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QUETIAZIC/ QUETIAZIC XR Comprimidos
Marca

QUETIAZIC/ QUETIAZIC XR

Sustancias

QUETIAPINA

Forma Farmacéutica y Formulación

Comprimidos

Presentación

Envase(s) , 30 Comprimidos

COMPOSICIÓN:

QUETIAZIC: Cada COMPRIMIDO contiene 25, 100, 200 y 300 mg de Quetiapina Fumarato, en una presentación de liberación inmediata, para ser administrada cada 12 horas.

QUETIAZIC XR: Cada COMPRIMIDO contiene 50 mg, 200 mg y 300 mg de Quetiapina Fumarato, en una presentación de liberación prolongada, para ser administrada 1 vez al día

INDICACIONES:

Esquizofrenia:

- Quetiapina está indicada para el tratamiento de la esquizofrenia (DSM IV) tanto en adultos como en adolescentes (13 a 17 años).

Trastorno bipolar:

- Quetiapina está indicada para el tratamiento agudo de episodios de manía asociados al Trastorno Bipolar I, tanto en monoterapia como adjunto con litio o valproato sódico (DSM IV), tanto en pacientes adultos como en pediátricos (10 a 17 años).

- Quetiapina está indicada como monoterapia para el tratamiento agudo de episodios depresivos asociados al trastorno bipolar (I y II) (DSM IV).

- Quetiapina está indicada en el tratamiento de mantenimiento del Trastorno Bipolar I, como adjunto al litio o al valproato sódico (DSM IV).

Consideraciones especiales en el tratamiento de la esquizofrenia pediátrica y trastorno bipolar I: La esquizofrenia y el trastorno bipolar tipo I pediátricos son trastornos mentales graves, sin embargo, el diagnóstico puede ser difícil. Para la esquizofrenia infantil, el perfil de los síntomas puede ser variable, y para el trastorno bipolar I, los pacientes pueden tener patrones variables de periodicidad de síntomas maníacos o mixtos. Se recomienda que la terapia con medicamentos para la esquizofrenia infantil y el trastorno bipolar I se inicie sólo después de que se haya realizado una evaluación diagnóstica completa y una cuidadosa consideración y atención de los riesgos asociados al tratamiento con medicamentos. El tratamiento con medicamentos para la esquizofrenia infantil y el trastorno bipolar I se indica como parte de un programa de tratamiento total que a menudo incluye intervenciones psicológicas, educativas y sociales.


MECANISMO DE ACCIÓN:

La Quetiapina es un agente antipsicótico, derivado del grupo de las dibenzotiazepinas. Se comporta como un antagonista de múltiples receptores destinados a varios neurotransmisores cerebrales, incluyendo la serotonina (receptores 5HT1 post-sinápticos y 5HT2A, pre-sinápticos), dopamina (D2), histamina (H1) y noradrenalina (alfa-1).

No se conoce aún de modo completo su mecanismo de acción en el tratamiento de la esquizofrenia y del trastorno bipolar. No obstante, se sabe que en buena parte su eficacia es mediada por el antagonismo que ejerce sobre los receptores D2 y 5HT2, lo que produciría una reducción de la liberación de dopamina en la vía mesolímbica, así como de serotonina en la corteza prefrontal y vía nigroestriada, con mejoría de los síntomas tanto positivos como negativos de la esquizofrenia, pero a la vez con menos efectos extrapiramidales.

El antagonismo de los receptores H1 explicaría la somnolencia, y el antagonismo alfa-1 la hipotensión ortostática, ocasionalmente descritas con su empleo.

FARMACOCINÉTICA:

Se administra por vía oral y es rápidamente absorbida, alcanzando su pico plasmático en una hora y media. Su biodisponibilidad oral es del 100% y no se modifica con las comidas. Se transporta ligada a las proteínas plasmáticas en un 83%, y se distribuye ampliamente a todos los tejidos. Ni la Warfarina ni el diazepam ni otros fármacos interfieren con su ligadura proteica. Se metaboliza extensamente en el hígado mediante reacciones de sulfoxidación y oxidación (realizadas en el citocromo P 450, CYP 3A4), produciendo metabolitos inactivos. Menos del 1% de la droga se excreta sin cambios. Cerca del 75% se elimina a través de la orina y un 20% mediante las heces.

