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VALVEY Solución

VALVEY - Solución

Sustancia(s):

  • Insulina Glargina

Presentaciones:

  • 1 Caja, 1 Frasco(s) ámpula, 10 mL, 100 U.I./ml
  • 1 Caja, 1 Cartucho(s), 3 mL, 100 U.I./ml
  • 1 Caja, 5 Cartucho(s), 3 mL, 100 U.I./ml
  • 1 Caja, 1 Pluma(s) Precargada(s), 3 mL, 100 U.I./ml
  • 1 Caja, 5 Pluma(s) Precargada(s), 3 mL, 100 U.I./ml

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FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada mL contiene:
Insulina glargina 3.64 mg
Equivalente a 100 UI de Insulina humana
Vehículo cbp 1 mL
Análogo de Insulina de origen ADN recombinante expresado en Escherichia coli

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

Para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 1 y tipo 2 cuando es requerido el tratamiento con insulina.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Propiedades farmacodinámicas:

La insulina glargina VALVEY® es un análogo de la insulina humana diseñado para presentar una baja solubilidad a pH neutro. A pH ácido (pH 4) es completamente soluble. Después de su inyección en el tejido subcutáneo, la solución ácida es neutralizada, provocando la formación de microprecipitados de los que se liberan continuamente pequeñas cantidades de insulina glargina, lo que da origen a un perfil concentración/tiempo predecible, uniforme y sin picos, con una duración de acción prolongada.

La insulina glargina es metabolizada en 2 metabolitos activos M1 y M2 Unión a receptor de insulina: Estudios in vitro indicaron que la afinidad de la insulina glargina y sus metabolitos M1 y M2 por el receptor de insulina humana es similar a la de la insulina humana.

Unión al receptor IGF-1:

La afinidad de la insulina glargina por el receptor IGF-1 humano es de aproximadamente 5 a 8 veces mayor que la de insulina humana (pero aproximadamente 70 a 80 veces menor que la afinidad de IGF-1 ), mientras que la unión de M1 y M2 al receptor IGF-1 es ligeramente menor en comparación con la de insulina humana.

La concentración terapéutica total de insulina (insulina glargina y sus metabolitos) encontrada en pacientes con diabetes tipo 1 fue significativamente menor a la que se hubiera requerido para la saturación media del receptor IGF-1 y la subsecuente activación de la vía mitogénica-proliferativa iniciada por el receptor IGF-1. Las concentraciones fisiológicas del IGF-1 endógeno pueden activar la vía mitogénica proliferativa; sin embargo, las concentraciones terapéuticas encontradas en la terapia con insulina, incluyendo terapia con insulina glargina, fueron considerablemente menores a las concentraciones farmacológicas necesarias para activar la vía IGF-1.

La actividad primaria de la insulina, incluida la insulina glargina, es la regulación del metabolismo de la glucosa. La insulina y sus análogos reducen las concentraciones de glucosa en sangre al estimular la captura de glucosa periférica, especialmente por el musculoesquelético y la grasa, y mediante la inhibición de la producción de glucosa hepática. La insulina inhibe la lipólisis en el adipocito, inhibe la proteólisis e incrementa la síntesis de proteína.

En estudios de farmacología clínica, el uso intravenoso de insulina glargina e insulina humana demostró que ambas son equipotentes cuando se les administra en las mismas dosis.

En estudios con clamp euglucémico llevados a cabo en sujetos sanos o en pacientes con diabetes tipo 1, el inicio de la actividad de la insulina glargina subcutánea fue más lento que con la insulina NPH humana, el perfil de su actividad fue uniforme y sin picos, y la duración de su efecto fue prolongada.

La mayor duración de la acción de la insulina glargina está directamente relacionada con su tasa de absorción más lenta, lo que justifica su administración una vez al día. El tiempo de acción de la insulina y de los análogos de la insulina, tal como la insulina glargina, puede variar considerablemente de una persona a otra y aun en el mismo individuo, siendo menos variable con insulina glargina que con insulina NPH, debido a la ausencia de picos.

