,5 veces y su AUC aproximadamente 5 veces. En cambio, no se modificó de manera significativa el perfil farmacocinético de la ciclosporina. Se recomienda precaución al coadministrar la ciclosporina y el aliskireno (véase el apartado Advertencias y precauciones).

Se ha determinado que la coadministración de diclofenaco y ciclosporina provoca un aumento significativo de la biodisponibilidad del diclofenaco, potenciando la toxicidad renal de ciclosporina, por lo que se recomienda monitorizar los niveles circulantes de ciclosporina ajustando la dosis si fuera necesario. Si aparecieran signos/síntomas que manifiesten la aparición de toxicidad renal, se debe suspender la administración del antiinflamatorio.

La administración concomitante de nifedipino y ciclosporina puede provocar un aumento de la incidencia de hiperplasia gingival con respecto a la observada con la ciclosporina sola.

La ciclosporina puede reducir el aclaramiento de digoxina, colchicina, prednisolona, inhibidores de la HMG-CoA reductasa (estatinas) y etopósido.

En varios pacientes que tomaban digoxina se observó toxicidad grave de los digitálicos durante los primeros días tras iniciar el tratamiento con ciclosporina. Asimismo la ciclosporina puede incrementar los electos tóxicos de la colchicina, como son miopatía y neuropatía, especialmente con ciclosporina, deberá realizarse una monitorización clínica muy estricta con el fin de poder detectar de forma temprana las manifestaciones tóxicas de la digoxina o colchicina, y proceder a una reducción de la dosis o a la retirada de dichos medicamentos.

La administración concomitante de ciclosporina con lovastatina, simvastatina, atorvastatina, pravastatina, y raramente, fluvastatina puede incrementar los efectos tóxicos musculares de las estatinas que se manifiestan como dolor muscular y debilidad, miositis y radomiolisis. Cuando se administran conjuntamente con ciclosporina deberá reducirse la dosis de estas estatinas de acuerdo con las recomendaciones de la Ficha Técnica. El tratamiento con estatina deberá ser interrumpido o suspendido temporalmente en pacientes con signos y síntomas de miopatía o aquellos con factores de riesgo que predispongan a un daño renal grave, incluyendo insuficiencia renal, secundaria a rabdomiolisis.

Se observaron elevaciones de la creatinina sérica en los estudios en los que se utilizaba everolimus o sirolimus en combinación con dosis plenas de ciclosporina para microemulsión. Este efecto a menudo es reversible con la reducción de la dosis de ciclosporina. Everolimus y sirolimus tienen solo una influencia menor sobre la farmacocinética de ciclosporina. La administración conjunta de ciclosporina, incrementa significativamente los niveles sanguíneos de everolimus y sirolimus.

Se requiere precaución al coadministrar medicamentos ahorradores de potasio (p.ej. diuréticos ahorradores de potasio, inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina, antagonistas de los receptores de angiotensina II o medicamentos que contienen potasio), ya que pueden conducir a un aumento significativo del potasio sérico (véase el apartado Advertencias y precauciones).

La ciclosporina puede incrementar las concentraciones plasmáticas de repaglinida y por lo tanto, incrementar el riesgo de hipoglucemia.

Recomendaciones: Deberán observarse las siguientes recomendaciones básicas si es inevitable la administración conjunta de los fármacos que se conoce interaccionan con ciclosporina:

• En pacientes trasplantados, se han notificado casos aislados de trastornos importantes pero reversibles de la función renal (con elevaciones consecuentes de la creatinina sérica) después de la coadministración de derivados del ácido fíbrico (p.ej. bezafibrato, fenofibrato). Por lo tanto, deberá monitorizarse de cerca la función renal de tales pacientes. En caso de trastorno grave de la función renal debe suspenderse la coadministración de los derivados del ácido fíbrico.

• Fármacos que se conoce disminuyen o aumentan la biodisponibilidad de ciclosporina: En pacientes trasplantados se requieren determinaciones frecuentes de los niveles de ciclosporina, ajustándose, si es necesario, la dosis de la misma, particularmente durante la introducción o retirada del fármaco coadministrado. En pacientes no trasplantados la monitorización de los niveles de ciclosporina en sangre es cuestionable, ya que en estos pacientes la relación entre los niveles sanguíneos y los efectos clínicos está menos establecida. Si se administran concomitantemente fármacos que se conoce incrementan los niveles de ciclosporina, puede ser más apropiada una valoración frecuente de la función renal y una monitorización cuidadosa de los efectos secundarios relacionados con ciclosporina, que una determinación de los niveles sanguíneos.

Debe evitarse el uso concomitante de nifedipino en pacientes en los que se desarrolla hiperplasia gingival durante el tratamiento con ciclosporina.

Los fármacos antiinflamatorios no esteroideos que se conoce están sometidos a un fuerte metabolismo de primer paso (p.ej.diclofenaco) deben administrarse a dosis inferiores a las que se utilizarían en pacientes que no reciben ciclosporina.

Si se utiliza digoxina, colchicina, o inhibidores de la HMG-CoA reductasa (estatinas) conjuntamente con ciclosporina, se requiere una monitorización clínica estrecha con el fin de permitir una detección precoz de las manifestaciones tóxicas del fármaco, seguido de una reducción de su dosis o de su retirada.

DATOS PRECLÍNICOS SOBRE SEGURIDAD:

La ciclosporina no mostró efectos mutágenos ni teratógenos en los sistemas analíticos convencionales que utilizan la aplicación oral (hasta 17 mg/kg diarios por vía oral en ratas y hasta 30 mg/kg en conejos). Con dosis tóxicas (30 mg/kg al día por vía oral en ratas y 100 mg/kg en conejos), la ciclosporina mostró efectos embriotóxicos y fetotóxicos que condujeron a un aumento de la mortalidad prenatal y posnatal y a una disminución del peso de los fetos acompañada de retrasos de la formación del esqueleto.

