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HALOPERIDOL HUMAX Gotas
Marca

HALOPERIDOL HUMAX

Sustancias

HALOPERIDOL

Forma Farmacéutica y Formulación

Gotas

Presentación

1 Frasco gotero, 20 Solución oral, 15 y 20 Mililitros

COMPOSICIÓN:

Cada TABLETA contiene Haloperidol 5,0 mg.

Cada TABLETA contiene Haloperidol 10 mg.

Cada mL de SOLUCIÓN oral contiene Haloperidol 2 mg.

INDICACIONES: Neuroléptico.

PROPIEDADES:

Mecanismo de acción: Haloperidol es un neuroléptico perteneciente a la familia de las butirofenonas. Es un potente antagonista de los receptores dopaminérgicos cerebrales y, por consiguiente, está clasificado entre los neurolépticos de gran potencia. Haloperidol no posee actividad antihistamínica ni anticolinérgica. Como consecuencia directa del bloqueo dopaminérgico a nivel central, Haloperidol tiene un efecto potente sobre los trastornos delirantes y las alucinaciones (probablemente debido a la acción sobre la neurotransmisión dopaminérgica, en los sistemas límbico y mesocortical) y una actividad sobre los ganglios basales (haz nigroestriado). Produce también una potente sedación psicomotriz, que le hace apropiado para el tratamiento de la manía y otros estados de agitación. La actividad sobre los ganglios basales probablemente sea la causa de los efectos motores extrapiramidales (distonía, acatisia y parkinsonismo). Los efectos dopaminérgicos a nivel periférico explican la actividad frente a las náuseas y los vómitos (vía zona gatillo quimiorreceptora), la relajación de los esfínteres gastrointestinales y el aumento de la liberación de prolactina (por medio de la inhibición de la actividad del factor inhibidor de prolactina a nivel de la adenohipófisis).

FARMACOCINÉTICA:

Absorción: La biodisponibilidad, tras la administración oral, es del 60-70%. Las concentraciones plasmáticas máximas de Haloperidol se alcanzan entre las 2 y las 6 horas, luego de la administración oral. Distribución: El Haloperidol se distribuye a todos los tejidos y rápidamente alcanza una concentración adecuada en el sistema nervioso central, con un volumen de distribución de 20L/kg. La unión a proteínas plasmáticas es del 92%. El volumen de distribución en el estado estacionario es grande (7,9±2,5L/kg). Haloperidol atraviesa fácilmente la barrera hematoencefálica. Después de la administración por vía oral, el Haloperidol sufre un metabolismo de primer paso del 40%. La principal vía de metabolismo, implica una N-desalquilación oxidativa, que produce metabolitos piperidínicos y el ácido 4-fluorobenzoilpropiónico. El Haloperidol también presenta un metabolismo reversible a Haloperidol reducido que es menos activo, con una actividad aproximadamente del 25% con respecto a la del producto original. El aclaramiento del Haloperidol reducido es similar al del Haloperidol (11,8 ± 2,9 ml/min/kg) aunque el volumen de distribución y la semivida de eliminación (67 ± 51 horas) son superiores a las del Haloperidol, por lo que la semivida de eliminación plasmática de Haloperidol incrementa con la administración de dosis repetidas (de 3 a 10 días). Metabolismo: Haloperidol se metaboliza a través de varias rutas metabólicas incluyendo el sistema enzimático citocromo P450 (particularmente CYP 3A4 o CYP 2D6) y glucuronidación. Eliminación: La semivida plasmática media (eliminación terminal) es de 24 horas (variando entre 12 y 38 horas) luego de la administración oral y de 21 horas (variando entre 13 y 36 horas) tras la administración intramuscular. La excreción se produce a través de las heces (60%) y la orina (40%). Alrededor del 1% de la dosis ingerida se excreta de forma inalterada a través de la orina. Concentraciones terapéuticas: Se ha sugerido que para obtener respuesta terapéutica, se requieren concentraciones plasmáticas de Haloperidol de 4 µg/L a 20-25 µg/L (como límite máximo).

CONTRAINDICACIONES: Depresión central o coma producido por depresores del sistema nervioso central. No debe administrarse concomitante con medicamentos que produzcan leucopenia.

