Esta página emplea tanto cookies propias como de terceros para recopilar información estadística de su navegación por internet y mostrarle publicidad y/o información relacionada con sus gustos. Al navegar por este sitio web usted comprende que accede al empleo de estas cookies.

PLM-Logos
Bandera Perú
IBANDROPOROSIS 150MG Tabletas
Marca

IBANDROPOROSIS 150MG

Sustancias

IBANDRONATO

Forma Farmacéutica y Formulación

Tabletas

COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA:

Cada TABLETA contiene:

Ácido ibandrónico 150 mg

(Como ibandronato sódico monohidrato)

Excipientes: Celulosa microcristalina, lactosa monohidratada, crospovidona, polivinilpirrolidona K30, dióxido de silicio coloidal, magnesio estearato.

Un producto de

SHERFARMA S.A.C.

Jr. Alfred Rosenblat Nº 145 Urb. Huertos de San Antonio - Santiago de Surco, Lima – Perú. Telef.: 344-4099

E-mail: info@sherfarma.com

www.sherfarma.com

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

Tratamiento de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas con riesgo elevado de fractura. Se ha demostrado una reducción en el riesgo de fracturas vertebrales, la eficacia en fracturas de cuello femoral no ha sido establecida.

PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS:

Propiedades farmacodinámicas:

Grupo farmacoterapéutico: Bifosfonatos. Código ATC: M05BA06

Mecanismo de acción:

El Ácido Ibandrónico es un bisfosfonato muy potente que pertenece al grupo de bisfosfonatos nitrogenados; actúa de forma selectiva sobre el tejido óseo y, en concreto, inhibe la actividad osteoclástica sin influir directamente en la formación de hueso. No impide el reclutamiento de los osteoclastos. El Ácido Ibandrónico conduce a un aumento neto progresivo de la masa ósea y reduce la incidencia de fracturas de las mujeres posmenopáusicas hasta los valores previos a la menopausia, gracias a la disminución del recambio óseo elevado.

Propiedades farmacocinéticas:

Los efectos farmacológicos primarios del Ácido Ibandrónico sobre el hueso no guardan relación directa con las concentraciones plasmáticas reales, como se ha demostrado en diversos estudios con animales y seres humanos.

Absorción:

El Ácido Ibandrónico se absorbe en seguida en la parte alta del tubo digestivo después de su administración y las concentraciones plasmáticas aumentan de forma proporcional hasta la dosis de 50 mg, con incrementos mayores a la proporcionalidad de la dosis una vez alcanzada esta dosis. Las concentraciones plasmáticas máximas se observaron al cabo de 0.5 a 2 horas (mediana de 1 hora) en ayunas y la biodisponibilidad absoluta llegó al 0.6%. El grado de absorción se altera cuando se toma junto con alimentos o bebidas (que no sean agua corriente). La biodisponibilidad disminuye casi en un 90% si el Ácido Ibandrónico se administra con un desayuno habitual y no en ayunas. La biodisponibilidad apenas disminuye si el Ácido Ibandrónico se toma 60 minutos antes del desayuno. Tanto la biodisponibilidad como el incremento de la DMO disminuyen si el desayuno o las bebidas se ingieren menos de 60 minutos después de tomar Ácido Ibandrónico.

Distribución:

Después de la exposición sistémica inicial, el Ácido Ibandrónico se une rápidamente al hueso o se excreta en la orina. El volumen terminal aparente de distribución en la especie humana resulta, como mínimo, de 90 L. y la cantidad de la dosis que llega al hueso se estima como el 40-50% de la dosis circulante. La unión a las proteínas del plasma humano es de aproximadamente un 85% - 87% (determinada en condiciones in vitro, con concentraciones terapéuticas), por lo que la posibilidad de interacción con otros medicamentos por desplazamiento es mínima.

Metabolismo o Biotransformación:

No hay pruebas de que el Ácido Ibandrónico se metabolice en los animales o en la especie humana.

