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Bandera Perú
AMIKABIOT Solución inyectable
Marca

AMIKABIOT

Sustancias

AMIKACINA

Forma Farmacéutica y Formulación

Solución inyectable

Presentación

Caja , 1 Jeringa , 1 Ampolla , 250/2 mg/ml

Caja , 1 Jeringa , 1 Ampolla , 500/2 mg/ml

Caja , 1 Jeringa , 1 Ampolla , 100/2 mg/ml

Caja , 1 a 1000 Ampollas , 500/2 mg/ml

Caja , 1 a 1000 Ampollas , 250/2 mg/ml

Caja , 1 a 1000 Ampollas , 100/2 mg/ml

1 Caja , 1 Ampolla , 2 ml Solución inyectable , 250/2 mg/ml

1 Caja , 15 Ampolla , 2 ml Solución inyectable , 100/2 mg/ml

1 Caja , 1 Ampolla , 2 ml Solución inyectable , 500/2 mg/ml

1 Caja , 1 Ampolla , 2 ml Solución inyectable , 100/2 mg/ml

1 Caja , 1 Ampolla , 4 ml Solución inyectable , 1/4 g/ml

COMPOSICIÓN:

Cada AMPOLLA de 2 mL contiene:

Amikacina 100 mg

(como amikacina sulfato)

Excipientes c.s.p. 2 mL


LISTA DE EXCIPIENTES:

Citrato de sodio dihidrato; metabisulfito de sodio; edetato disódico dihidrato; acido sulfúrico; agua para inyección.

MEDIFARMA S.A.

Jr. Ecuador #787

Lima – Perú

Telf.: 332 6200

INDICACIONES:

AMIKABIOT® 100 mg/2 mL Solución inyectable está indicado en:

• En el tratamiento de corta duración de infecciones graves, causadas por cepas de bacterias Gramnegativos.

• También está indicado para el tratamiento que se sabe o sospecha de una infección con estafilococos.


ACCIÓN FARMACOLÓGICA:

Propiedades farmacodinamicas: Amikacina es un antibiótico aminoglucósido el cual es activo contra un amplio espectro de organismos gramnegativos, incluyendo Pseudomonas spp, Escherichia coli, Proteus spp indol-positivo e indol-negativo, Klebsiella–Enterobacter-Serratia spp, Salmonella, Shigella, Minea-Herellae, Citrobacter freundii y Providencia spp.

Muchas cepas de estos organismos gram-negativos resistentes a la gentamicina y tobramicina pueden mostrar sensibilidad a la amikacina in vitro. El principal organismo gram-positivo sensible a amikacina es Staphylococcus aureus, incluyendo cepas resistentes a la meticilina. Amikacina tiene cierta actividad contra otros organismos Gram-positivos incluyendo ciertas cepas de Streptococcus pyogenes, Enterococos y Diplococcus pneumoniae.

Propiedades farmacocinéticas: Amikacina se absorbe rápidamente tras la administración intramuscular. Los niveles séricos máximos de aproximadamente 11 mg/L y 23 mg/L se alcanzaron una hora después de la dosis intramuscular de 250 mg y 500 mg, respectivamente. Los niveles 10 horas después de la inyección son del orden de 0.3 mg/L y 2.1 mg/L respectivamente.

El veinte por ciento o menos se une a la proteína del suero y las concentraciones séricas permanecen en el rango bactericida para los organismos sensibles durante 10 a 12 horas.

Amikacina se difunde fácilmente a través de los fluidos extracelulares y se excreta en la orina sin cambios, principalmente por filtración glomerular. La vida media en individuos con función renal normal es de dos a tres horas.

Después de la administración intramuscular de una dosis de 250 mg, aproximadamente el 65% se excreta en seis horas y el 91% dentro de las 24 horas. Las concentraciones urinarias promedio de 563 mg/L en las primeras 6 horas y 163 mg/L durante 6 a 12 horas. Las concentraciones medias de orina después de una dosis intramuscular de 500 mg son de 832 mg/L en las primeras seis horas.