En un estudio con clamp euglucémico llevado a cabo en voluntarios sanos, se demostró menos variabilidad intraindividual (día a día) en el perfil farmacodinámico para insulina glargina en comparación a insulina humana ultralenta.

Propiedades farmacocinéticas:

Después de la inyección subcutánea de insulina glargina en sujetos sanos y en pacientes diabéticos, las concentraciones séricas de insulina indicaron una absorción más lenta y mucha más prolongada, así como una ausencia de picos, en comparación a la insulina NPH humana. Las concentraciones fueron, por lo tanto, acordes con el perfil de la actividad farmacodinámica de la insulina glargina en función del tiempo.

Después de la administración subcutánea de insulina glargina 0.3 U.I./kg en pacientes diabéticos, ha sido demostrado un perfil concentración-tiempo plano; lo cual también es reflejado en el rango amplio de valores de tmáx. (entre 1.5 y 22.5 horas) en comparación con insulina NPH (2.5 a 10 horas).

Cuando se administra por vía intravenosa, fueron comparables al perfil de concentración de la vida media de eliminación aparente de la insulina glargina y de la insulina humana. No hubo diferencias sobresalientes en las concentraciones de insulina sérica después de la administración de insulina glargina en abdomen, músculo o deltoides.

La insulina glargina tiene menos variabilidad intra e interindividual en cuanto a perfil farmacocinético, comparada con insulina ultra lenta humana.

Después de la inyección subcutánea de VALVEY® en pacientes saludables y pacientes con diabetes, la insulina glargina es metabolizada rápidamente en el carboxilo terminal de la cadena β, formando los dos metabolitos activos: M1 (21A-Gli-insulina) y M2 (21A-Gli-des-30B-Tr-insulina). En plasma, el principal compuesto circulante es el metabolito M1 . La exposición a M1 se incrementa con la dosis administrada de VALVEY®. Los hallazgos farmacocinéticos y farmacodinámicos indican que el efecto de la inyección subcutánea de VALVEY® es debido principalmente a la exposición al metabolito M1. La insulina glargina y el metabolito M2 no fueron detectados en la gran mayoría de los sujetos y cuando fueron detectados, sus concentraciones fueron independientes de la dosis administrada de VALVEY®.

Poblaciones especiales:

Edad y Género:


No se dispone de información acerca del efecto de la edad y del género sobre la farmacocinética de insulina glargina. Sin embargo, en los estudios clínicos, el análisis de subgrupos basado en edad y género no indicó diferencia alguna en la seguridad y la eficacia en pacientes tratados con insulina glargina, comparado con el estudio poblacional completo. Lo mismo se mantuvo constante en pacientes tratados con insulina NPH.

Pacientes fumadores: En los estudios clínicos, el análisis de subgrupos no mostró diferencias en la seguridad y la eficacia de insulina glargina, entre el grupo de fumadores y la población total del estudio. Lo mismo se mantuvo constante para insulina NPH.

Obesidad:

En los estudios clínicos, el análisis de subgrupos basado en el índice de masa corporal no mostró diferencias en la seguridad y la eficacia de insulina glargina en este grupo de pacientes comparado con la población total del estudio. Lo mismo se mantuvo constante para insulina NPH.

Insuficiencia renal e insuficiencia hepática:

No se ha estudiado (ver sección Precauciones generales).

Estudios clínicos:

Retinopatía diabética: En un estudio clínico controlado con NPH de 5 años de duración, se evaluó el efecto de insulina glargina sobre retinopatía diabética, en el que la progresión de la retinopatía fue investigada por fotografía del fondo de ojo, utilizando una escala de evaluación derivada del estudio del Tratamiento Temprano de Retinopatía Diabética (ETDRS). El punto final primario de este estudio fue la progresión en tres o más estadios en la escala del ETDRS al final del estudio. Los resultados de este análisis se muestran en la siguiente tabla inferior tanto para la población con intención a tratar como para la población por protocolo e indica la no inferioridad de insulina glargina y NPH en la progresión de retinopatía diabética.