Eliminación:

La fracción absorbida de Ácido Ibandrónico desaparece de la circulación a través de la absorción ósea (40-50% en mujeres posmenopáusicas) y el resto se elimina inalterado por los riñones. La fracción no absorbida de Ácido Ibandrónico se excreta de forma intacta con las heces.

El intervalo de las semividas aparentes observadas es amplio pero, por regla general, la semivida terminal aparente se sitúa en el intervalo de 10 a 72 horas. Como los valores calculados están principalmente en función de la duración del estudio de la dosis administrada y de la sensibilidad analítica, la semivida terminal real es probable que sea sustancialmente más larga al igual que ocurre con otros bifosfonatos. Los valores plasmáticos iniciales descienden en seguida para alcanzar el 10% de los valores máximos a las 3 y a las 8 horas de su administración intravenosa u oral, respectivamente.

El aclaramiento total del Ácido Ibandrónico es reducido: los valores medios se sitúan dentro del margen de 84-160 ml/min. La depuración renal (aprox. 60 ml/min entre mujeres posmenopáusicas sanas) explica del 50 al 60% de la depuración total y se relaciona con el aclaramiento de creatinina. La diferencia entre el aclaramiento total y la depuración renal refleja, con toda seguridad, la captación por el hueso.

Farmacocinética en situaciones clínicas especiales:

Sexo: La biodisponibilidad y la farmacocinética de Ácido Ibandrónico se asemejan en ambos sexos.

Raza: No hay pruebas de que existan diferencias étnicas de interés clínico en la disposición de Ácido Ibandrónico por los asiáticos y los blancos. Hay muy pocos datos sobre pacientes de origen africano.

Pacientes con insuficiencia renal: El aclaramiento renal de Ácido Ibandrónico entre pacientes con distintos grados de insuficiencia renal se relaciona linealmente con el aclaramiento de creatinina.

Según se demostró en el ensayo BM 16549 donde la mayoría de las pacientes tenían insuficiencia renal leve a moderada, no es necesario un ajuste de dosis en pacientes con insuficiencia renal leve o moderada (CLCr igual o mayor de 30 ml/min).

Los sujetos con insuficiencia renal grave (CLCr menor de 30 ml/min) que reciban 10 mg de Ácido Ibandrónico al día por vía oral durante 21 días tienen concentraciones plasmáticas de 2 a 3 veces mayores que aquellos con una función renal normal; la depuración total de Ácido Ibandrónico llegó a 44 ml/min. Tras la administración intravenosa de 0.5 mg, la depuración total, renal y extrarrenal se redujo en un 67%, 77% y 50%, respectivamente, entre los sujetos con insuficiencia renal grave pero la tolerabilidad relacionada con esta mayor exposición no disminuyó. Dada la limitada experiencia clínica, no se recomienda el uso de Ácido Ibandrónico en pacientes con insuficiencia renal grave. No se ha evaluado la farmacocinética del Ácido Ibandrónico entre pacientes con enfermedad renal terminal tratada por medios distintos a la hemodiálisis. La farmacocinética del Ácido Ibandrónico en estos casos se ignora; bajo ningún concepto, debe administrarse este preparado a estas pacientes.

Pacientes con insuficiencia hepática: No hay datos farmacocinéticos sobre el Ácido Ibandrónico en casos de alteración hepática. El hígado no desempeña ningún papel importante para la depuración del Ácido Ibandrónico, que no se metaboliza sino que se elimina mediante excreción renal y captación ósea. Por consiguiente, no es necesario ajustar la dosis de las pacientes con insuficiencia hepática.

Pacientes de edad avanzada: En un estudio multivariable, la edad no resultó un factor independiente para ninguno de los parámetros farmacocinéticos examinados. Como la función renal disminuye con la edad, éste es el único factor que merece consideración.

Población pediátrica: No se dispone de datos sobre el uso de Ácido Ibandrónico en estos grupos de edad.

CONTRAINDICACIONES:

• Anormalidades esofágicas que retrasen el vaciamiento esofágico, como estenosis o acalasia.

• Imposibilidad de permanecer erguido, tanto de pie como sentado, durante al menos 60 minutos.