Poblaciones especiales

Edad:
El clearance de Quetiapina se reduce hasta en un 40% en pacientes de edad avanzada, por lo que, al igual que con otros antipsicóticos, se recomienda que se emplee con precaución en este grupo de pacientes, especialmente durante el período inicial del tratamiento (la titulación de la dosis puede necesitar ser más lenta y la dosis terapéutica diaria menor que la empleada en enfermos más jóvenes, dependiendo de la respuesta de cada paciente).

Insuficiencia renal: Si bien estos pacientes presentan un clearance renal hasta un 25% menor, no se requiere ajuste de la dosificación, dado que lo que se elimina por esta vía son metabolitos inactivos.

Insuficiencia hepática: Debido a su extenso metabolismo hepático, en estos pacientes se debe ajustar la dosificación de modo proporcional al grado de insuficiencia hepática estimado.

Género y raza: No se han reportado alteraciones que dependan de estas variables.

CONTRAINDICACIONES:

Está contraindicado su uso en pacientes con hipersensibilidad a la droga o a cualquiera de los componentes de la fórmula.

REACCIONES ADVERSAS:

Reacciones indeseables: Se han reportado: Somnolencia, mareo, cefalea, constipación, hipotensión ortostática, sequedad bucal, aumento de las enzimas hepáticas, hipotiroidismo, aumento de peso, agitación, disminución del umbral convulsivo. La frecuencia de efectos extrapiramidales es similar a la descrita con la administración de placebo

INTERACCIONES:

• Alimentos: Ninguna.

• Alcohol y otras sustancias depresoras del SNC: Sedación, somnolencia.

• Antihipertensivos: Hipotensión ortostática.

• Antiparkinsonianos (levodopa, agonistas dopaminérgicos): Podría reducir su eficacia terapéutica.

• Litio: No hay interacciones significativas.

• Ácido Valproico: Incremento de las concentraciones máximas de Quetiapina, sin alteración de su vida media; el á. valproico no se altera.

• Carbamazepina: Aumento de la depuración y reducción de las concentraciones de Quetiapina.

• Fenitoína: Incrementa en hasta 5 veces la depuración de la Quetiapina.

• Tioridazina: Aumentan en un 65% la depuración de la Quetiapina.

• Fluoxetina, Imipramina, Haloperidol, Risperidona: no se modifica su farmacocinética.

• Inhibidores del CYP-450 (Ketoconazol, Itraconazol, Fluconazol, Eritromicina): disminuyen en un 85% la depuración de la Quetiapina.

• Lorazepam: reducción de la depuración del Lorazepam en hasta un 20%.

PRECAUCIONES Y ADVERTENCIAS:

Generales

Hipotensión ortostática:
Quetiapina puede inducir hipotensión ortostática asociada con vértigo, taquicardia y en algunos pacientes, síncope, especialmente durante el período inicial de titulación de dosis debido probablemente a sus propiedades antagonistas alfa-1-adrenérgicas. L a hipotensión ortostática, los mareos y el síncope pueden ocasionar caídas.

Quetiapina debe usarse con especial precaución en pacientes con enfermedad cardiovascular conocida (historia de infarto de miocardio o cardiopatía isquémica, insuficiencia cardíaca o alteraciones de la conducción), enfermedad cerebrovascular o condiciones que predispongan al paciente a la hipotensión (deshidratación, hipovolemia y tratamiento con medicamentos antihipertensivos). El riesgo de hipotensión ortostática y síncope puede ser minimizado mediante limitación de la dosis inicial a 25mg 2 veces por día. Si se produce hipotensión durante la titulación la dosis “objetivo”, lo adecuado será un retorno a la dosis previa.

