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Bandera Panamá
ERITROPOYETINA Jeringas prellenadas
Marca

ERITROPOYETINA

Sustancias

ERITROPOYETINA

Forma Farmacéutica y Formulación

Jeringas prellenadas

Presentación

Envase(s), 1 Jeringa(s) prellenada(s), 1000 U.I Solución inyectable,

Envase(s), 1 Jeringa(s) prellenada(s), 10000 U.I Solución inyectable,

Envase(s), 1 Jeringa(s) prellenada(s), 2000 U.I Solución inyectable,

Envase(s), 1 Jeringa(s) prellenada(s), 4000 U.I Solución inyectable,

FÓRMULA:

Cada JERINGA PRELLENADA contiene:

ERITROPOYETINA CLAUSEN (R-Hu Eritropoyetina)

1.000 UI

2.000 UI

4.000 UI

10.000 UI

(R-Hu Eritropoyetina)

1.000 UI

2.000 UI

4.000 UI

10.000 UI

Cloruro de sodio

2,92 mg

5,84 mg

5,84 mg

5,84 mg

Fosfato de sodio monobásico monohidrato

0,515 mg

1,030 mg

1,030 mg

1,030 mg

Fosfato de sodio dibásico heptahidrato

1,678 mg

3,351 mg

3,351 mg

3,351 mg

Albúmina humana 20%

1,25 mg

2,50 mg

2,50 mg

2,50 mg

Agua para inyección c.s.p.

0,5 ml

1,0 ml

1,0 ml

1,0 ml

INDICACIONES Y USOS:

— Tratamiento de la anemia de los pacientes con falla renal crónica.

— Tratamiento de la anemia en los pacientes infectados con el virus de HIV y tratados con zidovudina.

— Tratamiento de la anemia en pacientes con cáncer en quimioterapia.

— Reducción de la transfusión sanguínea alogénica en pacientes quirúrgicos.

Tratamiento de la anemia de los pacientes con falla renal crónica: La eritropoyetina está indicada en el tratamiento de la anemia asociada a falla renal crónica, incluyendo pacientes en diálisis (etapa terminal de la insuficiencia renal crónica) así como en pacientes que no están en diálisis. La eritropoyetina se indica para elevar o mantener el nivel de los glóbulos rojos (determinados por el hematocrito y la hemoglobina) y disminuir la necesidad de transfusiones en estos pacientes.

Los pacientes que no están en diálisis con anemia sintomática deben tener un hematocrito menor a 30% para considerar la terapia con eritropoyetina.

No está indicado el uso de eritropoyetina para pacientes que requieren una corrección inmediata de una anemia severa. El uso de eritropoyetina puede obviar la necesidad de transfusiones sanguíneas de mantenimiento pero no es un sustituto para la transfusión de emergencia.

Previo al inicio de la terapia, deberán valorarse los depósitos de hierro, incluyendo la saturación de transferrina, y ferritina sérica. La saturación de transferrina debe ser al menos del 20 % y la ferritina al menos de 100 ng/ml. La presión sanguínea debe ser monitorizada de cerca y controlada durante la terapia.

Debe administrarse bajo la supervisión de un medico calificado (ver Dosificacion y administracion).

Tratamiento de la anemia en los pacientes infectados con el virus de HIV y tratados con zidovudina: La eritropoyetina está indicada en el tratamiento de la anemia relacionada con la terapia con zidovudina (AZT) en pacientes infectados con el virus del HIV. Se indica para elevar o mantener los niveles de glóbulos rojos (determinados por el hematocrito o las determinaciones de hemoglobina) y reducir las necesidades de transfusión en estos pacientes. La eritropoyetina no está indicada para el tratamiento de la anemia en pacientes HIV positivos debido a otros factores tales como deficiencia de hierro o folatos, hemólisis o sangrados gastrointestinal.

El uso de eritropoyetina, a la dosis de 100 Unidades/kg 3 veces por semana es efectiva para descender las necesidades de transfusión y aumentar los niveles de los glóbulos rojos en los pacientes anémicos infectados por HIV, tratados con zidovudina, cuando los niveles de eritropoyetina endógena sérica son de 500 mUnidades/ml y los pacientes reciben zidovudina a la dosis de 4,200 mg/semanal.