• Hipocalcemia.

• Hipersensibilidad al Ácido Ibandrónico o a alguno de los excipientes.

REACCIONES ADVERSAS:

La seguridad del tratamiento oral con 2.5 mg diarios de Ácido Ibandrónico administrados diariamente, se evaluó entre 1251 pacientes tratados en 4 ensayos clínicos controlados con placebo, siendo la gran mayoría de pacientes del ensayo pivotal de tres años sobre fractura (MF4411). El perfil general de seguridad de 2.5 mg de Ácido Ibandrónico administrados diariamente en estos ensayos fue similar al del placebo.

En un ensayo de dos años en mujeres posmenopáusicas con osteoporosis (BM 16549), la seguridad general de 150 mg de Ácido Ibandrónico mensual y 2.5 mg de Ácido Ibandrónico administrados diariamente fue similar. El porcentaje total de pacientes que experimentaron una reacción adversa, representó un 22.7% y un 25.0% para 150 mg de Ácido Ibandrónico mensual, tras uno y dos años respectivamente. La mayoría de las reacciones adversas que se produjeron fueron de intensidad leve a moderada. En la mayor parte de los casos no fue necesaria la suspensión del tratamiento.

La reacción adversa notificada con mayor frecuencia fue artralgia.

Las reacciones adversas que los investigadores consideraron casualmente relacionadas con Ácido Ibandrónico se enumeran a continuación según la Clasificación Órgano Sistema.

Las frecuencias se definen como frecuentes (≥ 1/100 a < 1/10), poco frecuentes (≥1/1000 a < 1/100), raras (≥1/10000 a < 1/1000), muy raras (<1/10000). Las reacciones adversas se enumeran en orden decreciente de gravedad dentro de cada intervalo de frecuencia.

Reacciones adversas ocurridas en los ensayos de fase III BM16549, MF4411 en mujeres postmenopáusicas que recibieron Ácido Ibandrónico 150 mg una vez al mes o 2.5 mg de Ácido Ibandrónico diariamente.

Trastornos del sistema inmunológico: Raras: reacciones de hipersensibilidad.

Trastornos del sistema nervioso: Frecuentes: dolor de cabeza. Poco frecuentes: mareos.

Trastornos del oído y del laberinto: Muy raras: Osteonecrosis del conducto auditivo externo (efecto de clase del grupo de los bisfosfonatos).

Trastornos gastrointestinales: Frecuentes: esofagitis, gastritis, reflujo gastroesofágico, dispepsia, diarrea, dolor abdominal, náuseas. Poco frecuentes: esofagitis incluyendo ulceraciones o estenosis esofágicas y disfagia, vómitos, flatulencia. Raras: duodenitis.

Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: Frecuentes: erupción cutánea. Raras: angioedema, edema facial, urticaria.

Trastornos musculoesqueléticos, del tejido conjuntivo y de los huesos: Frecuentes: artralgia, mialgia, dolor musculoesquelético, calambres musculares, rigidez musculoesquelética. Poco frecuentes: dolor de espalda.

Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: Frecuentes: Enfermedad pseudogripal*. Poco frecuentes: Fatiga.

* Se han notificado casos de síntomas pseudogripales de carácter transitorio típicamente relacionados con la primera dosis de Ácido Ibandrónico 150 mg, dosis mensual. Estos síntomas fueron generalmente de duración corta, de intensidad leve o moderada y remitieron sin requerir medidas adicionales tras la continuación del tratamiento. El síndrome pseudogripal incluye todos los acontecimientos producidos durante la fase aguda de la reacción y síntomas como mialgia, artralgia, fiebre, escalofríos, fatiga, nauseas, pérdida del apetito o dolor óseo.

En el ensayo de tratamiento con la dosis mensual se incluyeron las pacientes con antecedentes de enfermedad gastrointestinal incluyendo las pacientes con úlcera péptica sin sangrado reciente u hospitalización y las pacientes con dispepsia o reflujo controlado con medicación. No se observó diferencia en la incidencia de los acontecimientos adversos en el tracto gastrointestinal superior entre las pacientes tratadas con Ácido Ibandrónico 150 mg dosis mensual y las tratadas con dosis diarias de 2.5 mg de Ácido Ibandrónico.