En dos estudios publicados, conejos expuestos a la ciclosporina in utero (10 mg/kg/día por vía subcutánea) presentaron una reducción de la cantidad de nefronas, hipertrofia renal, hipertensión sistémica e insuficiencia renal progresiva hasta la edad de 35 semanas.

Las ratas preñadas que recibieron 12 mg/kg/día de ciclosporina por vía intravenosa (el doble de la dosis intravenosa recomendada para el ser humano) tuvieron fetos con una mayor incidencia de malformación septal ventricular.

Estos hallazgos no se han observado en otras especies y se desconoce su relevancia para el ser humano.

Se llevaron a cabo estudios del potencial cancerígeno en ratas y ratones machos y hembras. En el estudio de 78 semanas en ratones que utilizó dosis de 1, 4 y 16 mg/kg al día, se detectó una tendencia estadísticamente significativa de linfomas linfocíticos en las hembras, y la incidencia de carcinomas hepatocelulares en los machos tratados con la dosis intermedia fue significativamente mayor que el valor de control. En el estudio de 24 meses en ratas que utilizó dosis de 0,5, 2 y 8 mg/kg al día, la frecuencia de adenomas de los islotes pancreáticos con la dosis baja fue significativamente mayor que la incidencia de control. Los carcinomas hepatocelulares y los adenomas de las células de los islotes pancreáticos no mostraron ninguna relación con la dosis.

Los estudios realizados en ratas machos y hembras no revelaron alteraciones de la fecundidad.

No se ha observado que la ciclosporina sea mutágena ni genotóxica en el ensayo de Ames, el ensayo v79-hgprt, el ensayo de micronúcleos en ratones y hámsteres chinos, los ensayos de aberraciones cromosómicas en médula ósea de hámster chino, el ensayo de letalidad dominante en ratones y el ensayo de reparación del ADN en espermatozoides de ratones tratados. En un estudio que investigó la inducción del intercambio de cromátides hermanas por la ciclosporina en linfocitos humanos in vitro se encontraron indicios de un efecto positivo (es decir, inducción del intercambio de cromátides hermanas) con altas concentraciones en este sistema.

El aumento de la incidencia de cáncer constituye una complicación reconocida de la inmunosupresión en portadores de trasplantes de órganos. Las formas más comunes de neoplasias son el linfoma no Hodgkin y los carcinomas de piel. El riesgo de procesos malignos durante el tratamiento con la ciclosporina es mayor que en la población sana normal, pero similar al que se observa en pacientes que reciben otros tratamientos inmunosupresores. Se ha informado que la reducción o interrupción de la inmunosupresión puede provocar un retroceso en las lesiones.

ADVERTENCIAS Y PRECAUCIONES: Todas las indicaciones.

Supervisión médica: Sólo deben recetar SANDIMMUN NEORAL® médicos experimentados en el tratamiento inmunosupresor y que estén en condiciones de ofrecer un seguimiento adecuado y regular, incluidos exámenes físicos completos, mediciones de la tensión arterial y control de los parámetros de seguridad de laboratorio (creatinina sérica, urea, ácido úrico, aclaramiento de creatinina, potasio, calcio, magnesio, enzimas hepáticos, bilirrubina, lípidos séricos).

Los pacientes trasplantados tratados con SANDIMMUN NEORAL® serán controlados en centros asistenciales debidamente equipados para ello y que cuenten con personal sanitario experimentado. El médico responsable del tratamiento de mantenimiento debe recibir información completa que permita efectuar el seguimiento del paciente.

Nefrotoxicidad aguda y crónica: Durante las primeras semanas del tratamiento con SANDIMMUN NEORAL® pueden presentarse frecuentemente elevaciones de las concentraciones séricas de creatinina y urea que pueden constituir complicaciones graves. Estos trastornos funcionales dependen de la dosis, son reversibles y suelen responder a una reducción de la dosis. Durante el tratamiento a largo plazo algunos pacientes pueden desarrollar trastornos renales estructurales (p.ej., fibrosis intersticial); los cuales en pacientes trasplantados deben diferenciarse de los cambios debido a un rechazo crónico.

Hepatotoxicidad y lesiones hepáticas: SANDIMMUN NEORAL® también puede provocar elevaciones reversibles de la bilirrubina sérica y a veces de las enzimas hepáticas, en función de la dosis (véase el apartado Reacciones adversas). Durante la farmacovigilancia ha habido notificaciones espontáneas y solicitadas de hepatotoxicidad y lesiones hepáticas, incluidas colestasis, ictericia, hepatitis e insuficiencia hepática en pacientes tratados con la ciclosporina. La mayoría de los casos se referían a pacientes con comorbilidades, enfermedades subyacentes y otros factores de confusión tales como complicaciones infecciosas y medicamentos concomitantes con un potencial hepatotóxico. En algunos casos, sobre todo en pacientes trasplantados, se han notificado desenlaces mortales (véase el apartado Reacciones adversas).

Se requiere una estricta vigilancia de los parámetros de la función renal y hepática ya que si se detectan valores anormales podría ser necesario reducir la dosis (véanse los apartados Posologia y administración y Farmacología clínica).

Población geriátrica: En los pacientes de edad avanzada, la función renal debe ser objeto de una vigilancia particularmente cuidadosa.