Dosis únicas de 500 mg son administradas a adultos normales como infusión intravenosa durante un período de 30 minutos, lo que produce un pico de concentración sérica media de 38 mg/L al final de la infusión. Las infusiones repetidas no producen acumulación del fármaco.

Amikacina se ha encontrado en el líquido cefalorraquídeo, líquido pleural, líquido amniótico y en la cavidad peritoneal después de la administración parenteral.

Los datos de ensayos de dosis múltiples diarias muestran que los niveles de líquido cefalorraquídeo en los lactantes normales son aproximadamente de 10 a 20% las concentraciones séricas y pueden alcanzar el 50% en la meningitis.

En neonatos y en particular en bebes prematuros, la eliminación renal de amikacina es reducida.

CONTRAINDICACIONES:

• AMIKABIOT® 100 mg/2 mL Solución inyectable está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad a la sustancia activa o a cualquiera de sus excipientes.

• En casos de miastenia gravis.

• En casos de una historia de hipersensibilidad o reacciones tóxicas graves a los aminoglucósidos puede contraindicar el uso de cualquier aminoglucósido debido a las sensibilidades cruzadas conocidas de los pacientes a los fármacos de esta clase.

REACCIONES ADVERSAS:

Las reacciones adversas al medicamento se clasifican según su frecuencia, usando el siguiente convenio: Muy frecuente (≥ 1/10), frecuente (≥ 1/100, < 1/10), poco frecuentes (>1/1000, <1/100), raras (>1/10000, < 1/1000), muy raras (<1/10000) y no conocida (no puede estimarse a partir de los datos disponibles).

Infecciones e infestaciones:

• Poco frecuente: Sobreinfección o colonización con bacterias resistentes o levadurasa.

Trastornos en el sistema linfático y sangre:

• Raras: Anemia, eosinofilia.

Trastornos en el sistema inmune:

• No conocida: Respuesta anafiláctica (reacción anafiláctica, shock anafiláctico y reacción anafilactoide), hipersensibilidad.

Trastornos en el metabolismo y nutrición:

• Raras: Hipomagnesemia.

Trastornos en el sistema nervioso:

• No conocida: Parálisisa

• Raras: Tremora, parestesiaa, dolor de cabeza, Trastornos de balancea.

Trastornos visuales:

• Raras: Ceguerab, infarto de retinab.

Trastornos del oído y laberinto:

• Raras: Tinnitusa, Hipoacusiaa.

• No conocida: Sorderaa, sordera neurosensoriala.

Trastorno vascular:

• Raras: Hipotensión.

Trastornos respiratorios, torácicos y del mediastino:

• No conocida: Apnea, broncoespasmo.

Trastornos gastrointestinales:

• Poco frecuente: Náuseas y vómito.

Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo:

• Poco frecuente: Rash.

• Raras: Pruritus, urticaria.

Trastornos musculo-esqueléticos, tejido conectivo y de los huesos:

• No conocida: Insuficiencia renal aguda, nefrotoxicidad, presencia de células en la orinaa.

• Raras: Oliguriaa, incremento de la creatinina en sangrea, albuminuriaa, azotemiaa, presencia de eritrocitos en la orinaa, presencia de leucocitos en la orinaa.

Trastornos generales y alteraciones en el lugar de la administración:

• Raras: Pirexia.

a Ver Advertencias.

b Amikacina no está formulado para uso intravítreo. La ceguera y el infarto de retina se han reportado después administraciones intravítreas (inyección en el ojo) de amikacina.

Todos los aminoglucósidos tienen el potencial de inducir la ototoxicidad, toxicidad renal, y el bloqueo neuromuscular. Estas toxicidades se producen con mayor frecuencia en pacientes con insuficiencia renal, en pacientes tratados con otros fármacos ototóxicos o nefrotóxicos, y en pacientes tratados durante períodos más largos y/o con dosis superiores a las recomendadas

• Los cambios en la función renal son generalmente reversibles cuando el fármaco es suspendido.