Pruebas de laboratorio:

En un ensayo pivotal a tres años con 2.5 mg de Ácido Ibandrónico administrados diariamente (MF 4411), no se hallaron diferencias con respecto al placebo al comparar las anomalías de laboratorio indicativas de una alteración hepática o renal, una alteración hematológica, hipocalcemia o hipofosfatemia. Igualmente, no se encontraron diferencias entre los grupos del ensayo BM 16549 tras uno y dos años.

Experiencia postcomercialización:

Se ha observado osteonecrosis mandibular en pacientes tratados con bifosfonatos. La mayoría de los informes se refieren a pacientes oncológicos, pero también algunos casos han sido observados en pacientes tratados de osteoporosis. La osteonecrosis mandibular se asocia generalmente con extracciones dentales y/o infecciones locales (incluyendo osteomielitis). También se consideran factores de riesgo el diagnóstico de cáncer, quimioterapia, radioterapia, corticosteroides, y una higiene bucal pobre.

Durante la experiencia postcomercialización se han notificado las siguientes reacciones adversas (frecuencia rara):

Fracturas atípicas subtrocantéricas y diafisarias del fémur (reacción adversa de clase de los bisfosfonatos).

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y OTRAS INTERACCIONES:

La biodisponibilidad oral del Ácido Ibandrónico generalmente disminuye con la ingesta de alimentos. En concreto, los productos que contienen calcio y otros cationes multivalentes (como aluminio, magnesio y hierro), incluida la leche, pueden interferir en la absorción del Ácido Ibandrónico, como se ha demostrado en los estudios con animales. Así pues, se recomienda ayuno nocturno (como mínimo, de 6 horas) antes de tomar Ácido Ibandrónico y su mantenimiento durante una hora después.

Es muy probable que los suplementos de calcio, los antiácidos y otros medicamentos para administración oral que contienen cationes multivalentes (como aluminio, magnesio y hierro) dificulten la absorción de Ácido Ibandrónico. Por eso, las pacientes no podrán tomar ningún otro medicamento por vía oral desde, por lo menos, 6 horas antes hasta 1 hora después de administrar Ácido Ibandrónico.

Las interacciones metabólicas son consideradas poco probables, puesto que el Ácido Ibandrónico no inhibe las isoenzimas principales del citocromo P450 hepático humano; tampoco induce el sistema hepático del citocromo P450 de las ratas. Además, la unión a proteínas plasmáticas es aproximadamente de un 85% - 87% (determinado in vitro en concentraciones terapéuticas de medicamento), y por lo tanto a concentraciones terapéuticas hay una baja probabilidad de interacciones con otros medicamentos debidas a un desplazamiento. El Ácido Ibandrónico se excreta sólo por vía renal y no se biotransforma. La vía secretora no incluye, en principio, ningún sistema de transporte ácido o alcalino que intervenga en la eliminación de otros principios activos.

En un ensayo a dos años llevado a cabo en mujeres posmenopáusicas con osteoporosis (BM 16549), la incidencia de acontecimientos en el tracto gastrointestinal superior tras la administración conjunta con Aspirina o AINES, fue similar en tratamientos con una dosis diaria de 2.5 mg de Ácido Ibandrónico y Ácido Ibandrónico 150 mg dosis mensual, tras uno y dos años.

De las 1500 pacientes incluidas en el ensayo BM 16549 en el que se comparaban las pautas posológicas de la administración mensual con la administración diaria de Ácido Ibandrónico, un 14% y un 18% de estas pacientes tomaban antihistamínicos (H2) o inhibidores de la bomba de protones tras uno y dos años, respectivamente. Dentro de este grupo de pacientes, la incidencia de acontecimientos en el tracto gastrointestinal superior fue similar, independientemente de si habían recibido Ácido Ibandrónico 150 mg una vez al mes o diariamente 2.5 mg al día de Ácido Ibandrónico.