REACCIONES ADVERSAS: El perfil de seguridad de Haloperidol es similar al de otros antipsicóticos típicos (fenotiazinas, tioxantenos, butirofenonas, difenilbutilpiperidinas). En general, las manifestaciones adversas son frecuentes, aunque de intensidad moderada, pudiendo interferir con el cumplimiento terapéutico por parte del paciente. La mayoría de estos acontecimientos derivan del propio mecanismo de acción. Las reacciones adversas con mayor frecuencia son: Trastorno extrapiramidal, insomnio, agitación, hipercinesia, cefalea, trastorno psicótico, depresión, aumento de peso, hipotensión ortostática y somnolencia. Se ha empleado el siguiente criterio para su clasificación: Muy frecuentes (≥1/10), frecuentes (≥1/100 a < 1/10), poco frecuentes (≥1/1.000 a < 1/100), raras (≥1/10.000 a < 1/1.000), muy raras (< 1/10.000). Trastornos de la sangre y del sistema linfático: Poco frecuentes: Leucopenia. Frecuencia no conocida: Agranulocitosis, neutropenia, pancitopenia, trombocitopenia. Trastornos del sistema inmunológico: Poco frecuentes: Hipersensibilidad. Frecuencia no conocida: Reacción anafiláctica. Trastornos endocrinos: Raras: Hiperprolactinemia. Frecuencia no conocida: Secreción inadecuada de hormona antidiurética. Trastornos del metabolismo y de la nutrición: Frecuencia no conocida: Hipoglucemia. Trastornos psiquiátricos: Muy frecuentes: Agitación, insomnio. Frecuentes: Depresión, trastorno psicótico. Poco frecuentes: Estado confusional, libido disminuida, pérdida de la libido, inquietud. Trastornos del sistema nervioso: Muy frecuentes: Trastorno extrapiramidal, hipercinesia, cefalea. Frecuentes: Discinesia tardía, crisis oculórigas, distonía, discinesia, acatisia, bradicinesia, hipocinesia, hipertonía, somnolencia, facies parkinsoniana, temblor, mareo. Poco frecuentes: Convulsión, parkinsonismo, acinesia, rigidez en rueda dentada, sedación, contracciones musculares involuntarias. Raras: Disfunción motora, síndrome neuroléptico maligno, nistagmus. Trastornos oculares: Frecuentes: Deterioro visual. Poco frecuentes: Visión borrosa. Trastornos cardiacos: Poco frecuentes: Taquicardia. Frecuencia no conocida: Fibrilación ventricular, Torsade de pointes, taquicardia ventricular, extrasístoles. Trastornos vasculares: Frecuentes: Hipotensión ortostática, hipotensión. Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: Poco frecuentes: Disnea. Raras: Broncoespasmo. Frecuencia no conocida: Edema laringeo, laringoespasmo. Trastornos gastrointestinales: Frecuentes: Estreñimiento, boca seca, hipersecreción salival, náuseas, vómitos. Trastornos hepatobiliares: Frecuentes: Prueba anormal de función hepática. Poco frecuentes: Hepatitis, ictericia. Frecuencia no conocida: Insuficiencia hepática aguda, colestasis. Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: Frecuentes: Erupción. Poco frecuentes: Reacción de fotosensibilidad, urticaria, prurito, hiperhidrosis. Frecuencia no conocida: Vasculitis leucocitoclástica, dermatitis exfoliativa. Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo: Poco frecuentes: Tortícolis, rigidez muscular, espasmos musculares, rigidez musculoesquelética. Raras: Trismo, sacudidas musculares. Trastornos renales y urinarios: Frecuentes: Retención urinaria. Embarazo, puerperio y condiciones perinatales: Frecuencia desconocida: Síndrome de abstinencia neonatal. Trastornos del aparato reproductor y de la mama: Frecuentes: Disfunción eréctil. Poco frecuentes: Amenorrea, dismenorrea, galactorrea, molestia en mama, dolor de mama. Raras: Menorragia, trastorno menstrual, disfunción sexual. Frecuencia no conocida: Ginecomastia, priapismo. Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: Poco frecuentes: Alteración de la marcha, hipertermia, edema. Frecuencia no conocida: Muerte súbita, edema de cara, hipotermia. Exploraciones complementarias: Frecuentes: Aumento de peso, disminución de peso. Raras: QT prolongado en el electrocardiograma.