• Los efectos tóxicos en el octavo nervio craneal pueden resultar en la pérdida de la audición, pérdida del equilibrio, o ambos. Amikacina afecta principalmente a la función auditiva.

• El daño coclear incluye la sordera de alta frecuencia y por lo general se produce antes de la pérdida de audición clínica que puede detectarse mediante pruebas de audiometría.

INCOMPATIBILIDADES:

No se han descrito.


INTERACCIONES CON OTROS MEDICAMENTOS y OTRAS FORMAS DE INTERACCIÓN:

• El uso concurrente o en serie con otros agentes neurotóxicos, ototóxicos o nefrotóxicos, en particular bacitracina, cisplatino, anfotericina B, ciclosporina, tacrolimus, cefaloridina, paromomicina, viomicina, polimixina B, colistina, vancomicina, u otros aminoglucósidos debe ser evitado, ya sea por vía sistémica o tópica debido al potencial de efectos aditivos. El aumento de la nefrotoxicidad se ha reportado después de la administración parenteral concomitante de antibióticos aminoglucósidos y cefalosporinas. El uso concomitante de cefalosporinas puede dar determinaciones falsas de niveles séricos elevados de creatinina.

• El riesgo de ototoxicidad se incrementa cuando amikacina se utiliza en conjunto con fármacos diuréticos de acción rápida, particularmente cuando el diurético se administra por vía intravenosa. Los diuréticos pueden aumentar la toxicidad de los aminoglucósidos alterando las concentraciones de antibiótico en suero y tejidos. Tales agentes incluyen furosemida y ácido etacrínico, que es en sí mismo un agente ototóxicos. Puede resultar en sordera irreversible.

• El uso de amikacina no se recomienda en pacientes bajo la influencia de anestésicos o fármacos relajantes musculares (incluyendo éter, halotano, d-tubocurarina, decametonio succinilcolina, atracurio, rocuronio, vecuronio o en pacientes que reciben transfusiones masivas de sangre anticoagulada con citrato) puede producirse bloqueo neuromuscular y la consiguiente depresión respiratoria. Si se produce el bloqueo, las sales de calcio pueden revertir este fenómeno.

ADVERTENCIAS:

Se debe tener precaución en pacientes con insuficiencia renal pre-existente o daños auditivos o vestibulares pre-existentes. Los pacientes tratados con aminoglucósidos parenterales deben estar bajo observación clínica debido al riesgo potencial de ototoxicidad y nefrotoxicidad relacionado con el uso. La seguridad para los periodos de tratamiento que no son mayores a 14 días no ha sido establecida. Precauciones en la dosificación y una adecuada hidratación debe ser observada.

En los pacientes con disfunción renal o filtración glomerular disminuida, las funciones renales deben ser evaluadas por los métodos habituales antes del tratamiento y periódicamente durante el tratamiento. La dosis diaria debe reducirse y/o el intervalo entre dosis alargarse, de acuerdo con las concentraciones de creatinina en suero para evitar la acumulación de los niveles en sangre anormalmente altos y para reducir al mínimo el riesgo de ototoxicidad. El monitoreo regular de la concentración del fármaco en suero y la función renal es importante sobre todo en pacientes de edad avanzada, quienes pueden haber reducido la función renal y que puede no ser evidente en los resultados de las pruebas rutinarias de detección, por ejemplo: urea en sangre y creatinina sérica.

Si se espera que la terapia dure siete días o más en los pacientes con insuficiencia renal, o 10 días en los demás pacientes, un pretratamiento con audiograma debería obtenerse y repetirse durante la terapia. La terapia con amikacina debe detenerse si se desarrollan tinnitus subjetivo o pérdida de audición, o si el seguimiento de audiogramas muestra una pérdida significativa de la respuesta de alta frecuencia.