Tabla 1. Número (%) de pacientes con 3 o más estadios de progresión en la escala ETDRS en el punto final

Insulina glargina 100 U/mL (%)

NPH (%)

Diferenciaª,b

(DE)

IC 95% para la diferencia

Por protocolo

53/374 (14.2%)

57/363 (15.7%)

-1.98% (2.57%)

-7.02% a 3.06%

Intención de tratar (ITT)

63/502 (12.5%)

71 /487 (14.6%)

-2.10% (2.14%)

-6.29% a 2.09%

a Diferencia = insulina glargina 100 U/mL-NPH.

b Utilizando un modelo linear generalizado (SAS GENMOD) con tratamiento y estratificación basal como variables clasificadas independientes y con distribución binomial y función de unión de identidad.

Toxicidad aguda:

Se evaluó la toxicidad aguda de la administración intravenosa y subcutánea de insulina glargina en ratones y ratas. La LD50en cada especie estuvo en el rango de 1,000 U/kg.

Toxicidad crónica:

En estudios de toxicidad de dosis subcutánea repetida de insulina glargina en ratones, ratas y perros, sólo se observaron efectos farmacodinámicos esperados.

Tolerabilidad local:

Estudios de tolerabilidad local con administración subcutánea, intramuscular, intravenosa y paravenosa en conejos no indicaron riesgo alguno por el uso de la insulina glargina en el hombre.

Inmunogenicidad: Estudios de inmunogenicidad estándar realizados en cerdos, conejos y cobayos indicaron un potencial inmunogénico menor o similar de la insulina glargina que el de la insulina humana en estas especies.

CONTRAINDICACIONES:

Hipersensibilidad a la insulina glargina o a cualquiera de los componentes de la fórmula, hipoglucemia y menores de 18 años.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

No hay estudios clínicos sobre el uso de insulina glargina en mujeres embarazadas. Dentro del monitoreo poscomercialización se ha reportado un número limitado de embarazos con exposición a la insulina glargina sin evidencia de eventos adversos sobre el embarazo o la salud del feto o neonato. Hasta la fecha no se cuenta con otra información epidemiológica relevante. Los estudios realizados en animales con dosis de hasta 6 a 40 veces la dosis para humanos, no indicaron efectos dañinos directos sobre el embarazo.

Es esencial que las pacientes con diabetes preexistente o gestacional mantenga un buen control metabólico durante el embarazo.

Las necesidades de insulina pueden disminuir durante el primer trimestre, generalmente aumentan durante el segundo y tercer trimestre. Inmediatamente después del parto, las necesidades de insulina disminuyen rápidamente. El monitoreo cuidadoso del control de la glucosa es esencial en tales pacientes.

Las pacientes con diabetes deben informar a su médico si están embarazadas o están contemplando embarazarse.

Las mujeres que amamantan pueden requerir ajuste de la dosis de insulina y de la dieta.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Reacciones secundarias o adversas:

Hipoglucemia:

La hipoglucemia que, en general, es la reacción adversa más frecuente de la terapia insulínica, puede presentarse cuando la dosis de insulina es demasiado elevada con relación al requerimiento de insulina. Como con todas las insulinas, los ataques hipoglucémicos severos, especialmente cuando son recurrentes, pueden provocar daño neurológico. Los episodios hipoglucémicos prolongados o severos pueden poner en riesgo la vida.

En muchos pacientes, los signos y síntomas de neuroglucopenia son precedidos por signos de contrarregulación adrenérgica. En general, cuanto mayor y más rápida es la reducción de la glucemia, más pronunciado es el fenómeno de contrarregulación y sus síntomas.

Alteraciones visuales:

Un cambio notable en el control glucémico puede causar deterioro temporal de la visión, debido a la alteración temporal en la turgencia e índice de refracción del cristalino. El control glucémico mejorado a largo plazo reduce el riesgo de progresión de la retinopatía diabética.

Sin embargo, como para todos los regímenes de insulina la intensificación de la terapia con insulina que conlleva a una abrupta mejoría en el control glucémico puede ser asociada con un empeoramiento temporal de la retinopatía diabética. Las crisis hipoglucémicas severas pueden provocar amaurosis transitoria en pacientes con retinopatía proliferativa, especialmente cuando no se les trata con fotocoagulación (véase Farmacocinética y farmacodinamia, Estudios clínicos farmacodinámicos: retinopatía diabética).