INTERACCIONES: Como con otros medicamentos antipsicóticos, se recomienda precaución cuando se prescriba Haloperidol junto con medicamentos que prolonguen el intervalo QT, ya que puede aumentar el riesgo de arritmias ventriculares, incluyendo torsades de pointes. Haloperidol se metaboliza a través de varias rutas metabólicas, incluyendo la glucuronización y la oxidación a través del sistema enzimático citocromo P450 (CYP 3 A4 o CYP 2D6). La inhibición de estas rutas metabólicas por otros medicamentos o la disminución de la actividad enzimática del CYP 2D6 puede dar lugar a un aumento de la concentración de Haloperidol y en consecuencia a un aumento del riesgo de sufrir reacciones adversas, incluyendo la prolongación del QT. En estudios farmacocinéticos, se han comunicado aumentos de ligeros a moderados de las concentraciones de Haloperidol cuando se ha administrado de forma concomitante con medicamentos caracterizados como sustratos o inhibidores de las isoenzimas CYP 3 A4 o CYP 2D6, tales como itraconazol, nefazodona, buspirona, venlafaxina, alprazolam, fluvoxamina, quinidina, fluoxetina, sertralina, clorpromazina y prometazina. Un descenso de la actividad de la enzima CYP 2D6 puede producir un aumento de las concentraciones de Haloperidol. Se han observado aumentos en el QT cuando Haloperidol ha sido administrado con una combinación de los inhibidores metabólicos ketoconazol (400 mg/día) y paroxetina (20 mg/día). Puede ser necesario reducir la dosis de Haloperidol. El uso concomitante con fármacos que causan desequilibrio electrolítico no se recomienda debido a que pueden aumentar el riesgo de arritmias ventriculares. Se deben evitar los diuréticos, en particular los que causan hipopotasemia, pero si son necesarios, se prefieren los ahorradores de potasio. Efecto de otros medicamentos sobre Haloperidol: Cuando al tratamiento con Haloperidol se añaden tratamientos prolongados con inductores enzimáticos, como carbamazepina, fenobarbital, rifampicina, se produce una reducción significativa de los niveles plasmáticos de Haloperidol. Por lo tanto, durante el tratamiento combinado se deberá ajustar la dosis de Haloperidol cuando sea necesario. Tras suspender estos medicamentos puede ser necesario reducir la dosis de Haloperidol. El valproato sódico, medicamento con conocido efecto inhibidor de la glucuronización, no afecta a las concentraciones plasmáticas de Haloperidol. Efecto de Haloperidol sobre otros medicamentos: De forma común a lo que ocurre con todos los neurolépticos, Haloperidol puede potenciar la depresión del Sistema Nervioso Central (SNC) producida por otros depresores del SNC, incluyendo el alcohol, hipnóticos, sedantes o analgésicos potentes. Se ha descrito un efecto aumentado sobre el SNC cuando se ha usado en combinación con metildopa. Haloperidol puede antagonizar la acción de adrenalina y otros simpaticomiméticos y revertir el efecto hipotensor de los bloqueantes adrenérgicos como la guanetidina. Haloperidol puede reducir el efecto antiparkinsoniano de levodopa. El Haloperidol es un inhibidor de la isoenzima CYP 2D6. Haloperidol inhibe el metabolismo de los antidepresivos tricíclicos, produciendo un aumento de los niveles plasmáticos de estos medicamentos. Otras formas de interacción: Se han notificado, en raras ocasiones, los siguientes síntomas tras la administración concomitante de litio y Haloperidol: Encefalopatía, síntomas extrapiramidales, discinesia tardía, síndrome neuroléptico maligno, trastorno del tronco encefálico, síndrome cerebral agudo y coma. La mayoría de estos síntomas fueron reversibles. Aún no está claro si estos casos representan una entidad clínica diferente. Sin embargo, si estos síntomas aparecen, se recomienda suspender inmediatamente el tratamiento en pacientes en tratamiento concomitante con litio y Haloperidol. Se ha notificado un antagonismo del efecto del anticoagulante fenindiona (anticoagulante).