La ranitidina administrada por vía intravenosa aumentó la biodisponibilidad del Ácido Ibandrónico en varones voluntarios sanos y en mujeres posmenopáusicas en un 20%, probablemente por el descenso de la acidez gástrica. Sin embargo, dado que este aumento se encuentra dentro del intervalo normal de variación en la biodisponibilidad del Ácido Ibandrónico, no es necesario un ajuste de la dosis de Ácido Ibandrónico cuando se administre con antagonistas H2 o con otros principios activos que aumenten el pH del estómago. En los estudios de interacción farmacocinética con mujeres posmenopáusicas se ha demostrado la ausencia de interacciones potenciales con el tamoxifeno o con la terapia hormonal sustitutiva (estrógenos). No se ha observado ninguna interacción tras administrar este medicamento en combinación con el melfalán o la prednisolona a pacientes con mieloma múltiple.

ADVERTENCIAS Y PRECAUCIONES ESPECIALES DE EMPLEO:

Trastornos gastrointestinales: La administración oral de bifosfonatos puede causar irritación local de la mucosa gastrointestinal superior. Debido a estos posibles efectos irritantes y al potencial de empeoramiento de las enfermedades subyacentes, Ácido Ibandrónico debe administrarse con precaución a los pacientes con trastornos activos de la parte superior del aparato digestivo (p.ej. esófago de Barrett diagnosticado, disfagia, otras enfermedades esofágicas, gastritis, duodenitis o úlceras).

En pacientes que reciben tratamiento oral de bifosfonatos, se han notificado experiencias adversas tales como esofagitis, úlceras esofágicas y erosiones esofágicas. En algunos casos fueron graves y requirieron hospitalización, raramente con sangrado o seguidas de estenosis esofágica o perforación. El riesgo de experiencias adversas esofágicas graves parece ser mayor en pacientes que no cumplen con las instrucciones posológicas y/o siguen tomando bifosfonatos por vía oral después de desarrollar síntomas indicativos de irritación esofágica. Los pacientes deben prestar especial atención y cumplir las instrucciones posológicas. Los médicos han de estar atentos a cualquier signo o síntoma que indique una posible reacción esofágica y los pacientes deben recibir instrucciones precisas para suspender el tratamiento con Ácido Ibandrónico y acudir al médico si desarrollan disfagia, odinofagia, dolor retroesternal o pirosis reciente o progresiva.

Aunque en los ensayos clínicos controlados con el medicamento original no se ha observado incremento del riesgo, tras la comercialización, se han notificado casos de úlceras gástricas y duodenales con el uso de los bifosfonatos por vía oral, algunos graves y con complicaciones.

Como los antiinflamatorios no esteroideos y los bifosfonatos se asocian, ambos, con irritación gastrointestinal, se recomienda tener precaución cuando se administren concomitantemente.

Hipocalcemia: Antes de iniciar el tratamiento con Ácido Ibandrónico, hay que corregir la hipocalcemia; así como deben tratarse de manera adecuada otros trastornos del metabolismo óseo y mineral. El aporte suficiente de calcio y vitamina D es esencial para todas las pacientes.

Insuficiencia renal: Debido a la limitada experiencia clínica, no se recomienda el uso de Ácido Ibandrónico en pacientes con un aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min.

Osteonecrosis mandibular: La osteonecrosis mandibular (ONM) puede ocurrir de forma espontánea, y se encuentra asociada generalmente con extracciones dentales y/o infecciones locales con retraso en la cicatrización, también se ha reportado en pacientes tratados con bifosfonato, en pacientes oncológicos tratados con regímenes que incluían principalmente bifosfonatos de administración intravenosa. La mayoría de estos pacientes también recibieron quimioterapia y corticosteroides. También se ha observado osteonecrosis mandibular en pacientes con osteoporosis tratados con bifosfonatos de administración oral. Sin embargo también se ha reportado osteonecrosis de mandíbula en pacientes que recibieron bifosfonatos para el tratamiento de la osteoporosis o para la enfermedad de Paget. Las características son variadas, como trastorno sensitivo local, dolor máxilo facial, dolor dental, dientes flojos, exposición de hueso o deterioro de la curación, infección recurrente leve de los tejidos finos de la cavidad bucal, mal olor bucal. El problema puede ser exacerbado en pacientes con historia de problemas dentales subyacentes como infección, extracción dental, o cirugía máxilo facial.