Tratamiento de la anemia en pacientes con cáncer en quimioterapia: Se indica la terapia con eritropoyetina para el tratamiento de la anemia en pacientes con neoplasias no mieloides, dónde la anemia es debida al efecto de la quimioterapia concomitante. El uso de r- eritropoyetina permite disminuir el número de transfusiones en pacientes que reciben quimioterapia por al menos 2 meses. No está indicada para el tratamiento de la anemia debido a deficiencias de folato o hierro, hemólisis o sangrado gastrointestinal.

Reducción de la transfusión sanguínea alogénica en pacientes quirúrgicos: El uso de eritropoyetina está indicado para el tratamiento de la anemia en los pacientes coordinados para cirugía no cardiaca, no vascular para reducir el riesgo de transfusiones (hemoglobina >10 a ≤13 g/dl). Se indica su administración en pacientes con alto riesgo de transfusiones peri operatorias, con pérdida anticipada de sangre.

No se indica el uso de eritropoyetina para los pacientes que desean donar sangre autóloga. La seguridad del uso peri operatorio de eritropoyetina se ha estudiado solamente en pacientes que recibían profilaxis anticoagulante.

PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS: La eritropoyetina estimula la producción de glóbulos rojos.

FARMACOCINÉTICA: La administración IV de eritropoyetina sigue una tasa de eliminación de cinética de primer orden con rangos de circulación media de entre 4 a 13 horas en el adulto y niño con insuficiencia renal crónica (IRC). Dentro del rango de dosis terapéutico, los niveles detectables en plasma de eritropoyetina se mantienen por al menos 24 horas. Luego de la administración subcutánea de eritropoyetina a pacientes con IRC, el pico sérico se alcanza en 5-24 horas, luego de la administración y declina lentamente de allí en más.

No hubo diferencias aparentes en la vida media entre adultos fuera de diálisis con niveles de creatinina mayores de 3 y pacientes adultos en diálisis.

Al comienzo de la acción hay un incremento del recuento de reticulocitos (efecto inicial) dentro de los 7 a 10 días posteriores a la administración.

Generalmente en 2 a 6 semanas ocurren aumentos en el recuento de glóbulos rojos, hematocrito y hemoglobina, clínicamente significativos. La velocidad y el grado de la respuesta son dependientes de la dosis y de la disponibilidad de hierro de los depósitos. En un periodo de 2 semanas, incrementa el hematocrito en 1,5 puntos en promedio. La administración de 100 unidades por kg de peso 3 veces por semana incrementa el hematocrito en 3,5 puntos en promedio.


CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS Y TRASTORNOS DE LA FERTILIDAD: El potencial carcinogénico de eritropoyetina no ha sido evaluado. El uso de eritropoyetina no induce mutación génica en bacterias (Test de Ames), aberraciones cromosómicas en células de mamíferos, micronúcleo de ratón o mutación genética en el locus HGPRT. En ratas hembras tratadas IV con eritropoyetina hubo una leve tendencia a la pérdida fetal a la dosis de 100 y 500 UI/kg.

Embarazo categoría C.

No hay estudios bien controlados en mujeres embarazadas. Debería reservarse el uso de eritropoyetina durante el embarazo para los casos en los cuales el beneficio potencial justifica el riesgo para el feto.

Se desconoce si la eritropoyetina se excreta en la leche humana. Dado que muchas drogas se eliminan por esta vía deberá tenerse precaución cuando la droga se administra a una mujer en lactancia.

CONTRAINDICACIONES:

— Hipertensión arterial no controlada.

— Hipersensibilidad reconocida a algunos de los componentes del producto.

PRECAUCIONES: La administración de cualquier producto biológico por vía parenteral debe ser controlada de cerca para evaluar las posibles reacciones alérgicas u otro efecto secundario. En los estudios clínicos se observó en forma ocasional la aparición de rash, no se reportó ninguna reacción alérgica o anafiláctica.

La seguridad y eficacia de eritropoyetina no se ha establecido en pacientes con historia conocida de enfermedades hematológicas subyacentes con anemia, síndromes mielodisplásicos o hipercoagulación.