Lipodistrofia:

Al igual que con cualquier tratamiento insulínico, puede presentarse lipodistrofia en el sitio de la inyección y retardarse la absorción local de la insulina. En los estudios clínicos, se observó lipohipertrofia en 1 a 2% de los pacientes tratados con regímenes que incluían insulina glargina, mientras que no fue común la lipoatrofia. El cambio continuo del lugar de inyección dentro de un área determinada puede contribuir a reducir o prevenir estas reacciones.

Reacciones alérgicas y en el sitio de la inyección:

En los estudios clínicos con regímenes que incluían insulina glargina se observaron reacciones en el sitio de la inyección en 3 a 4% de los pacientes. Como con cualquier terapia con insulina, dichas reacciones incluyeron: enrojecimiento, dolor, prurito, urticaria, hinchazón e inflamación. La mayoría de las reacciones leves a las insulinas que se presentan en el sitio de inyección se suelen resolver en unos cuantos días y/o semanas.

Las reacciones alérgicas de tipo inmediato son raras. Tales reacciones a la insulina (incluyendo a la insulina glargina) o a los excipientes pueden, por ejemplo, estar asociadas a reacciones cutáneas generalizadas, angioedema, broncoespasmo, hipotensión y choque, y pueden poner en riesgo la vida.

Otras reacciones:

La administración de insulina puede dar lugar a la formación de anticuerpos contra la insulina. En estudios clínicos, se observaron con la misma frecuencia los anticuerpos que presentan una reacción cruzada con la insulina humana y la insulina glargina tanto en el grupo tratado con insulina NPH como en el tratado con insulina glargina.

En raros casos, la presencia de dichos anticuerpos puede requerir un ajuste de la dosis de insulina a fin de corregir una tendencia a la hiperglucemia o a la hipoglucemia.

En raros casos, la insulina puede causar retención de sodio y edema, particularmente cuando un mal control metabólico mejora mediante la intensificación de la terapia insulínica. No se dispone de información clínica sobre el perfil de seguridad en pacientes menores de 18 años.

Errores de medicación han sido reportados en los que otras insulinas, particularmente insulinas de acción corta, han sido accidentalmente administradas en lugar de insulina glargina.


PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:

Toxicidad reproductiva:

En un estudio de embriotoxicidad en ratas, se presentó hipoglucemia sin toxicidad materna.

La insulina glargina no fue embriotóxica ni teratogénica.

En un estudio de embriotoxicidad en conejos, fue observada toxicidad embriofetal y toxicidad materna ( choque hipoglucémico, muertes intrauterinas) debido a hipoglucemia, incluyendo anomalías simples dentro de los grupos de dosis media y alta. Efectos similares fueron obtenidos con una insulina de acción intermedia.

En un estudio combinado pre y posnatal y de fertilidad en ratas, se observó toxicidad materna debido a hipoglucemia dependiente de la dosis. Algunas muertes y, en consecuencia, una reducción de la tasa de crianza, ocurrió únicamente dentro del grupo de dosis alta. Efectos similares fueron obtenidos con una insulina de acción intermedia.

Genotoxicidad:

La insulina glargina no fue mutagénica en ensayos para detección de mutaciones génicas en células de bacterias ni de mamíferos (ensayo de HGPRT [hipoxantina-guaninafosforribosil-transferasa] y de Ames) y en ensayos para detección de aberraciones cromosómicas (citogenéticos in vitro en células-V79 e in vivo en el hámster chino).

Carcinogenicidad:

Estudios de carcinogenicidad de dos años fueron llevados a cabo en ratas y ratones. Los resultados no indicaron un riesgo para humanos.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Una serie de sustancias afecta el metabolismo de la glucosa y pueden hacer necesario el ajuste de la dosis de insulina, y requerir de un monitoreo estrecho.

Las sustancias que pueden aumentar el efecto hipoglucemiante y la susceptibilidad a la hipoglucemia son: antidiabéticos orales, inhibidores de la ECA, salicilatos, disopiramida, fibratos, fluoxetina, inhibidores de la MAO, pentoxifilina, propoxifeno y antibióticos sulfonamídicos.