Supervisión de las concentraciones de ciclosporina en pacientes trasplantados: En los pacientes trasplantados tratados con SANDIMMUN NEORAL®, la supervisión regular de las concentraciones sanguíneas de ciclosporina representa una medida de seguridad importante (véase el apartado Posología y administración). El método preferido para medir las concentraciones sanguíneas de ciclosporina consiste en utilizar un anticuerpo monoclonal específico (determinación del principio activo inalterado), o bien, un método de cromatografía de líquidos de alta eficacia (HPLC) que también permite determinar las concentraciones del principio activo inalterado. Si se utiliza plasma o suero, debe seguirse un protocolo de separación normalizado (tiempo y temperatura). Para la supervisión inicial de los pacientes con trasplante de hígado debe usarse o bien el anticuerpo monoclonal específico o bien mediciones en paralelo con el anticuerpo monoclonal específico y el anticuerpo monoclonal inespecífico para garantizar la administración de una dosis que produzca una inmunodepresión adecuada.

Cabe recordar que la concentración de ciclosporina en la sangre, el plasma o el suero no es más que uno de los numerosos factores que influyen en el estado clínico del paciente. Por lo tanto, los resultados sólo representan una guía para ajustar la dosis tomando en cuenta los demás parámetros clínicos y de laboratorio (véase el apartado Posología y administración).

Linfomas y otras neoplasias: La ciclosporina aumenta el riesgo de desarrollar linfomas y otros patología malignas, en particular de la piel. Este aumento del riesgo parece relacionarse con el grado y la duración de la inmunosupresión más que con el uso de agentes específicos. Por lo tanto, deben emplearse con precaución los regímenes terapéuticos con varios inmunodepresores (incluida la ciclosporina) ya que pueden conducir a trastornos linfoproliferativos y tumores de órganos sólidos, a veces mortales (véase el apartado Reacciones adversas).

En vista del riesgo potencial de procesos malignos de la piel, se debe advertir a los pacientes tratados con SANDIMMUN NEORAL® que eviten la exposición excesiva a la luz ultravioleta.

Infecciones: La ciclosporina predispone al paciente al desarrollo de un amplio espectro de infecciones bacterianas, micóticas, parasitarias y víricas, a menudo causadas por patógenos oportunistas. En pacientes tratados con la ciclosporina se ha observado la activación de infecciones latentes por poliomavirus que pueden conducir a nefropatía asociada al poliomavirus (NAPV), especialmente a nefropatías asociadas con el virus BK (BKVN) o a leucoencefalopatía multifocal progresiva (LMP) asociada con el virus JC. Estas afecciones se asocian frecuentemente con un elevado grado de inmunosupresión y deben tenerse en cuenta en el diagnóstico diferencial de pacientes inmunosuprimidos cuya función renal se está deteriorando o que presentan síntomas neurológicos. Se han notificado desenlaces graves e incluso mortales. Deben aplicarse estrategias profilácticas y terapéuticas eficaces, especialmente en los pacientes que reciben un tratamiento inmunosupresor múltiple a largo plazo, (véase el apartado Reacciones adversas).

Hipertensión: El tratamiento con SANDIMMUN NEORAL® requiere un control regular de la presión sanguínea. En caso de hipertensión, debe emprenderse un tratamiento antihipertensivo adecuado (véase el apartado Reacciones adversas).

Aumento de los lípidos en sangre: Como SANDIMMUN NEORAL® ha provocado en raras ocasiones una elevación leve y reversible de las concentraciones sanguíneas de lípidos, es aconsejable efectuar determinaciones de los lípidos antes y después del primer mes de tratamiento. Si se detecta un aumento de los lípidos, debe considerarse una dieta con un bajo contenido de grasas y, si es adecuado, reducir la dosis (véase el apartado Reacciones adversas).

Hiperpotasemia: La ciclosporina aumenta el riesgo de hiperpotasemia, sobre todo en los pacientes con disfunción renal (véase el apartado Reacciones adversas). También se requiere precaución al coadministrar la ciclosporina con medicamentos ahorradores de potasio (p.ej. diuréticos ahorradores de potasio, inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina, antagonistas de los receptores de angiotensina II) y medicamentos que contienen potasio, así como en pacientes que siguen una dieta con un alto contenido de potasio (véase el apartado Interacciones). En tales casos se recomienda controlar las concentraciones de potasio.

Hipomagnesemia: La ciclosporina favorece el aclaramiento de magnesio, lo que puede conducir a hipomagnesemia sintomática, especialmente durante el periodo peritrasplante (véase el apartado Reacciones adversas). Por lo tanto, se recomienda vigilar las concentraciones séricas de magnesio durante dicho periodo, sobre todo en presencia de síntomas o signos neurológicos. Si se considera necesario, administrar suplementos de magnesio.

Hiperuricemia: Se requiere precaución en pacientes con hiperuricemia (véase el apartado Reacciones adversas).

Vacunas vivas atenuadas: Durante el tratamiento con la ciclosporina, las vacunas pueden ser menos eficaces; debe evitarse el uso de vacunas vivas atenuadas (véase el apartado Interacciones).

Interacciones: Debe tenerse precaución al coadministrar el lercanidipino y la ciclosporina (véase el apartado Interacciones).

La ciclosporina puede aumentar las concentraciones sanguíneas de fármacos coadministrados que son sustratos de la glicoproteína-P (Pgp), como el aliskireno (véase el apartado Interacciones).

Excipientes especiales: Etanol.

SANDIMMUN NEORAL® Cápsulas y solución contienen 11,8% y 12,0% respectivamente de etanol en volumen (alcohol). Perjudicial para personas que padecen alcoholismo. El contenido de etanol (véase el apartado Descripción y composición) debe tenerse en cuenta al administrar el medicamento a mujeres embarazadas o que amamantan, a pacientes con enfermedades hepáticas o epilépticos.

SANDIMMUN NEORAL® Cápsulas y solución por contener aceite de ricino polioxilo-40-hidrogenado puede provocar molestias de estómago y diarrea.