Neuro/Ototoxicidad: La neurotoxicidad, manifestada como ototoxicidad auditiva vestibular y/o bilateral, puede ocurrir en pacientes tratados con aminoglucósidos. El riesgo de ototoxicidad inducida por aminoglucósidos es mayor en pacientes con insuficiencia renal, y en los que reciben dosis elevadas, o en aquellos cuyo tratamiento es prolongado de 5-7 días más. Una alta frecuencia de sordera por lo general se produce primero y sólo puede detectarse mediante pruebas de audiometría. Puede ocurrir vértigo y puede ser evidencia de una lesión vestibular. Otras manifestaciones de neurotoxicidad pueden incluir entumecimiento, hormigueo en la piel, espasmos musculares y convulsiones. El riesgo de ototoxicidad debido a aminoglucósidos aumenta con el grado de exposición ante cualquier persistencia de un pico elevado o altas concentraciones séricas mínimas. Los pacientes que desarrollan daño coclear o vestibular pueden no tener síntomas durante el tratamiento para advertirles de desarrollar toxicidad del octavo nervio, y la sordera bilateral irreversible total o parcial o vértigo incapacitante puede ocurrir después de que el fármaco ha sido descontinuado. La ototoxicidad inducida por aminoglucósidos suele ser irreversible.

El uso de amikacina en pacientes con antecedentes de alergia a los aminoglucósidos o en pacientes que pueden tener afección renal subclínica o daño al octavo nervio inducido por la administración previa de agentes nefrotóxicos y/o ototóxicos, tales como estreptomicina, dihidroestreptomicina, gentamicina, tobramicina, kanamicina, becanamicin, neomicina, polimixina B, colistina, cefaloridina o viomicina deben interpretarse con cautela, ya que la toxicidad puede ser aditiva.

En estos pacientes amikacina debe usarse sólo si, a juicio del médico, los beneficios terapéuticos son mayores que los riesgos potenciales.

Toxicidad neuromuscular: El bloqueo neuromuscular y parálisis respiratoria se han reportado después de la inyección parenteral, instilación tópica (como en ortopedia e irrigación abdominal o en el tratamiento local de empiema), y luego del uso oral de aminoglucósidos.

La posibilidad de parálisis respiratoria se debe considerar si los aminoglucósidos se administran por cualquier vía, especialmente en pacientes que reciben anestésicos, agentes bloqueantes neuromusculares, o en pacientes que reciben transfusiones masivas de sangre anticoagulada con citrato. Si se produce un bloqueo neuromuscular, las sales de calcio pueden revertir la parálisis respiratoria, pero puede ser necesaria la asistencia respiratoria mecánica.

El bloqueo neuromuscular y parálisis muscular se ha demostrado en animales de laboratorio que recibieron altas dosis de amikacina.

Amikacina no debe utilizarse en pacientes con miastenia gravis. Los aminoglucósidos se deben utilizar con precaución en pacientes con trastornos musculares tales como parkinsonismo, ya que estos fármacos pueden agravar la debilidad muscular debido a su potencial efecto tipo curare en la unión neuromuscular.

Toxicidad renal: Los aminoglucósidos son potencialmente nefrotóxicos. La toxicidad renal es independiente del pico (Cmax) obtenido en plasma. El riesgo de nefrotoxicidad es mayor en pacientes con función renal alterada, y en los que reciben dosis altas, o en aquellos cuyo tratamiento es prolongado. Los pacientes deben estar bien hidratados durante el tratamiento y la función renal debe ser evaluada por los métodos habituales antes de iniciar la terapia y diariamente durante el curso del tratamiento. Es necesaria una reducción de la dosis si la evidencia de disfunción renal se produce, tales como la presencia de desechos urinarios, glóbulos blancos o rojos, albuminuria, una disminución del aclaramiento de creatinina, disminución de la densidad de la orina, aumento del BUN, creatinina sérica, u oliguria. Si aumenta la azotemia, o si se produce una disminución progresiva de la producción de orina, debe interrumpirse el tratamiento.

