Esta página emplea tanto cookies propias como de terceros para recopilar información estadística de su navegación por internet y mostrarle publicidad y/o información relacionada con sus gustos. Al navegar por este sitio web usted comprende que accede al empleo de estas cookies.

PLM-Logos
Bandera Perú
CORBIS D Comprimidos recubiertos
Marca

CORBIS D

Sustancias

BISOPROLOL, HIDROCLOROTIAZIDA

Forma Farmacéutica y Formulación

Comprimidos recubiertos

Presentación

Caja, 30 Comprimidos recubiertos,

Caja, 5 Comprimidos recubiertos,

COMPOSICIÓN:

Cada COMPRIMIDO RECUBIERTO contiene:

Bisoprolol fumarato 5,00 mg

Hidroclorotiazida 12,50 mg

Excipientes c.s.p.


LISTA DE EXCIPIENTES:

Almidón de maíz pregelatinizado, povidona insoluble (crospovidona), acido silícico coloidal (dióxido de silicio coloidal), celulosa microcristalina, estearato de magnesio, hidroxipropil metilcelulosa (hipromelosa), dióxido de titanio, triacetina, indigo carmín laca aluminica (C.I: 73015).

INDICACIONES:

Tratamiento de la hipertensión esencial.

Las combinaciones de dosis fijas están indicadas en pacientes en los que la presión arterial no está bien controlada únicamente con fumarato de bisoprolol o hidroclorotiazida por separado.


ACCIÓN FARMACOLÓGICA:

Propiedades farmacodinámicas:

Bisoprolol: El bisoprolol es un betabloqueador que ocupa una posición intermedia en cuestión de lipofilia/hidrofilia. El bisoprolol tiene gran afinidad por los receptores ß1 (es cardioselectivo) sin ninguna actividad simpaticomimética intrínseca (ISA; por sus siglas en inglés) y tiene un efecto estabilizador de membrana clínicamente relevante. Mediante el bloqueo de los receptores cardiacos betadrenérgicos se deprime la respuesta a la actividad simpaticoadrenérgica. Esto provoca una reducción de la frecuencia cardiaca y de la contractilidad y, de este modo, una reducción del consumo de oxígeno en el miocardio.

Hidroclorotiazida: La hidroclorotiazida es un derivado de la benzotiadiazina que en primer lugar aumenta la excreción de electrolitos y después aumenta la producción de orina por unión osmótica de agua.

Se inhibe el transporte de sodio desde el túbulo renal a la sangre. Esto dificulta la reabsorción del sodio. El efecto natriurético se acompaña de un aumento de la excreción de potasio y magnesio.

La hidroclorotiazida inhibe predominantemente la absorción de sodio en el túbulo distal, de modo que aproximadamente se puede excretar un máximo del 15% del sodio que experimenta la filtración glomerular. El grado de excreción de cloruro, corresponde aproximadamente al de la excreción de sodio.

La hidroclorotiazida también provoca un aumento de la excreción de potasio, determinado esencialmente por la secreción de potasio en el túbulo distal y el tubo colector (aumento del intercambio entre iones de sodio y potasio). El efecto saliurético o diurético de la hidroclorotiazida no se ve afectado en un grado apreciable por la acidosis o la alcalosis. La tasa de filtración glomerular se reduce inicialmente de forma leve. Durante el tratamiento a largo plazo con hidroclorotiazida, se reduce la excreción de calcio a través de los riñones, de modo que puede aparecer una hipercalcemia. La hidroclorotiazida reduce la resistencia periférica relajando el músculo liso de los vasos sanguíneos. En pacientes con insuficiencia renal crónica (aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min o creatinina sérica superior a 159 µmol/l), la hidroclorotiazida es prácticamente ineficaz. En pacientes con diabetes insípida renal y sensible a ADH, la hidroclorotiazida tiene un efecto antidiurético.

Propiedades farmacocinéticas:

Bisoprolol: La biodisponibilidad del bisoprolol con la administración de los comprimidos recubiertos con película es de aproximadamente el 90%. El bisoprolol se absorbe casi por completo (más del 90%) a partir del tubo digestivo. Junto con el efecto de primer paso hepático muy reducido (menos de 10%), esto supone una biodisponibilidad absoluta del 88%. El bisoprolol puede tomarse con el estómago vacío o con el desayuno, sin ningún cambio en la absorción o biodisponibilidad. La unión a las proteínas plasmáticas del bisoprolol es de aproximadamente el 30%. Los cambios fisiopatológicos en las proteínas plasmáticas como las glucoproteínas a1 no tienen ningún efecto sobre la farmacocinética del bisoprolol. Las concentraciones plasmáticas máximas normalmente se alcanzan de 1 a 3 horas después de la administración. El bisoprolol es apenas moderadamente lipófilo, y por lo tanto se une débilmente a las proteínas plasmáticas, siendo su volumen de distribución de 226 ± 11 l (x ± SEM).