Precauciones adicionales en indicaciones distintas del trasplante: Los pacientes con infecciones no controladas o algún tipo de proceso maligno, no deberán ser tratados con ciclosporina.

Precauciones adicionales en la uveítis endógena: Dado que SANDIMMUN NEORAL® puede afectar la función renal, se requieren evaluaciones frecuentes de la misma; si la creatinina sérica se mantiene más de un 30% por encima del valor inicial en más de una determinación, debe reducirse entre un 25% y un 50% la dosis de SANDIMMUN NEORAL®. Si el aumento respecto al valor inicial sobrepasa el 50%, debe considerarse una reducción adicional. Estas recomendaciones son válidas aunque los valores del paciente permanezcan dentro del intervalo normal del laboratorio.

Se dispone de escasa experiencia sobre el uso de SANDIMMUN NEORAL® en niños con uveítis endógena.

Precauciones adicionales en la psoriasis: Dado que SANDIMMUN NEORAL® puede afectar la función renal, antes del tratamiento debe obtenerse un valor de referencia fiable de la creatinina sérica mediante un mínimo de dos determinaciones previas al tratamiento, y esta debe monitorizarse a intervalos quincenales durante los 3 primeros meses de terapia. Posteriormente, si la creatinina permanece estable, las determinaciones pueden efectuarse cada mes. Si la creatinina sérica se mantiene más de un 30% por encima del valor inicial en más de una ocasión, debe reducirse entre un 25% y un 50% la dosis de SANDIMMUN NEORAL®. Si al mes no se produce mejoría de la función renal, deberá interrumpirse la medicación con SANDIMMUN NEORAL®. Estas recomendaciones son válidas aunque los valores del paciente permanezcan dentro del intervalo normal.

Los pacientes de edad avanzada pueden recibir el tratamiento solamente en caso de psoriasis incapacitante, vigilando estrictamente la función renal.

Se dispone de escasa experiencia sobre el uso de SANDIMMUN NEORAL® en niños con psoriasis.

Se ha informado del desarrollo de neoplasias (en particular, de la piel) en pacientes psoriásicos tratados con la ciclosporina, al igual que con el tratamiento inmunosupresor convencional. Antes de emprender el tratamiento con SANDIMMUN NEORAL® deben tomarse biopsias de las lesiones cutáneas que no sean características de la psoriasis y que se sospeche que sean malignas o premalignas. Los pacientes con lesiones cutáneas malignas o premalignas no deben recibir SANDIMMUN NEORAL® sino hasta después de haber recibido un tratamiento adecuado para tales lesiones y únicamente si no existe ninguna otra opción terapéutica.

Algunos pacientes psoriásicos tratados con SANDIMMUN® han presentado trastornos linfoproliferativos los cuales respondieron a una interrupción inmediata del fármaco.

En vista del riesgo potencial de procesos malignos de la piel, los pacientes tratados con SANDIMMUN NEORAL® deben evitar el exceso de exposición solar sin protección.

Precauciones adicionales en el síndrome nefrótico: Dado que SANDIMMUN NEORAL® puede afectar la función renal, se requieren evaluaciones frecuentes de la misma; si la creatinina sérica se mantiene más de un 30% por encima del valor inicial en más de una determinación, debe reducirse entre un 25% y un 50% la dosis de SANDIMMUN NEORAL®. Los pacientes con la función renal anormal en el valor de referencia deben recibir inicialmente 2,5 mg/kg al día y ser objeto de una vigilancia muy estricta.

En algunos pacientes puede ser difícil detectar una disfunción renal inducida por SANDIMMUN NEORAL® debido a los trastornos renales relacionados con el síndrome nefrótico en sí. Esto explica por qué, en casos raros, se han observado trastornos renales estructurales asociados con SANDIMMUN NEORAL® sin elevaciones de la creatinina sérica. Por lo tanto, debe considerarse la biopsia renal en los pacientes con nefropatía de cambios mínimos dependiente de los esteroides, cuya terapia con SANDIMMUN NEORAL® se ha mantenido más de 1 año.

Se han notificado ocasionalmente casos de cáncer (entre otros, linfoma de Hodgkin) en pacientes con síndrome nefrótico tratados con inmunodepresores (incluida la ciclosporina).

Precauciones adicionales en la artritis reumatoide: Dado que SANDIMMUN NEORAL® puede afectar la función renal, debe obtenerse un nivel de referencia fiable de la creatinina sérica mediante un mínimo de dos determinaciones previas al tratamiento. La creatinina sérica debe medirse cada 2 semanas durante los 3 primeros meses de tratamiento y luego cada mes. Al cabo de 6 meses de tratamiento, la creatinina sérica debe medirse cada 4 a 8 semanas en función de la estabilidad de la enfermedad, los medicamentos coadministrados y las enfermedades concomitantes. Se requieren controles más frecuentes si se incrementa la dosis de SANDIMMUN NEORAL®, si se inicia un tratamiento concomitante con un antinflamatorio no esteroide o si se aumenta la dosis del mismo (véase el apartado Interacciones).

Si la creatinina sérica se mantiene más de un 30% por encima del valor inicial en más de una ocasión, debe reducirse la dosis de SANDIMMUN NEORAL®. Si el aumento sobrepasa el 50%, es obligatorio reducir la dosis un 50%. Estas recomendaciones son válidas aunque los valores del paciente permanezcan dentro del intervalo normal del laboratorio. Si la disminución de la dosis no logra reducir la creatinina en un plazo de un mes, debe suspenderse el tratamiento con SANDIMMUN NEORAL®.

Como en otras indicaciones, por existir un mayor riesgo de alteraciones linfoproliferativas, se tendrá especial precaución en caso de asociación de SANDIMMUN® con el metotrexato (véase el apartado Interacciones).