Los pacientes ancianos pueden tener una reducción de la función renal que puede no ser evidente en las pruebas de detección de rutina, como BUN o creatinina sérica. La determinación del aclaramiento de creatinina puede ser más útil. El monitoreo de la función renal en pacientes de edad avanzada durante el tratamiento con aminoglucósidos es particularmente importante.

La función renal y del octavo nervio craneal debe vigilarse estrechamente especialmente en pacientes con insuficiencia renal conocida o sospechada en el inicio de la terapia, y también en aquellos cuya función renal es normal al inicio, pero que muestran señales de disfunción renal durante la terapia.

Las concentraciones séricas de amikacina deben ser monitorizados cuando sea posible para asegurar niveles adecuados y evitar niveles potencialmente tóxicos. La orina debe ser examinada por la disminución de la gravedad específica, el aumento de la excreción de proteínas, y la presencia de células o yesos. Nitrógeno ureico en sangre, creatinina sérica o aclaramiento de creatinina deben medirse periódicamente. Varios audiogramas deberían obtenerse cuando sea factible en pacientes con edad suficiente para hacerse la prueba, en particular los pacientes de alto riesgo. La evidencia de ototoxicidad (mareos, vértigo, zumbido de oídos, ruidos en los oídos y pérdida de audición) o nefrotoxicidad requiere la interrupción del medicamento o un ajuste de la dosis.

El uso concurrente y/o secuencial sistémico, oral o tópico de otros productos neurotóxicos o nefrotóxicos, en particular, bacitracina, cisplatino, anfotericina B, cefaloridina, paromomicina, viomicina, polimixina B, colistina, vancomicina, u otros aminoglucósidos, deben ser evitados. Otros factores que pueden aumentar el riesgo de toxicidad son la edad avanzada y la deshidratación.

La inactivación del aminoglucósido es clínicamente significativa sólo en pacientes con insuficiencia renal severa.

La inactivación puede continuar en muestras de fluidos corporales recogidos para el ensayo, lo que resulta en lecturas inexactas de aminoglucósidos. Tales muestras deben manipularse adecuadamente (analizados con prontitud, congelados, o tratados con betalactamasas).

Reacciones alérgicas: Amikacina inyectable en viales contiene metabisulfito de sodio, un sulfito que puede causar reacciones tipo alérgicas incluyendo síntomas anafilácticos que amenazan a la vida o episodios asmáticos menos severos en ciertas personas susceptibles. La prevalencia global de la sensibilidad al sulfito en la población general es poco común y probablemente baja. La sensibilidad al sulfito se observa con mayor frecuencia en personas asmáticas que en sujetos no asmáticos.

Otros: Los aminoglucósidos se absorben rápidamente y casi en su totalidad, cuando se administran por vía tópica, excepto en la vejiga urinaria, en asociación con procedimientos quirúrgicos. Se han comunicado casos de sordera irreversible, insuficiencia renal y muerte por bloqueo neuromuscular tras irrigación, tanto de campos quirúrgicos extensos como pequeños, con preparaciones de aminoglucósidos. Al igual que con otros antibióticos, el uso de amikacina puede dar lugar a una proliferación de microorganismos no susceptibles. Si esto ocurre se debe iniciar la terapia adecuada. Los aminoglucósidos deben ser empleados con precaución en prematuros y neonatos debido a la inmadurez renal de estos pacientes, lo que puede prolongar la semivida plasmática de estos fármacos.

El infarto macular conduce algunas veces a la perdida permanente de la visión según lo reportado en la administración intravítreo de amikacina (inyección en el ojo).