Aumento de la presión arterial en niños y adolescentes: En ensayos controlados con placebo en niños y adolescentes con esquizofrenia (6 semanas de duración) o trastorno bipolar (3 semanas de duración), la incidencia de los aumentos en cualquier momento de la presión arterial sistólica (≥ 20 mmHg) fue de 15,2% (51/335) para quetiapina y 5,5% (9/163) para placebo, la incidencia de los aumentos en cualquier momento de la presión arterial diastólica (≥ 10 mm Hg) fue de 40,6% (136/335) para quetiapina y 24,5% (40/163) para placebo. En la semana 26 de un ensayo clínico abierto, un niño con antecedentes de hipertensión sufrió una crisis hipertensiva. La presión arterial en niños y adolescentes deben ser medida al principio de, y periódicamente durante el tratamiento. Leucopenia, neutropenia y agranulocitosis: En ensayos clínicos y en la experiencia post-comercialización, se han reportado eventos de leucopenia/neutropenia temporalmente relacionados con antipsicóticos atípicos, incluyendo quetiapina. También han sido reportados casos de agranulocitosis (incluyendo casos fatales).

Los posibles factores de riesgo para su desarrollo incluyen: Leucopenia/neutropenia preexistentes, bajo conteo de glóbulos blancos (leucocitos) e historia de empleo de drogas inductoras de leucopenia/neutropenia. Los pacientes con un recuento bajo preexistente de glóbulos blancos o un historial de leucopenia/neutropenia inducida por drogas deben realizar un conteo sanguíneo completo y monitorizarse con frecuencia durante los primeros meses de la terapia y deberían suspender el empleo de quetiapina ante el primer signo de disminución de leucocitos en ausencia de otros factores causales.

Los pacientes con neutropenia deben ser cuidadosamente monitorizados para detectar síntomas como fiebre u otros signos de infección y deben ser tratados de inmediato si se producen. Los pacientes con neutropenia severa (recuento absoluto de neutrófilos <1000/mm3) debe dejar de recibir quetiapina y deben ser controlados con hemogramas hasta su recuperación.

Cataratas: Se observó el desarrollo de cataratas en asociación con el tratamiento con quetiapina en estudios crónicos realizados en perros. Si bien se han observado cambios del cristalino en pacientes con tratamiento a largo plazo con quetiapina, pero no se ha establecido una relación causal con el uso de la misma. No obstante no puede excluirse por ahora la posibilidad de alteraciones. Por ello el examen del cristalino por métodos adecuados para el diagnóstico de formación de cataratas, tales como el examen con lámpara de hendidura u otros métodos sensibles apropiados, es recomendado al iniciarse el tratamiento o al poco tiempo después y con intervalos de 6 meses durante el tratamiento crónico.

Convulsiones: Durante los ensayos clínicos ocurrieron convulsiones en algunos de los pacientes tratados con quetiapina. Como con otros antipsicóticos, quetiapina debe ser empleada con cautela en pacientes con historias de convulsiones o con condiciones que potencialmente aminoran el umbral de convulsión, ejemplo enfermedad de Alzheimer. Las condiciones que reducen el umbral de convulsión pueden ser más prevalentes en la población de 65 años o mayores.

Hipotiroidismo: Los ensayos clínicos con quetiapina en adultos demostraron una reducción relacionada con la dosis de tiroxina total y libre (T4) de aproximadamente el 20% esta alteración se hacía aparente muy al inicio del tratamiento y se mantenía sin adaptación o progresión durante las terapias crónicas. Por lo general estos cambios no tienen significado clínico y la TSH estaba inalterada en la mayoría de los pacientes, aunque en el 0,4% (10/2386) de los pacientes con quetiapina experimentaron aumentos de TSH.