Entre los factores de riesgo conocidos para la ONM se incluyen: Procedimientos dentales invasivos (por ejemplo: extracciones dentales, implantes dentales, cirugía a nivel óseo), diagnóstico de cáncer, tratamientos concomitantes (por ejemplo: quimioterapia, corticosteroides, inhibidores de la angiogénesis y radioterapia de cabeza y cuello), mala higiene oral, y comorbilidades (por ejemplo: enfermedad periodontal y/u otra enfermedad dental pre-existente, anemia, coagulopatía, infección dental pre-existente, prótesis dentales mal ajustadas).

En aquellos pacientes con factores de riesgo concomitantes (p.ej. cáncer, quimioterapia, radioterapia, corticosteroides, higiene bucal pobre) deberá considerarse un examen dental con una apropiada odontología preventiva, antes de iniciar el tratamiento con bifosfonatos.

El riesgo de osteonecrosis mandibular puede aumentar con la duración de la exposición a bifosfonato, potencia del medicamento (riesgo más elevado para compuestos altamente potentes) y la vía de administración (riesgo más elevado para administración parenteral).

Durante el tratamiento, si es posible, estos pacientes deben evitar procesos dentales invasivos. La cirugía dental puede agravar la situación en pacientes que desarrollen osteonecrosis mandibular durante la terapia con bifosfonatos.

Para los pacientes que requieren procedimientos dentales invasivos, la interrupción del tratamiento con bifosfonato reduce el riesgo de osteonecrosis mandibular. El juicio clínico del médico tratante y/o cirujano oral debe guiar el plan de manejo de cada paciente en función de la evaluación beneficio/riesgo individual.

Los pacientes que desarrollen osteonecrosis mandibular durante la terapia con bifosfonato deben recibir atención por un cirujano oral. En estos pacientes, la cirugía dental extensa para el tratamiento de la ONM puede agravar la situación. La interrupción del tratamiento con bifosfonato debe considerarse sobre la base de la evaluación beneficio/riesgo individual.

Dolor musculoesquelético: Se ha notificado dolor óseo, articular y/o muscular en pacientes en tratamiento con bifosfonato. En la experiencia post-comercialización, estos síntomas raramente fueron graves y/o incapacitantes. El tiempo hasta la aparición de los síntomas variaba desde un día hasta varios meses después de empezar el tratamiento.

La asociación entre bifosfonatos y dolores músculo esqueléticos severos no ha sido registrada de forma eficaz por los profesionales sanitarios, retrasando el diagnóstico, prolongando el dolor y/o la discapacidad y la necesidad del uso de analgésicos.

En la mayoría de los pacientes se aliviaron los síntomas después de interrumpir el tratamiento, mientras otros han experimentado una resolución incompleta o lenta, los factores de riesgo para daño músculo-esquelético severo asociado con bifosfonatos y su incidencia son desconocidos.

Un subgrupo tuvo una recaída de los síntomas al reexponerse al mismo medicamento o a otro bifosfonato.

Este dolor músculo esquelético severo está en contraste con la respuesta de fase aguda caracterizada por fiebre, frialdad, dolor óseo, mialgias, y artralgias que acompaña la administración inicial de bifosfonatos intravenosos y puede a veces ocurrir con la exposición inicial a las dosis semanales o mensuales de bifosfonatos orales. Los síntomas relacionados con la respuesta de fase aguda tienden a resolverse dentro de varios días con uso continuado de la droga.

Los profesionales de la salud deben considerar si el uso del bifosfonato puede ser responsable de dolor músculo esquelético severo en los pacientes que presentan estos síntomas y deben considerar la descontinuación temporal o permanente del medicamento.