Precauciones adicionales en la dermatitis atópica: Dado que SANDIMMUN NEORAL® puede afectar la función renal, debe obtenerse un valor de referencia fiable de la creatinina sérica mediante un mínimo de dos determinaciones previas al tratamiento. La creatinina sérica debe medirse cada 2 semanas durante los 3 primeros meses de tratamiento. Posteriormente, si la creatinina permanece estable, las determinaciones pueden efectuarse cada mes. Si la creatinina sérica se mantiene más de un 30% por encima del valor inicial en más de una ocasión, debe reducirse entre un 25% y un 50% la dosis de SANDIMMUN NEORAL®. Estas recomendaciones son válidas aunque los valores del paciente permanezcan dentro del intervalo normal del laboratorio.

Si la disminución de la dosis no logra reducir la creatinina en un plazo de 1 mes, debe suspenderse el tratamiento con SANDIMMUN NEORAL®.

Se dispone de escasa experiencia sobre el uso de SANDIMMUN NEORAL® en niños con dermatitis atópica, y desaparece invariablemente de forma espontánea o con la mejora general de la enfermedad.

La linfadenopatía detectada durante el tratamiento con la ciclosporina debe ser objeto de una vigilancia regular. Si la linfadenopatía persiste a pesar de haber mejorado la actividad de la enfermedad, debe efectuarse una biopsia como medida de precaución para descartar la presencia de un linfoma.

Antes de emprender el tratamiento con SANDIMMUN NEORAL® hay que esperar que desaparezcan las infecciones activas de herpes simple; sin embargo, éstas no constituyen por sí solas un motivo para interrumpir el medicamento si aparecen durante el tratamiento, a menos que la infección sea grave.

Las infecciones cutáneas causadas por Staphylococcus aureus no constituyen una contraindicación absoluta al tratamiento con SANDIMMUN NEORAL®, pero deben controlarse con antibacterianos adecuados. Debe evitarse la eritromicina oral porque se sabe que puede elevar las concentraciones sanguíneas de ciclosporina (véase el apartado Interacciones); si no existe alternativa, se recomienda vigilar de cerca las concentraciones sanguíneas de ciclosporina, la función renal y los efectos secundarios de la ciclosporina.

Los pacientes tratados con SANDIMMUN NEORAL® no deben recibir radiación ultravioleta B ni fotoquimioterapia PUVA durante el tratamiento.

POSOLOGÍA Y ADMINISTRACIÓN:

Posología: Las dosis diarias de SANDIMMUN NEORAL® siempre deben dividirse en dos tomas.

Población general:

Trasplantes:

— Trasplante de órgano sólido: El tratamiento con SANDIMMUN NEORAL® debe empezarse con una dosis de 10 a 15 mg/kg/día administrada en las 12 horas previas a la intervención quirúrgica, continuando el tratamiento con la misma dosis diaria durante 1 a 2 semanas después de la operación. Luego la dosis debe reducirse progresivamente en función de las concentraciones sanguíneas hasta alcanzar una dosis de mantenimiento de aproximadamente 2 a 6 mg/kg administrada en dos tomas.

Cuando SANDIMMUN NEORAL® se asocia con otros inmunosupresores (p.ej. corticoesteroides o en el marco de una triterapia o tetraterapia), pueden emplearse dosis más bajas (p.ej., de 3 a 6 mg/kg en dos tomas como tratamiento inicial).

Si se emplea el concentrado SANDIMMUN® para solución de perfusión, la dosis recomendada es de aproximadamente un tercio de la dosis oral adecuada de SANDIMMUN NEORAL® y se aconseja cambiar lo antes posible al tratamiento por vía oral.

— Trasplante de médula ósea: En esta indicación, la vía oral se usará preferentemente en la terapia de mantenimiento a una dosis recomendada de 12,5 mg/kg/día en dos dosis. Se precisarán dosis mayores en caso de trastornos gastrointestinales que puedan disminuir la absorción. Si se emplea SANDIMMUN NEORAL® para iniciar el tratamiento, la dosis diaria recomendada es de 12,5 a 15 mg/kg/día en dos tomas, comenzando el día anterior al trasplante.

El tratamiento de mantenimiento debe continuarse por lo menos 3 meses - 6 meses (y de preferencia 6 meses) antes de disminuir gradualmente la dosis hasta cero al año después del trasplante.

Algunos pacientes presentan EICH después de suspender el tratamiento con SANDIMMUN NEORAL®, pero suelen responder favorablemente al reinstaurarse el tratamiento.. Pueden emplearse dosis bajas de SANDIMMUN NEORAL® para tratar la EICH crónica y moderada.

Otras indicaciones distintas del trasplante

— Uveítis endógena: Para la inducción de la remisión, la dosis recomendada es de 5 mg/kg al día por vía oral en 2 tomas, hasta la remisión de la inflamación uveal activa y la mejoría de la agudeza visual. En los casos retractarlos, la dosis puede incrementarse hasta 7 mg/kg al día durante un periodo limitado.

Si SANDIMMUN NEORAL® no logra controlar la situación de manera satisfactoria por sí solo, a las dosis recomendadas resultase insuficiente pueden añadirse corticoesteroides por vía sistémica (dosis diarias de 0,2-0,6 mg/kg de prednisona o un tratamiento equivalente) para conseguir la remisión inicial o contener los ataques oculares inflamatorios.

Para el tratamiento de mantenimiento, la dosis debe reducirse lentamente hasta la mínima dosis que sea eficaz, la cual no debe sobrepasar 5 mg/kg al día durante los periodos de remisión.

— Psoriasis: Dada la variabilidad de esta enfermedad, el tratamiento debe ser individualizado.