El bisoprolol se elimina del organismo a través de dos vías de aclaramiento igualmente eficaces: la mitad se transforma en metabolitos inactivos en el hígado y los metabolitos se excretan a través de los riñones, y la otra mitad se excreta como sustancia inalterada a través de los riñones. La semivida de eliminación plasmática es de 10 a 12 horas. Los valores de Cmáx y ABC (área bajo la curva) del bisoprolol en el estado estacionario son bioequivalentes en la combinación fija con hidroclorotiazida y en la preparación farmacológica simple.

Hidroclorotiazida: Después de la administración oral aproximadamente el 80% de la hidroclorotiazida se absorbe en el tubo digestivo. La disponibilidad sistémica es de 71 ± 15%.

La unión a las proteínas plasmáticas de la hidroclorotiazida es del 64%, y el volumen relativo de distribución es de 0,5 a 1,1 l/kg.

En humanos sanos, más del 95% de la hidroclorotiazida se excreta a través de los riñones como sustancia inalterada.

Con una función renal normal, la semivida de eliminación es de 9-13 horas. Las concentraciones plasmáticas máximas normalmente se alcanzan tras 2 a 5 horas. Este periodo aumenta en caso de una alteración de la función renal y alcanza aproximadamente las 20 horas en pacientes con insuficiencia renal terminal.

El efecto diurético se establece de 1 a 2 horas y dura de 10 a 12 horas, dependiendo de la dosis; el efecto antihipertensivo dura hasta 24 horas.

CONTRAINDICACIONES:

• Hipersensibilidad a la hidroclorotiazida y otras tiazidas, sulfonamidas, bisoprolol o a cualquiera de los excipientes.

• Insuficiencia cardiaca aguda o durante episodios de descompensación por insuficiencia cardiaca que requieran un tratamiento inotrópico intravenoso.

• Choque cardiógeno.

• Bloqueo AV de 2º o 3er grado (sin marcapasos).

• Síndrome del nódulo sinusal.

• Bloqueo sinoauricular.

• Bradicardia con menos de 60 latidos/minuto antes del tratamiento.

• Etapas tardías de enfermedad oclusiva arterial periférica y síndrome de Raynaud.

• Asma bronquial grave o enfermedad pulmonar obstructiva crónica grave.

• Acidosis metabólica.

• Hipopotasemia resistente.

• Hiponatremia grave.

• Hipercalcemia.

• Insuficiencia renal grave con oliguria o anuria (aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min o aclaramiento sérico superior a 159 µmol/l).

• Glomerulonefritis aguda.

• Insuficiencia hepática grave y precoma y coma hepático.

• Feocromocitoma sin tratar.

• Gota.

• Embarazo.

• Lactancia.

• Administración concomitante de floctafenina y sultoprida.

REACCIONES ADVERSAS:

Las reacciones adversas descritas de este medicamento son generalmente atribuibles a sus efectos farmacológicos.

Frecuentes

Poco frecuentes

Raras

Muy raras

Trastorno de la sangre y del sistema linfático.

Leucopenia

Trombocitopenia

Agranulocitosis

Trastorno del metabolismo y de la nutrición.

Aumento de los triglicéridos y del colesterol.

Hiperglucemia y glucosuria.

Hiperuricemia.

Alteraciones de la hemostasia hidroelectrolí-tica (especialmente hipopo-tasemia e hiponatremia, además de hipomagne-semia e hipocloremia, así como hipercalcemia)

Alcalosis metabólica.

Trastorno del sistema nervioso.

Cansancio *

Fatiga *

Mareos *

Cefaleas *

Trastornos del sueño.

Depresión.

Pesadillas.

Alucinaciones

Trastorno oculares.

Reducción de la producción lagrimal (a tener en cuenta en pacientes que usan lentillas).

Trastornos visuales.

Conjuntivitis

Trastornos del oído y del laberinto.

Alteración auditiva.

Trastornos cardiacos.

Bradicardia.