En ensayos clínicos controlados con placebo en niños y adolescentes con esquizofrenia (6 semanas de duración) o trastorno bipolar (3 semanas de duración), la incidencia de los cambios en los valores de la función tiroidea con potencial importancia clínica en cualquier momento, para los pacientes tratados con quetiapina y placebo el aumento de TSH fue de 2,9% (8/280) frente a 0,7% (1/138), respectivamente, y la disminución de tiroxina total fue de 2,8% (8/289) frente a 0% (0/145, respectivamente). De los pacientes tratados con quetiapina y niveles elevados de TSH, 1 presentaba simultáneamente bajo nivel de T4 libre al final del tratamiento.

Hiperprolactinemia: Durante los ensayos clínicos en adultos tratados con quetiapina, la incidencia de cambios en los niveles de prolactina en un valor clínico significativo, ocurrió en el 3,6% (158/4416) de los pacientes tratados con quetiapina en comparación con el 2,6% (51/1968) en el grupo placebo.

En ensayos controlados con placebo en niños y adolescentes con trastorno bipolar (3 semanas de duración) o esquizofrenia (6 semanas de duración), la incidencia de cambios en los niveles de prolactina en un valor clínicamente significativa (> 20 mg/L en hombres y > 26 mg/L en mujeres en cualquier momento) fue de 13,4% (18/134) en el grupo tratado con quetiapina en comparación con el 4% (3/75) en el grupo tratado con placebo en hombres y 8,7% (9/104) versus 0% (0 / 39) respectivamente en las mujeres.

Al igual que otras drogas que antagonizan los receptores de dopamina D2, quetiapina eleva los niveles de prolactina en algunos pacientes y la elevación puede persistir durante la administración crónica. La hiperprolactinemia, independientemente de la etiología, puede suprimir la GnRH hipotalámica, resultando en la reducción de la secreción de gonadotrofina pituitaria. Esto, a su vez, puede inhibir la función reproductora al alterar la esteroidogénesis gonadal, tanto en pacientes mujeres como en hombres. Síntomas como: Galactorrea, amenorrea, ginecomastia e impotencia han sido reportados en pacientes tratados con compuestos elevar la prolactina. La hiperprolactinemia de larga data cuando se asocia con hipogonadismo puede conducir a la disminución de la densidad ósea tanto en sujetos femeninos como masculinos.

Experimentos de cultivo de tejidos indican que aproximadamente un tercio de los cánceres de mama humanos son dependientes de prolactina in vitro, un factor de importancia potencial si la prescripción de estos fármacos se considera en un paciente con cáncer de mama detectado previamente. Como es común con los compuestos que aumentan la liberación de prolactina, en estudios de carcinogenicidad realizados en ratones y ratas se observaron tumores de la glándula mamaria y cáncer de células de islote pancreático (adenocarcinomas de mama, hipófisis y adenomas del páncreas). Ni los estudios clínicos ni los estudios epidemiológicos realizados hasta la fecha han mostrado una asociación entre la administración crónica de esta clase de drogas y carcinogénesis en humanos, pero la evidencia disponible es demasiado limitada para ser concluyente.

Aumentos de transaminasas: Se ha demostrado elevaciones asintomáticas, transitorias y reversibles de transaminasas en suero (primariamente ALT).

Estos aumentos de enzimas hepáticas ocurrieron, habi-tualmente, en el plazo de las primeras tres semanas del tratamiento con la droga y rápidamente volvieron a los niveles de pre-estudio con la continuación del tratamiento con quetiapina.

Alteraciones de la esfera cognitiva y motora: Comunmente se informó sobre la producción de somnolencia que es un efecto adverso en pacientes tratados con quetiapina, especialmente durante el período de 3-5 días de titulación de la dosis inicial. Dado que quetiapina tiene potencial para afectar el juicio, ideación o habilidades motoras, los pacientes deben ser advertidos sobre la realización de actividades que requieran alerta mental, tal como manejar vehículos u operar maquinarias hasta que estén razonablemente seguros que la terapia con quetiapina no los afecta en sentido adverso. La somnolencia puede derivar en caídas.