Por otro lado, las sustancias que pueden reducir el efecto hipoglucemiante son: corticosteroides, danazol, diazóxido, diuréticos, fármacos simpaticomiméticos (tales como epinefrina, salbutamol, terbutalina), glucagón, isoniazida, derivados de fenotiacinas, somatotropina, hormonas tiroideas, estrógenos, progestágenos (p. ej., en anticonceptivos orales), inhibidores de proteasas y medicamentos antipsicóticos atípicos (p. ej., olanzapina y clozapina).

Los beta-bloqueadores, la clonidina, las sales de litio y el alcohol pueden potenciar o debilitar el efecto hipoglucemiante de la insulina. La pentamidina puede causar hipoglucemia que, en ocasiones, puede ir seguida de hiperglucemia.

Adicionalmente, bajo la influencia de medicamentos simpaticolíticos como beta-bloqueadores, clonidina, guanetidina y reserpina, pueden reducirse o desaparecer los signos de contrarregulación adrenérgica.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:

Ninguna conocida.

PRECAUCIONES GENERALES:

La terapia con insulina generalmente requiere de habilidades apropiadas sobre el automanejo de la diabetes, incluyendo monitoreo de la glucosa, técnicas de inyección apropiadas y manejo de la hipo e hiperglucemia.

Los pacientes deben ser instruidos sobre tales procedimientos de automanejo. Adicionalmente, los pacientes deben ser instruidos sobre el manejo de situaciones especiales, tales como la omisión o inadecuada dosis de insulina, la administración inadvertida de una dosis aumentada de insulina, la ingestión inadecuada de alimentos o la omisión de comidas. El grado de participación del paciente en su manejo de la diabetes es variable y determinado generalmente por el médico.

El tratamiento de insulina requiere vigilancia constante sobre la posibilidad de híper e hipoglucemia.

Los pacientes y sus familiares deben conocer los pasos a seguir si se presenta o se sospecha de hiperglucemia o hipoglucemia, y deben conocer cuándo informar al médico.

En caso de control insuficiente de la glucosa o de una tendencia a episodios de híper o hipoglucemia, antes de considerar un ajuste de la dosis, debe revisarse el apego de los pacientes al régimen de tratamiento prescrito, los sitios de inyección y la técnica de inyección, el manejo de los dispositivos de inyección y otros factores relevantes.

Hipoglucemia: El momento en el que se presenta la hipoglucemia depende del perfil de acción de las insulinas usadas y puede, en consecuencia, modificarse cuando se cambie el régimen de tratamiento.

Al igual que con todas las insulinas, debe tenerse especial precaución y es aconsejable intensificar el monitoreo de la glucosa en sangre en pacientes en los que las secuelas de los episodios hipoglucémicos pudieran ser de particular relevancia clínica, tal es el caso de los pacientes con estenosis significativa de las arterias coronarias o de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro (riesgo de complicaciones de hipoglucemia cardiacas o cerebrales), así como en pacientes con retinopatía proliferativa, especialmente si no se les trató con fotocoagulación (riesgo de amaurosis transitoria como consecuencia de hipoglucemia).

En un estudio clínico, los síntomas de hipoglucemia o las respuestas hormonales de contrarregulación fueron similares después de la administración intravenosa de insulina glargina e insulina humana tanto en voluntarios sanos como en pacientes con diabetes tipo 1. Sin embargo, bajo ciertas condiciones, como con todas las insulinas, los síntomas de aviso de hipoglucemia pueden cambiar, ser menos pronunciados o desaparecer, como por ejemplo:

• Si el control de la glucemia ha mejorado notablemente.

• Si la hipoglucemia se desarrolla gradualmente.

• En pacientes de edad avanzada.

• Cuando está presente una neuropatía autónoma.

• En pacientes con una larga historia de diabetes.

• En pacientes que padecen enfermedades psiquiátricas.

• En pacientes que reciben tratamiento concomitante con ciertos medicamentos (Ver sección Interacciones medicamentosas y de otro género).