Trastorno de la conducción AV.

Empeoramiento de la insuficiencia cardiaca

Dolor torácico.

Trastornos vasculares.

Sensación de frío o entumecimiento de las extremidades.

Hipotensión ortostática.

Trastornos respiratorios, torácicos y mediastinicos.

Broncoespasmo en pacientes con asma bronquial o con antecedentes de enfermedad respiratoria obstructiva.

Rinitis alérgica.

Edema pulmonar

Trastornos gastrointestinales.

Nauseas.

Vómitos.

Diarrea.

Estreñimiento

Inapetencia.

Dolencias abdominales.

Aumento de las amilasas.

Pancreatitis.

Trastorno hepatobiliares

Aumentos de las enzimas hepáticas (ALAT; ASAT).

Hepatitis.

Ictericia.

Trastorno de la piel y del tejido subcutáneo.

Reacción de hipersensibilidad (picor, ruborización, sarpullidos, exantema fotoalérgico, púrpura, urticaria)

Los betablo-queadores pueden provocar o empeorar la psoriasis o provocar una erupción de tipo psoriásico.

Alopecia.

Lupus cutáneo.

Lupus eritematoso.

Alteraciones musculoesqueléticas, óseas y del tejido conectivo.

Debilidad muscular y calambres.

Trastorno renales y urinarios.

Aumento reversible de la creatinina y la urea séricas.

Trastorno del aparato reproductor y de la mama.

Trastorno de la potencia sexual.

* Estos síntomas se producen especialmente al inicio del tratamiento. Generalmente son leves y a menudo desaparecen en el plazo de 1 a 2 semanas.

Notas especiales: Signos clínicos de hipopotasemia: cansancio, fatiga, debilidad muscular, parestesia, paresia, apatía, adinamia del músculo liso con estreñimiento, meteorismo o arritmia cardiaca, íleo paralítico, alteración de la conciencia, coma y alteraciones del ECG.

Se debe interrumpir el tratamiento en caso de:

• Alteraciones resistentes del equilibrio hidroelectrolítico.

• Alteraciones reguladoras ortostáticas.

• Reacciones de hipersensibilidad.

• Malestar gastrointestinal notable.

• Trastorno del sistema nervioso central.

• Pancreatitis.

• Alteraciones en el recuento sanguíneo (anemia, leucocitopenia, trombocitopenia).

• Colecistitis aguda.

• Aparición de vasculitis.

• Deterioro de una miopía existente.

• Concentraciones de creatinina sérica superiores a 159 µmol/l o aclaramiento de creatinina ≤ 30 mg/min.

INTERACCIONES:

Debe tenerse en cuenta que debido a las alteraciones en el potasio sérico, puede que ciertos medicamentos se vean afectados.

Combinaciones contraindicadas:

• Floctafenina: El bisoprolol puede inhibir las reacciones cardiovasculares de compensación frente a la hipotonía o el choque provocados por la floctafenina.

• Sultoprida: La administración concomitante con bisoprolol puede provocar un aumento del riesgo de arritmia ventricular.

Combinaciones no recomendadas:

• Antagonistas del calcio como el verapamilo y en menor grado el diltiazem: influencia negativa sobre la contractilidad y la conducción auriculoventricular. La administración intravenosa de verapamilo en pacientes con un tratamiento con betabloqueantes puede provocar una hipotensión profunda y un choque auriculoventricular.

• Clonidina: aumento del riesgo de "hipertensión de rebote", además de una reducción exagerada de la frecuencia cardiaca y de la conducción cardiaca. No se debe interrumpir el tratamiento con clonidina a menos que el uso de fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida se haya suspendido algunos días antes. Después se puede realizar una retirada gradual de la clonidina.

• Inhibidores de la monoaminoxidasa (salvo inhibidores de la MAO-B): aumento del efecto hipotensor de los betabloqueantes, pero también riesgo de crisis hipertensiva.

• Litio: el fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida puede intensificar el efecto cardiotóxico y neurotóxico del litio mediante una reducción de la excreción de litio.

• Productos no antiarrítmicos que pueden provocar taquicardias ventriculares polimorfas: astemizol, eritromicina i.v., halofantrina, pentamidina, esparfloxacino, terfenadina, vincamina.

En caso de hipopotasemia, utilice medicamentos que no produzcan taquicardias ventriculares polimorfas.