PRECAUCIONES: Adminístrese con precaución a pacientes con afecciones cardiovasculares o hepáticas, feocromocitoma, taquicardia o parkinsonismo. Las tabletas de Haloperidol 5 mg y 10 mg contienen tartrazina, que puede producir reacciones alérgicas, tipo angioedema, asma, urticaria y shock anafiláctico. Se han comunicado casos, clasificados como raros, de muerte súbita en pacientes psiquiátricos en tratamiento con medicamentos antipsicóticos entre los que se incluye el Haloperidol. Poblaciones especiales: El uso de antipsicóticos en pacientes ancianos con demencia, se ha asociado con un incremento de la mortalidad. Se recomienda extremar la precaución en los niños (fundamentalmente si existe una infección aguda o deshidratación) ya que la aparición de reacciones distónicas graves es especialmente importante en esta edad. Puesto que Haloperidol se metaboliza en el hígado, se recomienda precaución en pacientes con enfermedad hepática, ajustando la dosis según el grado de funcionamiento hepático. Asimismo, debe administrarse con precaución en pacientes ancianos, debido a su mayor sensibilidad a la sedación e hipotensión, así como en enfermedades cardiovasculares graves y en la insuficiencia renal. En este último grupo de pacientes, se recomienda ajustar la dosis de Haloperidol con base al grado de disfunción renal. El ajuste de la dosis de Haloperidol en estos grupos especiales de pacientes se realizará, según criterio clínico. Efectos cardiovasculares: Se han comunicado casos, clasificados como muy raros, de prolongación del QT y/o arritmias ventriculares, además de raros casos de muerte súbita con el uso de Haloperidol. Estas reacciones adversas pueden ocurrir con mayor frecuencia cuando se emplean dosis elevadas en pacientes predispuestos. Por este motivo, se recomienda precaución en pacientes en situaciones que lleven implícita una prolongación del QT (síndrome del QT prolongado, hipopotasemia, desequilibrio electrolítico, tratamiento con medicamentos que producen prolongación del QT, enfermedades cardiovasculares, antecedentes familiares de prolongación del QT), especialmente si Haloperidol se administra por vía intramuscular. El riesgo de prolongación del QT y/o de sufrir arritmias ventriculares puede verse incrementado cuando se usan dosis elevadas. Se han notificado casos aislados de taquicardia e hipotensión en pacientes en tratamiento con Haloperidol. Se han notificado casos de tromboembolismo venoso (TEV) con medicamentos antipsicóticos. Dado que los pacientes tratados con medicamentos antipsicóticos presentan frecuentemente factores de riesgo para el TEV, se deben identificar estos factores antes y durante el tratamiento con Haloperidol y adoptar medidas preventivas. Síndrome neuroléptico maligno: De forma común a lo que ocurre con otros medicamentos antipsicóticos, el uso de Haloperidol se ha asociado con la aparición de síndrome neuroléptico maligno, una respuesta idiosincrásica rara caracterizada por hipertermia, rigidez muscular generalizada, inestabilidad autonómica y alteración de la conciencia. La hipertermia es frecuentemente un signo temprano de este síndrome. Se deberá suspender inmediatamente el tratamiento antipsicótico e instaurar una terapia de soporte adecuada, así como realizar una monitorización cuidadosa. Discinesia tardía: Al igual que ocurre con otros antipsicóticos, en algunos pacientes en tratamientos prolongados, o tras la suspensión del tratamiento, puede aparecer discinesia tardía. El síndrome se caracteriza principalmente por la aparición de movimientos rítmicos involuntarios de la lengua, la cara, la boca o la mandíbula, que pueden ser permanentes en algunos pacientes. Este síndrome puede ser enmascarado cuando se reinstaura el tratamiento, cuando se aumenta la dosis o cuando se cambia a otro antipsicótico. Se debe suspender el tratamiento tan pronto como sea posible. Síntomas extrapiramidales: De forma común a lo que ocurre con todos los neurolépticos, durante el tratamiento con Haloperidol pueden producirse síntomas extrapiramidales, p.ej. temblor, rigidez, hipersalivación, bradicinesia, acatisia, distonía aguda. Siempre que sea necesario se prescribirán antiparkinsonianos anticolinérgicos, pero no deberán prescribirse de forma rutinaria como medida profiláctica. En caso de requerir medicación antiparkinsoniana