Priapismo: Se ha informado sobre un caso de priapismo en un paciente medicado con quetiapina previo a su introducción al mercado. Debido a que las drogas bloqueantes alfa adrenérgicas pueden producir priapismo es posible que por este efecto la quetiapina pueda producirlo. El priapismo sevro puede requerir intervención quirúrgica.

Regulación de la temperatura corporal: Si bien no esta determinado que quetiapina puede impedir la capacidad de reducir la temperatura corporal. Se aconseja ser cauteloso cuando se receta quetiapina en pacientes que experimentan condiciones que pueden contribuir a un aumento de la temperatura corporal central, es decir, mediante ejercitación persistente, exposición a calor extremo, recepción de medicación concomitante con actividad anticolinérgica, o estando sometido a deshidratación.

Disfagia: Síntomas como dismotilidad esofágica y aspiración han sido asociados con el uso de drogas antipsicóticas. La neumonía por aspiración es una causa frecuente de morbilidad y mortalidad en pacientes de edad avanzada, en particular aquellos con Alzheimer avanzado. Quetiapina y otras drogas antipsicóticas deben ser usadas cautelosamente en pacientes con riesgo de neumonía por aspiración.

Suicidio: La posibilidad de un intento suicida es inherente a estos trastornos psiquiátricos y la estrecha supervisión de los pacientes con alto riesgo ha de acompañar la terapia con la droga. La prescripción de quetiapina debe ser hecha con la menor cantidad posible de comprimidos necesarios para el buen manejo del paciente, a fin de reducir el riesgo de sobredosis.

Uso en pacientes con enfermedades concomitantes: La experiencia clínica con quetiapina en pacientes con ciertas enfermedades sistémicas concomitantes es limitada.

Quetiapina no ha sido evaluada o utilizada de forma apreciable en los pacientes con antecedentes recientes de infarto de miocardio o enfermedad cardíaca inestable. Los pacientes con estos diagnósticos fueron excluidos de los estudios previos a la comercialización clínica. Debido al riesgo de hipotensión ortostática con quetiapina, se debe tener precaución en pacientes cardíacos.

En los ensayos clínicos, quetiapina no se asoció con un aumento persistente en los intervalos QT absolutos. Sin embargo, en la experiencia post-comercialización se reportaron casos de prolongación del intervalo QT en los pacientes con sobredosis de quetiapina, en pacientes con enfermedades concomitantes, y en pacientes que tomaban otros fármacos que produjeran un desequilibrio electrolítico o aumentar el intervalo QT. Se debe tener precaución cuando se prescriba quetiapina en pacientes con enfermedad cardiovascular o antecedentes familiares de prolongación del intervalo QT. También se debe tener precaución cuando se prescriba quetiapina junto con medicamentos que causan un desequilibrio electrolítico o aumenten el intervalo QT o concomitante con neurolépticos, especialmente para los pacientes con mayor riesgo de prolongación del intervalo QT, es decir, los ancianos, los pacientes con síndrome congénito de QT prolongado, insuficiencia cardíaca congestiva, hipertrofia cardíaca, hipocalemia o hipomagnesemia.

Retiro de la droga: Se han descripto síntomas de abstinencia aguda, tales como insomnio, náuseas y vómitos después de la interrupción brusca de los fármacos antipsicóticos atípicos, incluyendo quetiapina. En ensayos clinicos de corto plazo con quetiapina de liberción prolongada controlados con placebo que incluían una fase de interrupción, se evaluaron los síntomas de la misma. La incidencia global de pacientes que experimentaron uno o más síntomas de retirada tras la interrupción brusca fue de 12,1% (241/1993) para quetiapina de liberación prolongada y 6,7% (71/1065) para el placebo. La incidencia de los eventos adversos individuales (es decir, insomnio, náuseas, dolor de cabeza, diarrea, vómitos, mareos e irritabilidad) no superó el 5,3% en cualquier grupo de tratamiento y generalmente se resolvieron después de una semana post-interrupción. Se aconseja la retirada gradual de las dosis del producto.

POSOLOGÍA:

Quetiapina puede tomarse o no con las comidas.