Dichas situaciones pueden dar lugar a hipoglucemia severa (y, posiblemente, a la pérdida del conocimiento) antes de que el paciente se dé cuenta de la hipoglucemia.

El efecto prolongado de la insulina glargina subcutánea puede retardar la recuperación de la hipoglucemia.

Cuando se advierten valores normales o reducidos de hemoglobina glucosilada, debe considerarse la posibilidad de episodios de hipoglucemias recurrentes, no reconocibles (especialmente nocturnos).

El apego del paciente al régimen de dosificación y de dieta, la correcta administración de insulina y el conocimiento de los síntomas de hipoglucemia son esenciales para reducir el riesgo de hipoglucemia. Los factores que aumentan la susceptibilidad a la hipoglucemia, que requieren un monitoreo particularmente estricto y que pueden hacer necesario un ajuste de la dosis son:

• Cambio del sitio de inyección

• Aumento de la sensibilidad a la insulina (por ejemplo, por eliminación de factores de estrés)

• Ejercicio físico inusual, intenso o prolongado

• Enfermedades concomitantes (por ejemplo, vómito, diarrea)

• Consumo inadecuado de alimentos

• Consumo de alcohol

• Ciertos trastornos endocrinos descompensados

• Tratamiento concomitante con determinados medicamentos

En pacientes con insuficiencia renal, los requerimientos de insulina pueden ser disminuidos debido al metabolismo reducido de la insulina. En los pacientes de edad avanzada, el deterioro progresivo de la función renal puede propiciar una reducción constante de los requerimientos de insulina.

En pacientes con insuficiencia hepática severa, los requerimientos de insulina pueden ser disminuidos debido a la capacidad reducida de gluconeogénesis y al metabolismo reducido de la insulina.

La hipoglucemia puede ser corregida generalmente con la ingestión inmediata de carbohidratos. De modo que la acción correctiva inicial puede ser tomada inmediatamente, por lo que los pacientes deberán traer consigo todo el tiempo un mínimo de 20 gramos de carbohidratos.

Enfermedades concomitantes:

Toda enfermedad concomitante requiere una intensificación del monitoreo metabólico. En muchos casos, están indicados los análisis de orina para la determinación de cuerpos cetónicos, y con frecuencia es necesario un ajuste de la dosis de insulina, ya que suele aumentar el requerimiento de la misma. En pacientes con diabetes tipo 1 debe ser mantenido el suplemento de carbohidratos, aun cuando sean capaces de comer poco o ningún alimento, o estén vomitando, etc.; y nunca deben omitir totalmente la insulina.

Capacidad de conducir vehículos u operar maquinaria:

La capacidad de concentración y de reacción del paciente pueden deteriorarse como consecuencia de, por ejemplo, la hipoglucemia o hiperglucemia o, por ejemplo, como resultado del deterioro de la visión. Esto puede representar un riesgo en situaciones en las que estas habilidades son de especial importancia (por ejemplo, al conducir vehículos u operar maquinaria).

Debe recomendarse a los pacientes que tomen las precauciones necesarias para evitar una hipoglucemia mientras conducen. Esto es particularmente importante en los pacientes que no tienen o es reducido el conocimiento de los síntomas de aviso de la hipoglucemia, o en aquellos que presentan episodios frecuentes de hipoglucemia. En estas circunstancias deberá valorarse la conveniencia de conducir vehículos.

Se han reportado mezclas accidentales entre insulina glargina y otras insulinas, particularmente insulinas de acción corta. Para evitar errores de medicación entre insulina glargina y otras insulinas, los pacientes deben ser instruidos para revisar siempre la etiqueta antes de cada inyección.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Vía de administración: Subcutánea.

La insulina glargina es un análogo de la insulina humana recombinante, equipotente a la insulina humana. Presenta un perfil de baja de la glucosa sin picos, con una duración de acción prolongada.

VALVEY® se administra subcutáneamente una vez al día. Puede ser administrado a cualquier hora durante el día; sin embargo, a la misma hora todos los días.

Las concentraciones deseadas de glucosa sanguínea, así como las dosis y tiempo de administración de los medicamentos antidiabéticos deben ser determinadas y ajustadas individualmente.