Combinaciones que deben utilizarse con precaución:

• Antagonistas del calcio como derivados de la dihidropiridina (p. ej., nifedipino): aumento del riesgo de hipotensión, especialmente al principio. En pacientes con insuficiencia cardiaca latente, el tratamiento concomitante con medicamentos betabloqueantes puede provocar insuficiencia cardiaca.

• Inhibidores de la ECA (p. ej., el captopril o el enalapril): riesgo de aumento excesivo de la presión arterial al inicio del tratamiento.

• Medicamentos antiarrítmicos de clase I (p. ej., la disopiramida, la quinidina): el efecto sobre el tiempo de conducción auricular puede verse potenciado y puede aumentar el efecto inotrópico negativo.

• Medicamentos antiarrítmicos de clase III (p. ej., la amiodarona): el efecto sobre el tiempo de conducción auricular puede verse potenciado.

• Ciertos medicamentos antiarrítmicos pueden provocar Torsade de Pointes: medicamentos de clase IA (la quinidina o la disopiramida), la amiodarona o el sotalol. Previenen y, si es necesario, corrigen la hipopotasemia. Control del intervalo QT. En caso de taquicardia ventricular polimorfa, no deben administrarse antiarrítmicos (estimulación eléctrica).

• Medicamentos parasimpaticomiméticos (como la tacrina): el tiempo de conducción auriculoventricular puede verse aumentado.

• La reserpina, la α-metildopa, la guanfacina o la clonidina pueden provocar una reducción excesiva de la presión arterial, la frecuencia cardiaca o un retraso de la conducción cardiaca.

• Existen otros betabloqueantes, incluso en forma de colirios, que presentan efectos aditivos.

• Insulina y medicamentos antidiabéticos orales: intensificación del efecto de disminución de la glucemia. El bloqueo de los ß-adrenorreceptores puede enmascarar los síntomas de una hiperglucemia.

• Medicamentos anestésicos: atenuación de la taquicardia refleja y aumento del riesgo de hipotensión. La continuación del bloqueo de los receptores ß-adrenérgicos reduce el riesgo de arritmia durante una inducción o una intubación. Es necesario indicar al anestesiólogo que el paciente esté recibiendo un betabloqueante (p. ej., bisoprolol).

• Glucósidos digitálicos: prolongación del tiempo de conducción auriculoventricular. En la hipopotasemia o la hipomagnesemia que se presentan durante el tratamiento con fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida, el miocardio puede manifestar un aumento de la sensibilidad frente a glucósidos cardiacos, lo que supone una potenciación de sus efectos y reacciones adversas.

• Medicamentos inhibidores de la prostaglandina sintetasa: reducción de los efectos hipotensores. Durante la administración de altas dosis de salicilatos, se puede potenciar el efecto tóxico de los salicilatos sobre el sistema nervioso central.

• En pacientes que manifiestan hipovolemia, la administración concomitante de medicamentos antinflamatorios no esteroideos (AINE) pueden desencadenar una insuficiencia renal aguda.

• Derivados de la ergotamina: empeoramiento de los trastornos circulatorios periféricos.

• Medicamentos simpaticomiméticos: La combinación con bisoprolol puede reducir el efecto de ambos medicamentos. Puede que sean necesarias dosis mayores de epinefrina para tratar reacciones alérgicas.

• Antidepresivos tricíclicos, barbitúricos, fenotiazinas y otros medicamentos antihipertensores: aumento de los efectos reductores de la presión arterial.

• Rifampicina: ligera reducción de la semivida del bisoprolol posiblemente debida a la inducción de las enzimas hepáticas que metabolizan los medicamentos. Normalmente no es necesario ajustar la dosis.

• El efecto de los medicamentos que reducen el ácido úrico puede verse atenuado con la administración concomitante de fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida.

• El uso simultáneo de fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida y glucocorticoides, ACTH, carbenoxolona, amfotericina B, furosemida o laxantes puede provocar un aumento de las pérdidas de potasio.

• El efecto de fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida puede potenciar o prolongar el efecto de los relajantes musculares del tipo curare.

• Citostásticos (p. ej., la ciclofosfamida, el fluorouracilo o el metotrexato): se espera un aumento de la toxicidad sobre la médula ósea.

• Colestiramina, colestipol: reducen la absorción del componente hidroclorotiazídico del fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida.

• Metildopa: en casos aislados se ha descrito hemolisis debida a la formación de anticuerpos contra la hidroclorotiazida.