Se han notificado casos de osteonecrosis del conducto auditivo externo con el uso de bisfosfonatos, principalmente asociado con tratamientos de larga duración. Los posibles factores de riesgo de osteonecrosis del conducto auditivo externo incluyen el uso de esteroides y la quimioterapia; existen también factores de riesgo locales como infección o traumatismo. Debe tenerse en cuenta la posibilidad de osteonecrosis del conducto auditivo externo en pacientes que reciben bisfosfonatos y presentan síntomas auditivos como infecciones de oído crónicas.

Fracturas atípicas de fémur: Se han notificado casos de fracturas atípicas subtrocantéricas y diafisarias del fémur asociadas al tratamiento con bifosfonatos, principalmente en pacientes en tratamiento prolongado para la osteoporosis. Estas fracturas transversales u oblicuas cortas pueden ocurrir en cualquier parte a lo largo del fémur, desde justo debajo del trocánter menor hasta justo por encima de la cresta supracondílea. Estas fracturas se producen después de un traumatismo mínimo o en ausencia de él y algunos pacientes tienen dolor en el muslo o en la ingle, a menudo asociado con imágenes características de fracturas por sobrecarga, semanas a meses antes de que se presente la fractura femoral completa. Las fracturas son generalmente bilaterales; por lo tanto, el fémur del lado opuesto debe ser examinado en los pacientes tratados con bifosfonatos que hayan tenido una fractura de la diáfisis femoral. También se ha notificado un bajo índice de consolidación de estas fracturas. Debe considerarse la interrupción del tratamiento con bifosfonatos, valorando de forma individualizada el balance beneficio/riesgo, en aquellos pacientes en los que exista sospecha de fractura atípica de fémur pendiente de evaluación.

No se ha establecido la duración óptima de tratamiento de la osteoporosis con bifosfonatos, por lo que se recomienda a los profesionales de la salud la reevaluación periódica de la necesidad del tratamiento con bifosfonatos en cada paciente, particularmente después de 5 años de tratamiento.

Durante el tratamiento con bifosfonatos debe advertirse a los pacientes que notifiquen cualquier dolor en el muslo, cadera o ingle. En cualquier paciente que presente dichos síntomas deberá valorarse si existe una fractura de fémur incompleta.

Otras precauciones: Se ha observado en estudios de postcomercialización de bifosfonatos, que los pacientes que reciben tratamiento por vía endovenosa, hay un incremento de osteonecrosis de mandíbula, principalmente en aquellos pacientes que reciben tratamiento de curaciones dentales. Por tal motivo los pacientes que van a iniciar una terapia con estos medicamentos, deben realizar con anticipación cualquier tratamiento dental, para evitar este tipo de complicaciones.

También se han observado arritmias auriculares en pacientes que reciben tratamiento con bifosfonatos, razón por la cual se debe realizar un control cardiovascular adecuado en los pacientes en terapia con bifosfonatos.

Los pacientes que están en tratamiento con bifosfonatos para osteoporosis pueden desarrollar dolor óseo, articular o muscular severo. El dolor puede aparecer días o meses después de iniciar el tratamiento en pacientes que toman bifosfonatos.

Advertencias sobre excipientes: Este medicamento contiene lactosa. Los pacientes con intolerancia hereditaria a la galactosa, insuficiencia de lactasa de Lapp (insuficiencia observada en ciertas poblaciones de Laponia) o malabsorción de glucosa o galactosa no deben tomar este medicamento.

Administración durante el embarazo y lactancia:

Embarazo: No existen datos suficientes acerca del uso del Ácido Ibandrónico por las mujeres embarazadas. Los estudios con ratas han revelado cierta toxicidad sobre la función reproductora. Se desconoce el posible riesgo para la especie humana. No se debe utilizar Ácido Ibandrónico durante el embarazo.

Lactancia: Se desconoce si el Ácido Ibandrónico se excreta con la leche humana. Los estudios con ratas en periodo de lactancia han demostrado la presencia de valores reducidos de Ácido Ibandrónico en la leche después de su administración intravenosa. Se desaconseja el uso de Ácido Ibandrónico durante la lactancia.

Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas: No se han realizado estudios de los efectos sobre la capacidad de conducir y utilizar máquinas.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Posología: La dosis recomendada es de una tableta de 150 mg una vez al mes. La tableta debe tomarse preferiblemente el mismo día de cada mes.

Ácido Ibandrónico debe tomarse después del ayuno nocturno (como mínimo, de 6 horas) y 1 hora antes del desayuno o de la primera bebida (distinta del agua) del día o de cualquier otro medicamento o suplemento por vía oral (incluido el calcio).

Se deberá indicar a las pacientes que, en caso de olvido de una dosis, tomen un comprimido de Ácido Ibandrónico 150 mg la mañana siguiente al día que recuerden que olvidaron la dosis, a menos que les queden 7 días o menos para la administración de la siguiente dosis. Después las pacientes deberán volver a tomar su dosis el mismo día del mes que iniciaron originalmente el tratamiento.

Si les quedaran de 1 a 7 días para la administración de la siguiente dosis, las pacientes deberán esperar hasta la próxima dosis y entonces continuarán tomando la dosis mensual en la fecha originalmente elegida. Las pacientes no deberán tomar dos tabletas en una misma semana.

Si el aporte dietético es insuficiente, las pacientes deberían recibir suplementos de calcio y/o vitamina D.

No se ha establecido la duración óptima del tratamiento con bifosfonatos para la osteoporosis. La necesidad de continuar con el tratamiento debe ser reevaluada periódicamente considerando los beneficios y riesgos potenciales de Ácido Ibandrónico para cada paciente de forma individualizada, sobre todo tras 5 o más años de uso.

Poblaciones especiales:

• Pacientes con insuficiencia renal: No es preciso un ajuste de dosis en pacientes con insuficiencia renal leve o moderada si el aclaramiento de creatinina es mayor o igual de 30 ml/min. No se recomienda el uso de Ácido Ibandrónico en pacientes con un aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min, debido a que la experiencia clínica es limitada.

• Pacientes con alteraciones de la función hepática: No se precisa ningún ajuste de dosis.

• Pacientes de edad avanzada (>65 años): No se requiere ningún ajuste de dosis.

• Población pediátrica: No hay un uso relevante de Ácido Ibandrónico en niños: Ácido Ibandrónico no ha sido estudiado en esta población.

Forma de administración: Por vía oral.

Las tabletas se deben tragar enteras con un vaso de agua (de 180 a 240 ml) sentadas o de pie. Las pacientes no se podrán tumbar hasta 1 hora después de tomar Ácido Ibandrónico.

El agua es la única bebida que se puede administrar con Ácido Ibandrónico. Se debe tener en cuenta que ciertas aguas minerales pueden contener una alta cantidad de calcio y, por tanto, no deben utilizarse.

Las tabletas no se deben masticar ni chupar debido al peligro potencial de úlceras bucofaríngeas.


SOBREDOSIS Y TRATAMIENTO:

No se dispone de información concreta sobre el tratamiento de la sobredosis de Ácido Ibandrónico.

No obstante, según los datos conocidos sobre este grupo terapéutico, la sobredosis por vía oral puede ocasionar complicaciones de la parte alta del tubo digestivo (dolor de estómago, dispepsia, esofagitis, gastritis o úlceras) o hipocalcemia. Se debe administrar leche o antiácidos que se fijen a Ácido Ibandrónico y aplicar un tratamiento sintomático de las posibles reacciones adversas. Dado el riesgo de irritación esofágica, no conviene inducir el vómito y la paciente deberá permanecer totalmente erguida.

CONDICIONES DE ALMACENAMIENTO:

Almacenar el producto a una temperatura no mayor a 30 °C.

No utilice IBANDROPOROSIS® 150 mg Tabletas si observa signos de deterioro del envase o del contenido del mismo.

Mantener este y todos los medicamentos fuera del alcance de los niños.


PERIODO DE VALIDEZ:

No utilizar IBANDROPOROSIS® 150 mg Tabletas después de la fecha de caducidad indicada en el envase.