1. Esquizofrenia:

Adultos


Selección de dosis: Quetiapina en general debe ser administrada con una dosis inicial de 25 mg dos veces al día (50 mg), con incrementos de la dosis total diaria de 25 mg-50 mg en dos o tres dosis divididas durante el segundo y tercer día (100 y 200 mg respectivamente), según la tolerancia, hasta alcanzar una dosis total en el rango de 300 mg a 400 mg al día el cuarto día.

Nuevos ajustes de dosis: Si estuvieran indicados, en general, deben realizarse a intervalos de no menos de 2 días, el estado estacionario de quetiapina no se lograría por aproximadamente 1-2 días en el paciente típico. Cuando son necesarios ajustes de la dosis, se recomienda que los aumentos o descensos sean de a 25 mg 50 mg divididos en dos veces al día. La mayoría de los datos de eficacia con quetiapina se obtuvieron utilizando regímenes de tres dosis diarias, pero en un ensayo controlado 225 mg administrados dos veces al día fue también eficaz. Mantenimiento: Si bien no existe evidencia disponible para responder a la pregunta de cuánto tiempo el paciente tratado con quetiapina debe mantenerse, por lo general se recomienda que los pacientes que respondieron continúen bajo tratamiento más allá de la respuesta aguda, pero con la menor dosis necesaria para mantener la remisión. Los pacientes deben ser periódicamente reevaluados para determinar la necesidad de tratamiento de mantenimiento.

Adolescentes (13-17 años)

Selección de dosis:
Quetiapina debe administrarse dos veces al día. Sin embargo, basándose en la respuesta y la tolerabilidad quetiapina puede ser administrada tres veces al día cuando sea necesario.

La dosis diaria total durante los primeros cinco días de tratamiento es de 50 mg (día 1), 100 mg (día 2), 200 mg (día 3), 300 mg (día 4) y 400 mg (día 5). Después del Día 5, la dosis se debe ajustar dentro del rango de dosis recomendada de 400 mg a 800 mg/día basándose en la respuesta y la tolerabilidad. El ajuste de la dosis debe ser en incrementos no mayores de 100 mg/día.

Mantenimiento: La eficacia de quetiapina durante más de 6 semanas no se ha evaluado en ensayos clínicos controlados. Si bien no existe evidencia disponible para reponder a la pregunta de cuánto tiempo se debe mantener a los pacientes tratados con quetiapina, por lo general se recomienda que los pacientes que respondieron continuen más allá de la respuesta aguda, pero con la menor dosis necesaria para mantener la remisión. Los pacientes deben ser periódicamente reevaluados para determinar la necesidad de tratamiento de mantenimiento.

2. Trastorno Bipolar

Adultos

Tratamiento agudo de episodios maníacos del trastorno bipolar

Selección de la dosis:
Cuando se utiliza como monoterapia o adjunto (con litio o divalproex), el tratamiento con quetiapina debe iniciarse en dos dosis diarias, que deben sumar un total de 100 mg el día 1, llegando a 400 mg/día el día 4, debiendo incrementarse hasta 100 mg/día en dos dosis diarias. Mayores ajustes de dosis de hasta 800 mg/día el día 6 debe realizarse a incrementos de no más de 200 mg/día. La seguridad de dosis por encima de 800 mg/día no ha sido evaluada en ensayos clínicos.

Tratamiento agudo de episodios depresivos del trastorno bipolar

Selección de la dosis: Quetiapina debe ser administrada una vez por día a la hora de acostarse hasta alcanzar una dosis de 300 mg/día el día 4.

Día

Día 1

Día 2

Día 3

Día 4

Quetiapina

50 mg

100 mg

200 mg

300 mg

Tratamiento de mantenimiento del trastorno bipolar: En la fase de mantenimiento, en general, los pacientes deben continuar recibiendo la misma dosis que los estabilizó durante la fase aguda de la enfermedad (entre 400 y 800 mg/día).