En algunas mujeres el tratamiento con eritropoyetina favoreció la reaparición de los ciclos menstruales, por lo tanto la posibilidad de embarazo deberá valorarse, y se sugerirá la implementación de un método anticonceptivo adecuado y eficaz.

Hematología: Se ha observado la exacerbación de la porfiria en forma ocasional en pacientes tratados con eritropoyetina portadores de enfermedad renal crónica. Sin embargo, el uso de eritropoyetina no causó incremento en la eliminación urinaria de metabolitos porfirínicos en voluntarios sanos.

En estudios preclínicos en ratas y perros la terapia con eritropoyetina se asoció con fibrosis subclínica de la médula ósea. La fibrosis de la médula ósea es una complicación conocida de la falla renal crónica en humanos y podría relacionarse con el hiperparatiroidismo secundario u otros factores no conocidos. La incidencia de fibrosis de medula ósea no aumentó en un estudio en pacientes en diálisis tratados con eritropoyetina por 12 a 19 semanas.

El hematocrito en pacientes con falla renal crónica debe controlarse 2 veces por semana en los pacientes tratados con zidovudina, infectados con el virus del HIV, en pacientes con cáncer los niveles de hematocrito deben controlarse 1 vez por semana hasta que se estabilice el hematocrito y luego en forma periódica.

Respuesta demorada o disminuida: Si el paciente no responde o no logra mantener la respuesta dentro del rango recomendado con la dosis administrada deberán considerarse y evaluarse las siguientes etiologías:

1. Deficiencia de hierro: generalmente todos los pacientes requieren aporte de hierro suplementario.

2. Infecciones subyacentes, procesos inflamatorios o malignos.

3. Pérdida oculta de sangre.

4. Enfermedades hematológicas subyacentes (talasemia, anemia refractaria).

5. Déficit de vitaminas: ácido fólico o vitamina B12.

6. Hemólisis.

7. Intoxicación por aluminio.

8. Osteitis fibrosa cistica.

9. Aplasia pura de células rojas (APCR): en ausencia de otra etiología, el paciente debe ser evaluado en busca de APCR y realizar la investigación en suero de anticuerpos contra eritropoyetina recombinante.

Evaluación férrica: Durante el tratamiento con eritropoyetina puede desarrollarse un déficit absoluto o funcional de hierro. El déficit funcional de hierro, con niveles normales de ferritina, pero saturación de transferrina normal, se debe presumiblemente a la imposibilidad de movilizar los depósitos de hierro lo suficientemente rápido cómo para mantener la eritropoyesis aumentada. La saturación de transferrina debe ser al menos de 20% y la ferritina de al menos 100 ng/ml.

Antes y durante de la terapia con eritropoyetina deberá evaluarse el estatus férrico del paciente con determinación de la saturación de transferrina y ferritina sérica (hierro sérico dividido por la capacidad de unión del mismo). En general todos los pacientes requieren la suplementación de hierro para incrementar o mantener los niveles de saturación de transferrina que mantendrán la eritropoyesis estimulada por eritropoyetina. Todos los pacientes quirúrgicos tratados con eritropoyetina deben recibir aporte de hierro adecuado durante la terapia para evitar la depleción de hierro y mantener la eritropoyesis.

REACCIONES ADVERSAS: Hay reportes de los efectos adversos en los estudios clínicos realizados para cada indicación de eritropoyetina.

Pacientes con falla renal crónica: El análisis de estudios indica en general que la eritropoyetina es en general bien tolerada. Los efectos adversos reportados son frecuentemente secuela de la falla renal crónica y no se pueden atribuir necesariamente a la terapia con eritropoyetina.

Porcentaje de pacientes que reportan efectos adversos

Evento %

( N=200 )

Hipertensión

24

Cefalea

16

Artralgias

11

Náusea

11

Edema

9

Fatiga

9

Diarrea

9

Vómitos

8

Dolor torácico

7

Reacciones de piel (sitio de administración)

7

Astenia

7

Mareos

7

Trombosis del acceso

7

Los eventos adversos reportados se produjeron algunas horas después de la administración de eritropoyetina fueron raros, moderados y transitorios, incluyendo reacción local en el sitio de inyección en pacientes en diálisis y síntomas seudo gripales cómo artralgias y mialgias.