Puede ser necesario el ajuste de la dosis, por ejemplo, si cambia el peso o el estilo de vida del paciente, o el tiempo de administración de la dosis de insulina, o si surgen otras circunstancias que aumentan la susceptibilidad a la hipo o hiperglucemia (véase Precauciones generales). Cualquier cambio de la dosis de insulina debe hacerse cautelosamente y sólo bajo supervisión médica.

VALVEY® no es la insulina de elección para el tratamiento de la cetoacidosis diabética. Una insulina intravenosa de acción corta es el tratamiento preferible.

En los regímenes de administración en bolo basal, comúnmente 40 a 60% de la dosis diaria es administrada como insulina glargina, para cubrir las necesidades basales de insulina.

En un estudio clínico sobre fármacos antidiabéticos orales que se llevó a cabo en pacientes con diabetes tipo 2, la terapia combinada fue iniciada con una dosis de 10 U.I. de insulina glargina una vez al día, y el régimen de tratamiento subsiguiente se ajustó individualmente. Se recomienda vigilar la glucosa sanguínea en todos los pacientes con diabetes.

No ha sido estudiada su administración en niños menores de 18 años.

Uso geriátrico:

En pacientes de edad avanzada con diabetes, se recomienda que la dosis inicial, aumentos de dosis y dosis de mantenimiento sean cautelosas para evitar reacciones hipoglucémicas. La hipoglucemia puede ser difícil de reconocer en los pacientes de edad avanzada (véase Precauciones generales).

Transición de otras insulinas a VALVEY®, cuando se cambia de un régimen de tratamiento a base de una insulina de acción intermedia u otra de acción prolongada, a un régimen con VALVEY®, puede ser necesario un ajuste de la cantidad y del tiempo de administración de insulinas de acción corta o de análogos de la insulina de acción rápida, o de la dosis de cualquier fármaco antidiabético oral.

En estudios clínicos, por lo general la dosis inicial no fue cambiada (por ejemplo, cantidad de Unidades Internacionales [U.I.] de VALVEY® por día igual a U.I. de insulina NPH) cuando los pacientes fueron transferidos de insulina ultralenta o NPH una vez al día a VALVEY® una vez al día.

En estudios clínicos, comúnmente la dosis inicial (U.I.) se redujo aproximadamente 20% (comparada con las U.I. diarias totales de insulina NPH) y el ajuste se basó en la respuesta del paciente, cuando los pacientes fueron transferidos de insulina NPH dos veces al día a VALVEY® una vez al día a la hora de acostarse.

Se recomienda un programa de monitoreo metabólico estricto bajo supervisión médica durante la transición y en las primeras semanas posteriores a la misma. Como con todos los análogos de la insulina, esto es particularmente evidente en pacientes que, debido a anticuerpos contra la insulina humana, necesitan altas dosis de insulina y pueden experimentar una respuesta a la insulina marcadamente mejorada con insulina glargina.

Al mejorar el control metabólico y debido al aumento resultante en la sensibilidad a la insulina (requerimientos reducidos de insulina), puede llegar a ser necesario un ajuste adicional de las dosis de VALVEY® y de otras insulinas o fármacos antidiabéticos orales incluidos en el régimen.

Administración:

VALVEY® se administra por inyección en el tejido subcutáneo y no está destinada para administración intravenosa. La duración prolongada de la actividad de VALVEY® depende de su inyección en el tejido subcutáneo. La administración intravenosa de la dosis subcutánea habitual puede terminar en hipoglucemia grave.

Como con todas las insulinas, el sitio de inyección dentro de un área determinada (abdomen, muslo o deltoides) debe rotarse de una inyección a la siguiente.

La absorción de insulina glargina no es diferente entre las áreas de inyección subcutánea: abdominal, muslo o deltoides. Como para todas las insulinas, la tasa de absorción y, por consiguiente, el principio y duración de su acción pueden ser afectadas por el ejercicio y otras variables.

VALVEY® es una solución clara, no una suspensión; como tal, no necesita ser resuspendida antes de su uso.

