Enciclopedia Médica
Desgarros musculares
El desgarro muscular es la ruptura parcial o total de las fibras musculares por sobreesfuerzo o estiramiento brusco. Provoca dolor, inflamación y dificultad para mover el músculo. Su tratamiento y rehabilitación son claves para evitar secuelas.
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Rotura muscular | tirón muscular | distensión muscular.
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Definición y causas
¿Qué son los desgarros musculares?
Es una ruptura parcial o total de las fibras que forman un músculo. Esto puede ocurrir durante actividades deportivas, levantamiento de objetos pesados o incluso movimientos cotidianos, ya sea por un esfuerzo excesivo, estiramiento brusco o un golpe directo.
¿Cómo se producen?
Los músculos están formados por fibras finas, similares a hilos, que se agrupan en haces o fascículos. Estas fibras se contraen y relajan para generar movimiento. Cuando el músculo se estira de manera brusca o se le exige más de lo que puede soportar, algunas de estas fibras se rompen. Esta lesión genera:
• Inflamación local: el cuerpo intenta reparar el daño enviando sangre y células que producen hinchazón y calor
• Dolor agudo: la ruptura activa terminaciones nerviosas
• Hematoma: si se rompen pequeños vasos sanguíneos junto con el músculo, se forma un moretón visible
• Pérdida de fuerza: el músculo dañado no puede contraerse correctamente
¿Qué músculos son los más afectados?
Pantorrilla, isquiotibiales (parte posterior del muslo), cuádriceps, músculos de la espalda.
¿Cómo se clasifica?
• Grado I (leve): pocas fibras afectadas, dolor tolerable, mínima pérdida de fuerza
• Grado II (moderado): mayor número de fibras rotas, dolor significativo, inflamación y dificultad de movimiento
• Grado III (grave): rotura completa del músculo o del tendón, dolor severo, incapacidad total para mover el músculo, la mayor parte de las veces requiere cirugía
¿A quiénes afecta?
• Deportistas y personas físicamente activas
• Adultos mayores con pérdida de elasticidad muscular
• Factores modificables: falta de calentamiento, técnica incorrecta o fatiga muscular
• Factores no modificables: edad y enfermedades musculares
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Síntomas y diagnóstico
¿Qué síntomas pueden aparecer?
• Dolor agudo tipo “pedrada”
• Inflamación localizada
• Moretón o cambio de coloración en la piel
• Dificultad para mover el músculo afectado
• Sensación de debilidad
¿Cómo se diagnostica?
Mediante una evaluación médica y exploración física detallada, en algunas ocasiones se puede solicitar (ecografía muscular para evaluar el tipo y tamaño del desgarro).
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Tratamiento y bienestar
¿Por qué es importante atenderlo?
Un desgarro mal tratado puede causar cicatrización incorrecta, pérdida de fuerza, dolor crónico o nuevas lesiones. El tratamiento adecuado permite una recuperación completa y segura.
¿Tiene tratamiento?
Sí. Depende del grado de lesión:
• Grado I (leve): reposo, hielo, analgésicos, recuperación en 1-2 semanas
• Grado II (moderado): fisioterapia, ejercicios progresivos, recuperación en 3-4 semanas
• Grado III (grave): puede requerir cirugía, recuperación de 1-3 meses.
Además de añadir antiinflamatorios no esteroideos, analgésicos y relajantes musculares (en algunos casos) siempre indicados por el médico.
Pronóstico
Generalmente es bueno si se trata a tiempo. Los desgarros leves se recuperan bastante rápido; los graves requieren rehabilitación prolongada.
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Prevención y detección oportuna
¿Se puede prevenir?
Sí. Puedes recurrir a las siguientes medidas:
• Calentamiento antes de hacer ejercicio
• Estiramientos adecuados
• Hidratación
• Evitar sobreesfuerzos
• Fortalecimiento muscular progresivo
¿Cuándo acudir al médico?
Cuando hay dolor intenso y repentino, aparición de moretones, inflamación, si no se puede mover el músculo afectado o si el dolor no mejora en 3 días.
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Bibliografía
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• Endoprótesis MX. Desgarro muscular: diagnóstico y tratamiento. Rev Ortopedia Funcional [Internet]. 2025;33(1):45–59