Para inducir la remisión, la dosis inicial recomendada es de 2,5 mg/kg al día por vía oral en 2 tomas. Si no se observa ninguna mejoría después de 1 mes, la dosis diaria puede incrementarse progresivamente, pero sin sobrepasar 5 mg/kg. El tratamiento debe suspenderse en los pacientes cuyas lesiones psoriásicas no presenten una respuesta satisfactoria al cabo de 6 semanas con una dosis de 5 mg/kg al día o cuando la dosis eficaz no sea compatible con las directrices de seguridad aceptadas (véase el apartado Advertencias y precauciones).

Se justifican dosis iniciales de 5 mg/kg al día en los pacientes cuyo estado exige una mejoría rápida.

Una vez que se haya conseguido una respuesta satisfactoria puede suspenderse el tratamiento con SANDIMMUN NEORAL® y reintroducirse para tratar recidivas posteriores, utilizando la misma dosis que había sido eficaz anteriormente. En algunos pacientes, puede ser necesario un tratamiento de mantenimiento.

Para el tratamiento de mantenimiento, la dosis debe ajustarse individualmente hasta el mínimo nivel que sea eficaz, sin sobrepasar 5 mg/kg al día.

— Síndrome nefrótico: Para la inducción de la remisión, la dosis oral diaria recomendada debe administrarse en 2 tomas.

En pacientes con una función renal normal (salvo por la proteinuria), la dosis diaria recomendada es la siguiente:

5 mg/kg en los adultos.

6 mg/kg en los niños.

En los pacientes con disfunción renal, la dosis inicial no debe sobrepasar 2,5 mg/kg al día.

Si no se observa eficacia al cabo de 3 meses de tratamiento, debe suspenderse la administración de SANDIMMUN NEORAL®.

La dosis debe ajustarse individualmente en función de la eficacia (proteinuria) y la seguridad (básicamente creatinina plasmática), pero en ningún caso debe sobrepasar 5 mg/kg al día en adultos y 6 mg/kg en niños.

Si la monoterapia con SANDIMMUN NEORAL® no da resultados satisfactorios, se recomienda asociarlo con dosis bajas de corticoesteroides orales, sobre todo en los pacientes corticorresistentes.

Para el tratamiento de mantenimiento, la dosis debe reducirse lentamente al nivel mínimo efectivo.

No se conocen datos acerca de la seguridad y eficacia a partir de los 2 años de tratamiento con SANDIMMUN NEORAL®.

— Artritis reumatoide: Durante las 6 primeras semanas de tratamiento, la dosis recomendada es de 3 mg/kg al día por vía oral en 2 tomas. Si el efecto es insuficiente, la dosis diaria puede incrementarse progresivamente en función de la tolerabilidad, sin sobrepasar 5 mgl/kg/día. Para conseguir la eficacia, puede ser necesario administrar SANDIMMUN NEORAL® durante un periodo de hasta 12 semanas. En cualquier caso si a los 6 meses no se ha observado eficacia, se suspenderá el tratamiento con SANDIMMUN NEORAL® .

Para el tratamiento de mantenimiento, la dosis debe ajustarse individualmente en función de la tolerabilidad del paciente. No se conocen datos acerca de la seguridad y eficacia a partir de los 12 meses de tratamiento con SANDIMMUN NEORAL®.

SANDIMMUN NEORAL® puede asociarse con dosis bajas de corticoesteroides o con antinflamatorios no esteroides (véase el apartado Advertencias y precauciones). También puede asociarse con dosis bajas semanales de metotrexato en los pacientes que no han mostrado una respuesta suficiente a la monoterapia con el metotrexato, administrando inicialmente 2,5 mg/kg/día de SANDIMMUN NEORAL® en 2 tomas diarias, con la posibilidad de aumentar la dosis hasta que la tolerancia lo permita.

No se conocen datos acerca de la seguridad y eficacia del tratamiento conjunto de SANDIMMUN NEORAL® con metotrexato durante un período superior a 6 meses.

— Dermatitis atópica: Dada la variabilidad de esta enfermedad, el tratamiento debe ser individualizado.

La dosis recomendada es de 2,5 a 5 mg/kg al día por vía oral en 2 tomas. Si una dosis inicial de 2,5 mg/kg al día no produce una respuesta satisfactoria después de dos semanas, la dosis diaria puede aumentarse rápidamente hasta un máximo de 5 mg/kg. En los casos muy graves, es más probable conseguir un control rápido y adecuado de la enfermedad con una dosis inicial de 5 mg/kg al día.

Si después de un tratamiento de aproximadamente un mes a la dosis máxima no se observa una respuesta, se debería retirar el tratamiento.

Una vez que se haya conseguido una respuesta satisfactoria, la dosis debe reducirse gradualmente hasta la suspensión total de SANDIMMUN NEORAL®, si es posible.

Aunque un tratamiento de 8 semanas puede ser suficiente para lograr la curación, se ha demostrado que el tratamiento durante 1 año es eficaz y bien tolerado, siempre que se sigan las recomendaciones de supervisión.


FORMA DE ADMINISTRACIÓN: Los límites de dosificación descritos sirven únicamente a título de recomendación ya que, para conseguir la dosificación mas adecuada de este fármaco, es preciso monitorizar rutinariamente los niveles de ciclosporina en sangre. Esto puede realizarse mediante RIA basado en anticuerpos monoclonales. Los resultados obtenidos determinarán la dosificación requerida en cada paciente para conseguir las concentraciones deseadas.

La dosis diaria de SANDIMMUN NEORAL® deberá ser administrada siempre repartida en dos dosis.

Las cápsulas deberán entregarse enteras.