• Otro tratamiento concomitante que debe usarse con precaución son los anticoagulantes orales (el uso de tiazidas puede reducir el efecto antitrombótico) y el probenecid (reducción de la acción diurética).

Combinaciones a tener en cuenta:

• Mefloquina: aumento del riesgo de bradicardia.

PRECAUCIONES Y ADVERTENCIAS:

Debe realizarse un estricto seguimiento de los pacientes con:

• Insuficiencia cardiaca (en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica estable concomitante, el tratamiento debe iniciarse con la preparación simple de fumarato de bisoprolol aplicando una fase de ajuste especial).

• Broncoespasmo (asma bronquial, enfermedades respiratorias obstructivas).

• Tratamiento concomitante con anestésicos inhalados.

• Diabetes mellitus con grandes fluctuaciones en las concentraciones de glucosa en la sangre, los síntomas de glucemia pueden quedar enmascarados.

• Ayuno estricto.

• Terapia de desensibilización continua.

• Bloqueo AV de 1er grado.

• Angina de Prinzmetal.

• Enfermedad oclusiva arterial periférica (podría producirse un aumento de las molestias, especialmente durante el inicio del tratamiento).

• Hipovolemia.

• Reducción de la función hepática.

En el asma bronquial u otras enfermedades obstructivas crónicas que puedan provocar síntomas, el tratamiento broncodilatador debe administrarse de forma concomitante. En algunas ocasiones se puede producir un aumento de la resistencia de las vías respiratorias en pacientes con asma, por lo que podría ser necesario aumentar la dosis de estimulantes ß2-adrenérgicos.

Debido al componente hidroclorotiazídico, la administración continua a largo plazo de fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida puede provocar la alteración del equilibrio hidroelectrolítico, especialmente en caso de hipopotasemia e hiponatremia, además de hipomagnesemia e hipocloremia, así como hipercalcemia.

La hipopotasemia facilita la aparición de arritmias graves, particularmente de taquicardias ventriculares polimorfas, que pueden ser mortales.

La alcalosis metabólica puede empeorar debido a la alteración de la hemostasia hidroelectrolítica.

Como con los betabloqueantes, el bisoprolol puede aumentar tanto la sensibilidad frente a alérgenos como la gravedad de las reacciones anafilácticas. Puede que el tratamiento con epinefrina no siempre ofrezca el efecto terapéutico esperado.

Los pacientes con psoriasis o con antecedentes de psoriasis sólo deben recibir betabloqueantes (p. ej., bisoprolol) después de ponderar cuidadosamente los riesgos y beneficios. En pacientes con feocromocitoma, los betabloqueantes (p. ej., el bisoprolol) no se deben administrar hasta después del bloqueo de los receptores alfa.

Al seguir un tratamiento con betabloqueantes (p. ej., bisoprolol), los síntomas de tirotoxicosis pueden quedar enmascarados.

La interrupción del tratamiento con betabloqueantes (p. ej., bisoprolol) no debe realizarse de forma súbita a menos que esté claramente indicado.

En pacientes con colelitiasis aguda, se ha descrito colecistitis.

Notas: Durante el tratamiento a largo plazo con fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida, es necesario controlar regularmente los electrolitos séricos (especialmente potasio, sodio, calcio), la creatinina y la urea, los lípidos séricos (colesterol y triglicéridos) y el ácido úrico, así como la glucemia.

Durante el tratamiento con fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida, los pacientes deben asegurarse un suministro adecuado de líquidos y alimentos ricos en potasio (p. ej., plátanos, verduras, frutos secos) para compensar la intensificación de la pérdida de potasio. Las pérdidas de potasio se pueden reducir o evitar con un tratamiento concomitante de diuréticos ahorradores de potasio.

Uso en deportistas: Se debe advertir a los pacientes que este medicamento contiene hidroclorotiazida, que puede producir un resultado positivo en las pruebas de control de dopaje

Embarazo: El fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida no debe usarse durante el embarazo. Los betabloqueantes pueden provocar bradicardia, hiperglucemia e hipotensión en el feto y el neonato. La experiencia con el uso de hidroclorotiazidas durante el embarazo es limitada, especialmente durante el primer trimestre. Los estudios en animales son insuficientes.

La hidroclorotiazida atraviesa la placenta. Según el mecanismo de acción farmacológica de la hidroclorotiazida, su uso durante el segundo y el tercer trimestre puede afectar la perfusión placentaria del feto y puede provocar efectos como ictericia, alteración del equilibrio hidroelectrolítico y trombocitopenia en el feto y el neonato.