Debe comunicarse con su médico o farmacéutico para cualquier aclaración sobre la utilización del producto y si presenta alguna reacción adversa que no estuviese descrita en el inserto.

No utilizar después de la fecha de expira impresa en el envase.


PRECAUCIONES:

Fertilidad: En los estudios de toxicidad sobre la reproducción en ratas y ratones, no se observaron efectos sobre la fertilidad o toxicidad fetal.

Embarazo: AMIKABIOT® 100 mg/2 mL Solución inyectable debe administrarse a mujeres embarazadas y niños recién nacidos sólo cuando sea realmente necesario y bajo control médico.

Existen datos limitados sobre el uso de los aminoglucósidos en el embarazo. Los aminoglucósidos pueden causar daño fetal. Los aminoglucósidos atraviesan la placenta y se ha informado de sordera total, irreversible, bilateral congénita en niños cuyas madres recibieron estreptomicina durante el embarazo. Aunque los efectos adversos en el feto o recién nacidos no se han reportado en mujeres embarazadas tratadas con otros aminoglucósidos, existe la posibilidad de daño. Si se utiliza amikacina durante el embarazo o si la paciente queda embarazada mientras toma este medicamento, la paciente debe ser informada del daño potencial para el feto.

Lactancia: No se sabe si amikacina se excreta en la leche humana. Se debe tomar una decisión si interrumpir la lactancia o interrumpir el tratamiento.

Pediatría: Los aminoglucósidos deben ser empleados con precaución en los niños prematuros y recién nacidos debido a la inmadurez renal de estos pacientes, lo que puede prolongar la semivida plasmática de estos fármacos.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Para la gran mayoría de infecciones se prefiere la vía intramuscular, pero en infecciones potencialmente mortales, o en pacientes cuya aplicación intramuscular no es factible la ruta intravenosa, puede ser usado en bolo lento (2 a 3 minutos) o en infusión (0.25% en 30 minutos).

Administración intramuscular o intravenosa: Amikacina inyectable puede administrase por vía intramuscular o intravenosa.

En el nivel de dosis recomendada, las infecciones no complicadas debidas a microorganismos sensibles deben responder a la terapia dentro de 24 a 48 horas.

Si la respuesta clínica no ocurre dentro de 3 a 5 días debe considerarse la posibilidad de una terapia alternativa.

El peso corporal se debe saber para calcular la dosis correcta en el pretratamiento de los pacientes.

El estado de la función renal debe ser estimado por la medición de la concentración de creatinina sérica o el cálculo de la tasa de aclaramiento de creatinina endógena. El nitrógeno de urea en sangre (BUN) es mucho menos fiable para este propósito. Una nueva evaluación de la función renal debe hacerse periódicamente durante el tratamiento.

Siempre que sea posible, las concentraciones de amikacina en suero deben medirse para asegurar niveles adecuados, y no niveles excesivos. Es aconsejable medir tanto las concentraciones máximas y mínimas séricas de forma intermitente durante la terapia. Las concentraciones altas (30-90 minutos después de la inyección) superiores a 35 mcg/mL y las concentraciones mínimas (justo antes de la siguiente dosis) por encima de 10 mcg/mL deben ser evitados. La dosis debe ajustarse como se indica. En pacientes con función renal normal, la administración una vez al día puede ser utilizada; las concentraciones máximas en estos casos pueden superar los 35 mcg/mL.

La duración habitual del tratamiento es de 7-10 días. La dosis total diaria por todas las vías de administración no debe sobrepasar 15-20 mg/kg/día. En infecciones difíciles y complicadas que requieran un tratamiento superior a 10 días, el uso de la inyección de amikacina debe ser reevaluado y si se continua, se recomienda controlar las funciones renal, auditiva y vestibular y de igual manera los niveles séricos de amikacina.

Si no se obtiene respuesta clínica definitiva dentro de los 3-5 días, se suspenderá la terapia y se revisará la sensibilidad del organismo al antibiótico. El fallo del tratamiento puede deberse a una resistencia del organismo o a la presencia de un foco séptico que requiere un drenaje quirúrgico.