concomitante, deberá continuarse tras la discontinuación de Haloperidol en caso de que su excreción sea más rápida que la de este último, para evitar el desarrollo o empeoramiento de los síntomas extrapiramidales. El médico deberá tener en cuenta el posible incremento de la presión intraocular cuando se administren anticolinérgicos, incluyendo antiparkinsonianos, concomitantemente con Haloperidol. Crisis/convulsiones: Existen evidencias de que Haloperidol puede actuar como desencadenante de convulsiones. Por tanto, se recomienda precaución en pacientes con historia conocida de epilepsia u otras alteraciones predisponentes a las convulsiones (por ejemplo, abstinencia alcohólica y daño cerebral). Trastornos hepatobiliares: Puesto que Haloperidol se metaboliza en el hígado, se recomienda precaución en pacientes con enfermedad hepática, ajustando la dosis según el grado de funcionamiento hepático. Se han notificado casos aislados de alteraciones de la función hepática o hepatitis colestásica, fundamentalmente. Trastornos relacionados con el sistema endocrino: La tiroxina puede facilitar la toxicidad de Haloperidol. El tratamiento antipsicótico en pacientes con hipertiroidismo solo debe utilizarse con mucha precaución, debiendo acompañarse siempre de un tratamiento para lograr un estado eutiroideo. Los efectos hormonales de los neurolépticos antipsicóticos incluyen hiperprolactinemia, que puede causar galactorrea, ginecomastia, y oligo o amenorrea. Se han notificado casos, muy raros, de hipoglucemia y síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética. Consideraciones Especiales: En la esquizofrenia, la respuesta al tratamiento con medicamentos antipsicóticos puede ser tardía. También en caso de discontinuación del tratamiento, la recurrencia de los síntomas puede no ser aparente durante varias semanas o meses. Síntomas agudos de retirada del medicamento como náuseas, vómitos e insomnio han sido descritos raramente después de una suspensión brusca de altas dosis de antipsicóticos, pudiendo producirse recaídas, por lo que se recomienda una suspensión gradual del medicamento. Como con todos los agentes antipsicóticos, Haloperidol no debe usarse aisladamente cuando la depresión sea predominante. Puede combinarse con antidepresivos para tratar aquellas alteraciones en las que coexisten psicosis y depresión. No se recomienda la exposición al sol durante el tratamiento ya que pueden aparecer reacciones de fotosensibilidad. Por sus efectos anticolinérgicos, aunque mínimos, pueden agravarse patologías como el glaucoma de ángulo cerrado, la hipertrofia prostática o la retención urinaria. Los estudios en animales han mostrado que Haloperidol tiene efectos teratógenos. Los neonatos expuestos a fármacos antipsicóticos (incluyendo Haloperidol) durante el tercer trimestre del embarazo, tienen riesgo de presentar síntomas extrapiramidales y/o síntomas de retirada que pueden variar en severidad y duración tras el parto o, por lo que se aconseja un cuidadoso control. Estos síntomas en neonatos pueden incluir agitación, hipertonía, hipotonía, temblor, somnolencia, dificultad respiratoria y trastornos alimentarios. No se ha observado un aumento significativo de anomalías fetales en estudios con Haloperidol en una población amplia. Se han comunicado casos aislados de defectos congénitos, después de la exposición fetal a Haloperidol, mayormente en combinación con otros medicamentos. Haloperidol solo deberá ser usado durante el embarazo cuando el beneficio potencial justifique el posible riesgo para el feto. Haloperidol se excreta en la leche materna. Si se considera esencial el uso de Haloperidol se deberán evaluar los beneficios de la lactancia frente a los posibles riesgos. Se han observado síntomas extrapiramidales en lactantes de madres tratadas con Haloperidol. Haloperidol puede producir cierto grado de sedación o deterioro del estado de alerta, particularmente con dosis altas y al principio del tratamiento. Estos efectos pueden ser potenciados por el alcohol. Debe aconsejarse a los pacientes que no conduzcan o manipulen maquinaria durante el tratamiento hasta conocer la susceptibilidad a estos efectos. Este medicamento contiene lactosa. Los pacientes con intolerancia hereditaria a galactosa o malabsorción de glucosa o galactosa no deben tomar este medicamento.