La solución oral debe diluirse preferentemente con zumo de naranja o de manzana; no obstante, pueden usarse otras bebidas no alcohólicas, según el gusto individual de cada paciente. Inmediatamente antes de ingerir la solución oral, deberá agitarse bien. El zumo de pomelo no deberá utilizarse para la dilución, por su posible interferencia con el sistema enzimático P450-dependiente. La jeringa no deberá entrar en contacto con el diluyente. No enjuagar la jeringa, limpiar el exterior con un pañuelo de papel seco.

Poblaciones especiales:

• Población geriátrica (pacientes mayores de 65 años): Aunque es limitada la experiencia con SANDIMMUN NEORAL® en los ancianos, no se han señalado problemas particulares después del uso de las dosis recomendadas.

En los ensayos clínicos sobre la ciclosporina en la artritis reumatoide, el 17,5% de los pacientes tenían 65 años o más. Estos pacientes mostraron una mayor probabilidad de presentar hipertensión sistólica durante el tratamiento, así como elevaciones > 50% de la creatinina sérica con respecto a su nivel inicial después de 3 a 4 meses de tratamiento.

Los ensayos clínicos sobre la ciclosporina en pacientes trasplantados y con psoriasis no incluyeron una cantidad suficiente de sujetos mayores de 65 años para poder determinar si su respuesta era diferente de la de sujetos más jóvenes. En general, la dosis debe seleccionarse con prudencia para las personas de edad avanzada, comenzando normalmente con una dosis situada en el extremo inferior del intervalo recomendado para tomar en cuenta la mayor frecuencia de alteraciones hepáticas, renales o cardiacas, enfermedades concomitantes y otros tratamientos.

• Población pediátrica: La experiencia de SANDIMMUN NEORAL® en niños es aún limitada. Sin embargo, niños de 1 año de edad han recibido SANDIMMUN NEORAL® en dosis estándar sin presentar problemas particulares. La dosis pediátrica recomendada es la misma que la de adultos, aunque en la profilaxis de rechazo de trasplante de órganos, la dosis requerida eventualmente puede exceder la dosis habitual en adultos.


INSTRUCCIONES DE USO Y MANIPULACIÓN:

Instrucciones de uso y manipulación de la solución SANDIMMUN NEORAL®: La solución oral SANDIMMUN NEORAL® se suministra con dos jeringuillas dosificadoras. La jeringuilla de 1 ml sirve para medir dosis inferiores o iguales a 1 ml (cada graduación de 0,05 ml corresponde a 5 mg de ciclosporina), mientras que la jeringuilla de 4 ml permite medir dosis de 1 ml a 4 ml (cada graduación de 0,1 ml corresponde a 10 mg de ciclosporina).

Primera utilización de la solución oral SANDIMMUN NEORAL®:

1. Levantar la pestaña situada en el centro de la arandela metálica de sello.

2.Desprender por completo la arandela de sello.

3.Retirar el tapón negro y desecharlo.

4.Introducir firmemente el tubo con el tapón blanco en el cuello del frasco.

5.Seleccionar la jeringuilla en función del volumen prescrito. Para volúmenes inferiores o iguales a 1 ml, usar la jeringuilla de 1 ml, mientras que para volúmenes superiores a 1 ml, usar la jeringuilla de 4 ml. Insertar el cono de la jeringuilla en el tapón blanco.

6.Extraer el volumen de solución prescrito (alinear la parte inferior del anillo del émbolo con la graduación correspondiente al volumen prescrito).

7.Expulsar las burbujas grandes que se hayan formado empujando y retirando el émbolo varias veces antes de extraer la dosis prescrita del frasco con la jeringuilla. No importa si hay burbujas minúsculas pues no afectan la dosis.

8.Trasvasar el contenido de la jeringuilla a un vaso pequeño con un poco de líquido que no sea zumo de pomelo. Evitar todo contacto entre la jeringuilla y el líquido del vaso. El medicamento puede mezclarse justo antes de tomarlo. Agitar y beber la mezcla entera inmediatamente. ¡Es importante tomar el medicamento inmediatamente después de mezclarlo!

9.Después de utilizar la jeringuilla, limpiarla solamente por fuera con un paño seco y guardarla en su estuche. El tapón blanco y el tubo deben permanecer en el frasco. Cerrar el frasco con la tapa suministrada.

Si tuviese dudas respecto a al utilización del producto, consulte a su médico o farmacéutico, según proceda, para cualquier aclaración.

Utilizaciones posteriores: Comenzar en el punto 5.

Tiempo de vida útil: 2 años.

Precauciones especiales de desecho: Todo producto no utilizado o material de desecho debe eliminarse de acuerdo con la normativa local.

Fabricante: Véase el envase externo.

Prospecto internacional

Información publicada en: Febrero de 2012

NOVARTIS PHARMA AG, Basilea (Suiza)

® Marca registrada

SOBREDOSIS: La experiencia es limitada en materia de sobredosis agudas de ciclosporina. Se han tolerado dosis orales de hasta 10 g (aproximadamente 150 mg/kg), con consecuencias clínicas relativamente menores tales como vómito, somnolencia, cefalea, taquicardia y, en algunos pacientes, disfunción renal reversible y moderadamente grave. No obstante, se han notificado síntomas graves de intoxicación tras una sobredosis parenteral accidental con ciclosporina a recién nacidos prematuros.

Tratamiento: En todos los casos de sobredosis deben emprenderse medidas generales de apoyo y administrar un tratamiento sintomático. La emesis forzada y el lavado gástrico pueden ser útiles en las primeras horas siguientes a la ingestión. La ciclosporina no es dializable de forma significativa y tampoco puede eliminarse por hemoperfusión con carbón.