Adultos y niños mayores de 12 años: La dosis intramuscular o intravenosa recomendada para adultos y adolescentes con función renal normal (aclaramiento de creatinina ≥ 50 mL/min) es 15 mg/kg/día que se puede administrar como una sola dosis diaria o dividida en 2 dosis iguales es decir 7.5 mg/kg cada 12 horas. La dosis diaria total no debe exceder de 1.5 g. En la endocarditis y en pacientes neutropénicos febriles la dosificación debe ser dos veces al día, ya que no hay datos suficientes para apoyar la dosificación una vez al día.

Niños de 4 semanas a 12 años: La dosis intramuscular o intravenosa (infusión intravenosa lenta) recomendada en niños con función renal normal es de 15-20 mg/kg/día que pueden administrarse como 15 a 20 mg/kg, una vez al día, o como 7.5 mg/kg cada 12 horas. En la endocarditis y en pacientes neutropénicos febriles la dosificación debe ser dos veces al día, ya que no hay datos suficientes para apoyar la dosificación una vez al día.

Recién nacidos: Una dosis de carga inicial de 10 mg/kg seguida de 7.5 mg/kg cada 12 horas.

Bebes prematuros: La dosis recomendada en prematuros es de 7.5 mg/kg cada 12 h.

Recomendaciones específicas para administración intravenosa: La solución para uso intravenoso se prepara añadiendo la dosis deseada de 100 mL o 200 mL de diluyente estéril tal como solución salina normal o dextrosa al 5% en agua o cualquier otra solución compatible. La solución se administra a adultos por un período de alrededor de 30 a 60 minutos.

En pacientes pediátricos, el volumen de diluyente usado dependerá de la cantidad de amikacina tolerada por el paciente. La solución debe administrarse normalmente en un período de 30-60 minutos. En los lactantes, la perfusión se hará en un período de 1-2 h.

La amikacina no debe mezclarse físicamente con otros medicamentos, pero se debe administrar independientemente de acuerdo a la dosis y ruta recomendada.

Ancianos: Amikacina es eliminado por la vía renal. La función renal debe ser evaluada cuando sea posible y ajustar la dosis según se manifiesta la disfunción renal.

Infecciones potencialmente mortales y/o las causadas por Pseudomonas: La dosis administrada a adultos puede incrementar a 500 mg cada 8 horas pero no debe exceder a 1.5 g/día y no debe ser administrado en un periodo mayor de 10 días. La dosis total máxima para adultos no debe exceder de 15 g.

Infecciones del tracto urinario: (aparte de las infecciones con Pseudomonas): 7.5 mg/kg/día dividida en dos dosis iguales (equivalentes a 250 mg dos veces al día en adultos). Como la actividad de amikacina se ve reforzada por el aumento del pH, un agente alcalinizante urinario se puede administrar al mismo tiempo.

Función renal alterada: En pacientes con insuficiencia renal demostrada por un aclaramiento de creatinina menor de 50 mL/min, la administración de la dosis diaria total recomendada de amikacina en dosis diarias únicas no es la deseable ya que en estos pacientes se ha prolongado la exposición a altas concentraciones. Véase más abajo para los ajustes de dosis en pacientes con función renal alterada.

Para los pacientes con deterioro de la función renal que reciben una dosificación de dos o tres veces al día, siempre que sea posible, las concentraciones de amikacina en suero deben ser monitorizados por los procedimientos de ensayo apropiados. Las dosis deben ajustarse en pacientes con insuficiencia renal, ya sea mediante la administración de dosis normales a intervalos prolongados o mediante la administración de dosis reducidas a intervalos fijos.