DOSIFICACIÓN: Las dosis para todas las indicaciones deben ser determinadas individualmente y valoradas, bajo supervisión clínica estrecha. Para determinar la dosis inicial, se debe considerar la edad del paciente, la severidad de los síntomas y la respuesta previa a los medicamentos neurolépticos. Adultos: Psicosis: 0,5-5 mg cada 8-12 horas. Máximo 30 mg/día. Agitación: 5-10 mg. Niños de 3-12 años: Inicial: 0,5 mg/día, divididos en 2-3 dosis. Incrementar 0,5 mg cada 5-7 días. Máximo: 0,15 mg/kg/día. Mantenimiento usual: Trastornos no psicóticos, Síndrome de Tourette: 0,05-0,075 mg/kg/día, divididos en 2-3 dosis. Trastornos psicóticos: 0,05-0,15 mg/kg/día divididos en 2-3 dosis. Ancianos: Trastornos no psicóticos, demencia: Inicial: 0,25-0,5 mg 1 o 2 veces al día, incrementar dosis cada 4-7 días entre 0,25-0,5 mg. Realizar ajustes de acuerdo a la respuesta o la aparición de efectos adversos.

SOBREDOSIFICACIÓN: Las manifestaciones consisten en una exageración de los efectos farmacológicos, así como de las reacciones adversas. Los síntomas más prominentes son: Reacciones extrapiramidales graves, hipotensión y sedación. Una reacción extrapiramidal, se manifiesta por rigidez muscular y temblor generalizado o localizado. También es posible que aparezca hipertensión, antes que hipotensión. En casos extremos, el paciente podría desarrollar coma con depresión respiratoria e hipotensión, que podría ser lo suficientemente grave, como para producir un estado similar al shock. Debe considerarse, también, el riesgo de arritmias ventriculares, posiblemente asociadas con una prolongación del QT y taquicardia ventricular atípica (torsades de pointes). Puesto que no existe antídoto específico, el tratamiento es de soporte. Se aconseja el lavado gástrico o la inducción de la emésis, a menos que el paciente se encuentre confuso, en coma o tenga convulsiones. En los pacientes en estado de coma, debe asegurarse la vía aérea, mediante un tubo orofaríngeo o endotraqueal. La depresión respiratoria, puede precisar ventilación asistida. Deben monitorizarse los signos vitales y el ECG, hasta que éste se normalice. Las arritmias graves deben tratarse con fármacos antiarrítmicos apropiados. La hipotensión y el colapso circulatorio pueden ser contrarrestados con la administración intravenosa de fluidos, plasma o concentrados de albúmina y agentes vasopresores, como dopamina o noradrenalina. No debe utilizarse adrenalina, puesto que puede producir hipotensión ortostática. En caso de reacciones extrapiramidales graves, deben administrarse fármacos antiparkinsonianos por vía parenteral (p.ej. mesilato de benzotropina 1-2 mg IM o IV).

PRESENTACIÓN: Tabletas 5 mg: Caja plegadiza por 2 blíster de PVC transparente /aluminio por 10 tabletas cada uno. Caja plegadiza por 10 blíster de PVC transparente /aluminio por 10 tabletas cada uno. (Reg. San. INVIMA 2014M-0003398-R1). Tabletas 10 mg: Caja plegadiza por 2 blíster de PVC transparente /aluminio por 10 tabletas cada uno. Caja plegadiza por 10 blíster de PVC transparente /aluminio por 10 tabletas cada uno. (Reg. San. INVIMA 2014M-0003227-R1). Solución oral: Caja por frasco gotero blanco de PEBD y PEAD (70:30) por 15 mL y subtapa de polipropileno. Caja por frasco gotero blanco de PEBD y PEAD (70:30) por 20 mL y subtapa de polipropileno. (Reg. San. INVIMA 2007M-0007220).

HUMAX PHARMACEUTICAL, S. A.

CONSERVACIÓN: Conservar a temperatura inferior a 30 °C en material de envase y empaque original.