FARMACOLOGÍA CLÍNICA :

Modo de acción/Farmacodinamia:

Grupo farmacoterapéutico: Inmunosupresores, inhibidores de la calcineurina (código ATC L04AD01).

La ciclosporina (también denominada ciclosporina A) es un polipéptido cíclico compuesto por 11 aminoácidos. Es un potente inmunosupresor que en animales prolonga la supervivencia de alotrasplantes de piel, corazón, riñón, páncreas, médula ósea, intestino delgado o pulmón. Los estudios sugieren que la ciclosporina inhibe la aparición de reacciones celulares tales como reacciones inmunitarias del aloinjerto, hipersensibilidad cutánea retardada, encefalomielitis alérgica experimental, artritis por adyuvante de Freund, enfermedad del injerto contra huésped (EICH) y producción de anticuerpos dependiente de las células T. A nivel celular, inhibe la producción y la liberación de linfocinas, lo cual incluye la interleucina 2 (factor de crecimiento de células T, TCGF). La ciclosporina parece bloquear los linfocitos en reposo en la fase G0 o G1 del ciclo celular, e inhibir la liberación de linfocinas por las células T activadas, provocada por antígenos.

El conjunto de la información disponible sugiere que la ciclosporina ejerce una acción específica y reversible en los linfocitos. A diferencia de los medicamentos citostáticos, no reduce la hematopoyesis y no altera el funcionamiento de los fagocitos. Los pacientes tratados con SANDIMMUN NEORAL® son menos propensos a las infecciones que los que reciben otros tratamientos inmunosupresores.

En el ser humano se han logrado trasplantes de órganos y de médula ósea utilizando SANDIMMUN NEORAL® para la prevención y el tratamiento del rechazo y de la EICH. También se han demostrado efectos beneficiosos del tratamiento con SANDIMMUN NEORAL® en una gran variedad de enfermedades que son o pueden considerarse de origen autoinmune.

Farmacocinética: La administración de SANDIMMUN NEORAL® (ciclosporina DCI) para microemulsión) en comparación con ciclosporina en las formulaciones convencionales proporciona una mayor relación lineal entre la permanencia de la ciclosporina en sangre (determinada en términos de AUC en sangre total) y la dosis administrada, un perfil de absorción mas uniforme y una menor influencia de la ingesta concomitante de alimentos, así como del ritmo diurno. La combinación de estas propiedades conduce a una menor variedad intraindividual de los parámetros farmacocinéticos de la ciclosporina y a una correlación más estrecha entre las concentraciones mínimas en sangre y el tiempo de permanencia total de la ciclosporina (determinado en términos de AUC). Como consecuencia de estas ventajas adicionales, ya no debe tenerse en cuenta el horario de las comidas para establecer la pauta de administración de SANDIMMUN NEORAL®. Además, SANDIMMUN NEORAL® conduce una mayor uniformidad en los niveles de ciclosporina alcanzados durante la terapia de mantenimiento.

SANDIMMUN NEORAL® Cápsulas de gelatina blanda y SANDIMMUN NEORAL® Solución son bioequivalentes. Comparado con la ciclosporina en las formulaciones convencionales (con la que se alcanzan las concentraciones sanguíneas máximas al cabo de 1 ó 6 horas), SANDIMMUN NEORAL® se absorbe más rápidamente (dando como resultado la reducción en 1 hora del tmax y un aumento de la Cmax en un 59%) y alcanza un AUC superior en un 29%.

La ciclosporina se distribuye ampliamente fuera de la sangre. En la sangre, se distribuye de la siguiente manera: 33-47% en el plasma, 4-9% en los linfocitos, 5-12% en los granulocitos y 41-58% en los eritrocitos. En el plasma, alrededor del 90 % del medicamento se une a las proteínas, sobre todo las lipoproteínas.

La biotransformación de la ciclosporina es amplia y da lugar a la formación de unos 15 metabolitos. No existe una vía metabólica única principal.

La eliminación se realiza principalmente por la vía biliar. Sólo un 6% de la dosis oral se elimina por la orina (0,1% en forma de fármaco inalterado).

Existe una elevada variabilidad en los datos descritos sobre la vida media terminal de la ciclosporina, que depende del método aplicado para la determinación de los niveles en sangre de ciclosporina y de la población estudiada. La vida media terminal oscila de 6,3 horas en voluntarios sanos a 20,4 horas en pacientes con enfermedad hepática grave.

CONSERVACIÓN: Véase el envase externo.

Las cápsulas SANDIMMUN NEORAL® pueden conservarse a temperatura ambiente (máximo 25 °C). Las elevaciones de la temperatura hasta 30 °C durante un periodo total de 3 meses como máximo no afectan la calidad del producto.

Las cápsulas SANDIMMUN NEORAL® deben dejarse en su blíster hasta usarlas. Al abrir un blíster se percibe un olor característico; esto es normal y no significa que la cápsula tenga algún defecto.

La solución oral SANDIMMUN NEORAL® debe conservarse entre 15 y 30 °C, pero no a temperatura inferior a 20 °C durante más de 1 mes porque contiene componentes aceitosos de origen natural que tienden a solidificarse a bajas temperaturas. A menos de 20 °C puede observarse una formación gelatinosa que es reversible a temperaturas de hasta 30 °C, aunque pueden permanecer pequeñas hojuelas o un leve sedimento. Estos fenómenos no afectan la eficacia y la seguridad del producto y la dosificación con una pipeta sigue siendo exacta. Una vez abierto el frasco, la solución oral SANDIMMUN NEORAL® debe usarse en 2 meses.

SANDIMMUN NEORAL® no debe utilizarse después de la fecha de caducidad indicada en el envase.

SANDIMMUN NEORAL® debe mantenerse fuera del alcance y la vista de los niños.