Mezcla y dilución:

VALVEY® no debe mezclarse con ninguna otra insulina, o diluirse. Al mezclarse o diluirse puede cambiar su perfil de tiempo/acción, y al mezclarse se puede precipitar.

Manejo de los frascos ámpula/cartuchos:

Inspeccione los frascos ámpula y/o los cartuchos antes de usarlos. Éstos deben usarse solamente si la solución es clara, incolora, sin partículas visibles, y de consistencia como la del agua.

VALVEY® para dispositivo adecuado para aplicación: Los cartuchos de VALVEY® están destinados para su uso en el dispositivo adecuado para aplicación. En el manual inserto en la caja del dispositivo, se le indicará el modo de usarlo.

Antes de insertar el cartucho de VALVEY® en el dispositivo para inyección, manténgalo a temperatura ambiente durante 1 a 2 horas. Asegúrese de que la insulina no se contamine con alcohol u otros desinfectantes, ni con otras sustancias.

Elimine toda burbuja de aire del cartucho de VALVEY® antes de la inyección. Los cartuchos vacíos no deben ser recargados. Se sugiere tomar en cuenta que el cartucho no está diseñado para permitir la mezcla de VALVEY® con otras insulinas.

Si el dispositivo adecuado para la aplicación no funciona adecuadamente, VALVEY® puede ser extraído del cartucho con una jeringa (adecuada para insulina con 100 UI/mL) e inyectarse. La jeringa no debe contener algún otro medicamento o residuo.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL:

Síntomas: Un exceso de insulina, que tiene relación con la toma de alimento, gasto de energía o ambos, puede provocar hipoglucemia severa y a veces prolongada, que puede poner en riesgo la vida.

Manejo: Los episodios ligeros de hipoglucemia pueden ser tratados por lo general con carbohidratos orales. Puede ser necesario el ajuste de la dosis de medicamentos, del patrón de comidas o del ejercicio.

Los episodios más severos que culminan en coma, convulsiones o deterioro neurológico pueden ser tratados con glucagón intramuscular/subcutáneo o glucosa intravenosa concentrada. Puede ser necesaria la observación e ingestión sostenida de carbohidratos porque la hipoglucemia puede recurrir después de una aparente recuperación clínica.

PRESENTACIONES:

Caja de cartón con frasco ámpula con 10 mL (100 UI/mL)

Caja de cartón con 1 o 5 cartucho(s) con 3 mL (100 UI/mL)*

Caja de cartón con 1 o 5 pluma(s) precargada(s) (VALVEY® DispoPen) con 3, ml (100 UI/mL)

(*) para el uso de los cartuchos se recomienda emplear la pluma reutilizable Lenglar Pen Royale®, Registro No. 07 44E2014 SSA

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:

Protéjase de la luz.

Consérvese en refrigeración entre 2 ºC Y 8 °C.

No se congele.

Si la refrigeración no es posible, el cartucho, frasco ámpula o pluma precargada de insulina glargina en uso puede mantenerse sin refrigerar hasta por 28 días lejos del calor y la luz solar directa, siempre y cuando la temperatura no rebase los 25 ºC.

Los cartuchos, frasco ámpula o pluma precargada no refrigerados deben desecharse después de 28 días.

No exponga el producto a temperaturas mayores a 25 ºC ni a la luz solar directa.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Literatura exclusiva para el médico. Su venta requiere receta médica. Medicamento de alto riesgo. No se deje al alcance de los niños. No se administre si la solución no es transparente, si contiene partículas en suspensión o sedimentos. No se administre si el sello ha sido violado. No se administre a menores de 18 años. Durante el embarazo y la lactancia, consulte a su médico.

Reporte las sospechas de reacción adversa a los correos: farmacovigilancia@cofepris.gob.mx y

farmacovigilancia@medinter.com.mx

Titular del registro

Wockhardt Limited

Biotech Park, H-14/2, MIDC Waluj Aurangabad 431136 Maharashtra State, India.

Representante Legal

Medicamentos Internacionales Medinter, S.A. de C.V.

Avenida Empresarios No. 135,

Piso 7C, Col. Puerta de Hierro,

C.P. 45116, Zapopan, Jalisco, México.

Reg. Núm. 078M2017 SSA IV