La hidroclorotiazida no debe utilizarse para el edema gestacional, la hipertensión gestacional o la preeclampsia, debido al riesgo de reducción del volumen plasmático y de hipoperfusión placentaria, sin efectos beneficiosos sobre el trascurso de la enfermedad.

La hidroclorotiazida no debe utilizarse para el tratamiento de la hipertensión esencial en mujeres embarazadas salvo en raras situaciones en las que no se puede emplear otro tratamiento.

Lactancia: No debe utilizarse fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida durante la lactancia, porque el bisoprolol puede excretarse en la leche materna, y la hidroclorotiazida se excreta en la leche materna. La hidroclorotiazida puede inhibir la producción de leche.

Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas: La influencia de fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas es nula o insignificante.

En un estudio realizado en pacientes con enfermedad cardiovascular, el bisoprolol no afectó a las capacidades de conducción. Sin embargo, debido a variaciones individuales en las reacciones con el medicamento, la capacidad para conducir vehículos o de manejar maquinaria puede verse afectada. Esto debe tenerse en cuenta especialmente al iniciar el tratamiento y al cambiar de medicación, además de cuando se combina con el alcohol.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

La combinación de dosis fijas (5 mg de fumarato de bisoprolol con 12,5 mg de hidroclorotiazida) se puede administrar en pacientes cuya presión arterial no esté bien controlada con 5 mg de fumarato de bisoprolol o 12,5 mg de hidroclorotiazida.

Se recomienda ajustar la dosis individual con los componentes.

Cuando sea clínicamente apropiado, se puede optar por cambiar directamente la monoterapia por la combinación fija.

Ancianos: Normalmente no se requiere un ajuste de la dosis. Se recomienda comenzar con la menor dosis posible.

Insuficiencia renal o hepática: En pacientes con una insuficiencia renal leve o moderada (aclaramiento de creatinina superior a 30 ml/min) e insuficiencia hepática leve o moderada no es necesario ajustar la dosis. Sin embargo, en pacientes con una alteración leve o moderada de la función hepática, se recomienda realizar un seguimiento.

En caso de que coexista una alteración de la función renal con una alteración de la función hepática, se reduce la eliminación del componente hidroclorotiazídico del fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida, por lo que puede ser preferible administrar una dosis menor.

Niños de menos de 12 años y adolescentes: No hay ninguna experiencia pediátrica con fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida, por lo que no se recomienda su uso en niños.

Forma y duración de la administración: Los comprimidos recubiertos con película deben tragarse con algo de líquido durante el desayuno.

Después de un tratamiento a largo plazo, concretamente en presencia de una enfermedad cardiaca isquémica, el tratamiento con fumarato de bisoprolol/hidroclorotiazida debe suspenderse gradualmente (dividiendo a la mitad la dosis en 7 a 10 días), ya que una retirada brusca puede provocar un deterioro agudo del estado del paciente.

TRATAMIENTO EN CASO DE SOBREDOSIS:

Los síntomas de sobredosis son bradicardia, hipotensión, broncoespasmo, insuficiencia cardiaca aguda y trastornos de conducción en el ECG.

La bradicardia provocada por una sobredosis se trata con atropina (1 mg a 2 mg por vía intravenosa), isoprenalina o temporalmente con un marcapasos. La reducción de la presión arterial se trata con líquidos por vía intravenosa y, si fuera necesario, vasopresores como las catecolaminas.

Los broncoespasmos se pueden tratar con teofilina, derivados de la teofilina o medicamentos betamiméticos.

Si ha pasado poco tiempo desde la sobredosis (de 0 a 2 h), se debe administrar carbón activo al paciente, y debe considerarse la posibilidad de un lavado gástrico. Es necesario monitorizar la frecuencia cardiaca, la presión arterial y el equilibro hidroelectrolítico y de glucosa. La hemodiálisis no aumenta significativamente la eliminación del bisoprolol.

FORMA DE PRESENTACIÓN:

Caja x 5 y 30 comprimidos.

CONSERVACIÓN:

Conservar en su envase original a temperatura no mayor de 30 °C.


VIDA ÚTIL:

02 años

Roemmers S.A.I.C.F., Industria Argentina

Importado por:

LABORATORIOS SIEGFRIED S.A.C.

Telf.: (511) 622 2050

www.siegfried.com.pe

info.peru@siegfried.com.pe

Lima - Perú