Niños y adolescentes (de 10 a 17 años)

Tratamiento agudo de episodios maníacos del trastorno bipolar

Selección de la dosis:
Quetiapina debe ser administrada dos veces al día. Sin embargo, basado en la tolerancia y la respuesta quetiapina puede ser administrada tres veces al día cuando sea necesario.

La dosis diaria total para los primeros cinco días de terapia es 50 mg (1 día), 100 mg (día 2), 200 mg (día 3), 300 mg (día 4) y 400 mg (día 5). Después de 5 días, la dosis debe ajustarse dentro del rango de dosis recomendada de 400 a 600 mg/día, basado en la respuesta y la tolerancia. Los ajustes de dosis deben ser en incrementos de no más de 100 mg/día.

Mantenimiento:La efectividad de quetiapina durante más de 3 semanas no ha sido evaluada en ensayos clínicos controlados con niños y adolescentes. Mientras que no existan evidencias disponibles para responder a la pregunta de cuánto tiempo el paciente tratado con quetiapina debe recibir el tratamiento de mantenimiento, en general se recomienda continuar más allá de la respuesta aguda, con la dosis más baja que se necesita para mantener la remisión. Los pacientes deben revisarse periódicamente para determinar la necesidad de tratamiento de mantenimiento.

3. Dosificación en poblaciones especiales: Debe prestarse atención a una titulación más lento de la dosis y una dosis máxima menor en las personas de edad y en los pacientes débiles o que tienen predisposición a padecer hipotensión. Cuando se indique, la titulación de la dosis debe realizarse con precaución en estos pacientes.

Los pacientes con deterioro de la función hepática deben comenzar el tratamiento con dosis de 25 mg/día. La dosis debe aumentarse diariamente en incrementos de 25-50 mg/día hasta lograr una dosis efectiva, dependiendo de la respuesta clínica y la tolerancia del paciente.

4. Reiniciación del Tratamiento en pacientes previamente discontinuados: Si bien no hay información sobre la reiniciación del tratamiento, se recomienda que en el caso de reiniciar el mismo en pacientes con un intervalo de menos de una semana sin recibir Quetiapina, no es necesaria la titulación y se puede reiniciar el tratamiento con la dosis de mantenimiento. Cuando se reinicia la terapia de pacientes que han discontinuado Quetiapina durante más de una semana, se debe seguir la titulación inicial.

Conmutación de antipsicóticos: No hay ningún dato recogido sistemáticamente de pacientes con esquizofrenia en relación al cambio de tratamiento con otros antipsicóticos a quetiapina, o relativas a la administración concomitante con antipsicóticos. Mientras que la suspensión inmediata del anterior tratamiento antipsicótico puede ser aceptable para algunos pacientes con esquizofrenia, la interrupción más gradual puede ser más apropiada para otros. En todos los casos, debe reducirse el período de acumulación de administración del antipsicótico. Cuando la conmutación es de antipsicóticos de depósito, si es médicamente necesario, se debe iniciar la terapia con quetiapina en lugar de la siguiente inyección programada. La necesidad de continuar el tratamiento de síntomas extrapiramidales debe ser reevaluada periódicamente.

SOBREDOSIS:

Los signos y síntomas reportados han sido: somnolencia, sedación, taquicardia e hipotensión.

El tratamiento incluye: Lavado gástrico inicial, internación y manejo en terapia intensiva, para medidas sintomáticas de soporte vital.

PRESENTACIONES

QUETIAZIC 25 mg: Envases conteniendo 30 comprimidos.

QUETIAZIC 100 mg: Envases conteniendo 30 comprimidos.

QUETIAZIC 200 mg: Envases conteniendo 30 comprimidos.

QUETIAZIC 300 mg: Envases conteniendo 30 comprimidos.

QUETIAZIC XR 50 mg: Envases conteniendo 30 comprimidos.

QUETIAZIC XR 200 mg: Envases conteniendo 30 comprimidos.

QUETIAZIC XR 300 mg: Envases conteniendo 30 comprimidos.

MEDICAMENTA

Casilla 17-21-027 Quito, Ecuador