Ambos métodos se basan en el aclaramiento de creatinina del paciente o en los valores séricos de la misma, ya que se ha visto que existe una correlación con la semivida de los aminoglucósidos en pacientes con función renal disminuida. Estos esquemas de dosificación se aplican conjuntamente con observaciones clínicas y de laboratorio cuidadosas del paciente, y pueden modificarse según sea necesario, incluyendo la modificación cuando se lleva a cabo la diálisis.

Administración de dosis normales a intervalos prolongados entre dosis: Si la tasa de aclaramiento de creatinina no está disponible, y las condiciones del paciente son estables, el intervalo de dosificación en horas para una dosis única normal (es decir, que el que se da a los pacientes con función renal normal en un horario de dos veces al día, 7.5 mg/kg), puede ser calculada multiplicando el valor de la creatinina sérica del paciente (en mg/100 mL) por nueve. Por ejemplo, si la concentración de creatinina en suero es 2 mg/100 mL, la dosis única recomendada (7.5 mg/kg) debe administrarse cada 18 horas.

Concentración de creatinina sérica

(mg/100 mL)

Intervalo entre las dosis de amikacina de 7.5 mg/kg/IM (horas)

1.5

13.5

2.0

18

2.5

22.5

3.0

X9= 27

3.5

31.5

4.0

36

4.5

40.5

5.0

45

5.5

49.5

6.0

54

Dosis reducidas con intervalos de tiempo fijos entre dosis: Cuando la función renal está alterada y es conveniente administrar amikacina inyectable en intervalos de tiempo fijos, la dosis debe ser reducida. En estos pacientes, las concentraciones séricas de amikacina deben medirse para asegurar que la administración sea exacta, y para evitar concentraciones séricas excesivas. Si las determinaciones de suero no están disponibles y las condiciones del paciente son estables, los valores de creatinina sérica y de aclaramiento de creatinina son los indicadores más fácilmente disponibles para medir el grado de insuficiencia renal y usarlo como guía de dosificación.

Primero, se inicia el tratamiento administrando una dosis normal de 7.5 mg/kg, como dosis de carga. Esta dosis es la misma que la dosis normalmente recomendada que se calcula para un paciente con una función renal normal como se describe anteriormente.

Para determinar la cantidad de la dosis de mantenimiento administrada cada 12 horas, la dosis de carga debe reducirse en proporción a la reducción de la tasa de aclaramiento de creatinina del paciente.

Dosis de mantenimiento cada 12 horas =

CrCl observada (mL/min) x dosis de carga calculada en mg

CrCl normal (mL/min)

(CrCl= Aclaramiento de creatinina)

Una forma alternativa de determinar la dosis reducida a intervalos de 12 horas (para pacientes que tienen valores de creatinina sérica conocidos) es dividir la dosis normal recomendada por el valor de creatinina sérica.

Los esquemas de dosificación anteriores no pretenden ser recomendaciones rígidas, pero se proporcionan como guías para dosificación cuando la medición de los niveles séricos de amikacina no es factible.

Como la función renal puede alterarse apreciablemente durante la terapia, la creatinina sérica debe revisarse con frecuencia y el régimen de dosificación modificado según sea necesario.

TRATAMIENTO EN CASO DE SOBREDOSIS:

En casos de sobredosificación existe un riesgo general de reacciones nefro–, oto- y neurotóxicos (bloque neuromuscular). En un bloqueo neuromuscular con parálisis respiratorio se necesita un tratamiento apropiado incluyendo la aplicación de sales de calcio (ejemplo: gluconato o lactobionato en solución de 10–20%). En caso de sobredosis u otras reacciones tóxicas, la diálisis peritoneal o la hemodiálisis ayudarán a eliminar el exceso de amikacina de la sangre.

Los niveles de amikacina son también reducidos durante la hemofiltración arteriovenosa continua. En los recién nacidos se puede considerar una trasfusión sanguínea.

PRECAUCIONES ESPECIALES DE CONSERVACIÓN:

Almacenar a temperatura no mayor de 25 °C. No congelar.