— Hipertensión: Se han reportado aumentos de la presión arterial en algunos estudios clínicos en general durante los primeros 90 días de tratamiento. En forma ocasional se observó encefalopatía hipertensiva y convulsiones en pacientes con IRC en tratamiento con eritropoyetina. Hubo una tendencia a presentar mayor probabilidad de eventos adversos hipertensivos en pacientes que presentaban incrementos más rápidos del hematocrito (mayor a 4 puntos porcentuales en 2 semanas).

— Convulsiones: Parece haber una tasa mayor de convulsiones durante los primeros 90 días de terapia (en aproximadamente el 2.5% de los pacientes) cuando se compara con el periodo de 90 días subsiguientes. La incidencia basal de convulsiones en la población que no recibe diálisis es difícil de determinar, pero parece estar en el rango del 5% al 10% por pacientes por año.

— Reacciones alérgicas: No se observaron reacciones alérgicas o anafilácticas serias. Se observa en general rash o urticaria, aunque poco frecuente, y moderados y transitorios.

Pacientes HIV positivos tratados con zidovudina:

Porcentaje de pacientes que reportaron efectos adversos

Evento %

( N=144 )

Fiebre

38

Fatiga

25

Cefalea

19

Tos

18

Diarrea

16

Rash

16

Congestión (respiratoria)

15

Náusea

15

Dificultad respiratoria

14

Astenia

11

Reacciones de piel (sitio de la medicación)

10

Mareos

9

— Reacciones alérgicas: Se han reportado reacciones tipo urticaria dentro de las 48 horas de la exposición a la medicación.

— Convulsiones: Ha habido reportes de convulsiones en el tratamiento de pacientes con HIV que recibían eritropoyetina y zidovudina. Estas reacciones parecen relacionarse con patología subyacente cómo meningitis o neoplasmas cerebrales, no a la terapia con eritropoyetina.

Pacientes con cáncer y quimioterapia:

Porcentaje de pacientes que reportaron efectos adversos

Evento

% ( N=63 )

Fiebre

29

Diarrea

21

Náusea

17

Vómitos

17

Edema

17

Astenia

13

Fatiga

13

Dificultad respiratoria

13

Parestesia

11

Infección del tracto respiratorio superior

11

Mareos

5

Dolor en el tronco

3

Pacientes quirúrgicos:

Porcentaje de pacientes que reportaron efectos adversos

Evento

300 UI/kg

600 UI/kg

Fiebre

51

47

Náusea

48

45

Constipación

43

51

Reacciones de piel (sitio de medicación)

25

26

Vómitos

22

21

Reacciones en la piel (sitio de administración)

18

5

Prurito

16

14

Insomnio

13

21

Cefalea

13

10

Mareos

12

11

Infección del tracto urinario

12

11

Diarrea

10

10

Hipertensión

10

5

Trombosis venosa profunda

10

0

Dispepsia

9

7

Ansiedad

7

11

Edema

6

11

Eventos trombóticos y aumento de la mortalidad: Se realizó un estudio aleatorizado de 1265 pacientes en hemodiálisis con evidencia clínica de enfermedad cardiaca (enfermedad isquémica cardiaca o insuficiencia cardiaca congestiva) donde los pacientes fueron asignados a un tratamiento con eritropoyetina dirigido a mantener el hematocrito de 42 ±3% o 30 % ±3%. Se observó un aumento de la mortalidad en los 634 pacientes aleatorizados para mantener el hematocrito en 42% (221 muertes) comparado con 631 pacientes que mantuvieron el hematocrito en 30% (185 muertes). La causa del aumento de la mortalidad en esto estudios no se conoce, sin embargo la incidencia de infartos no fatales, trombosis de los accesos vasculares y todos los eventos trombóticos, fue mayor en el grupo aleatorizado para alcanzar el hematocrito de 42%.

Se observó aumento de la mortalidad en un estudio placebo control de eritropoyetina en pacientes sin falla renal que se iban a someter a cirugía de bypass coronario (7 muertes en 126 pacientes versus ninguna muerte en 56 pacientes que recibían placebo). En aquellos pacientes que presentan riesgo de trombosis los beneficios de la terapia con eritropoyetina deberían balancearse el aumento potencial de los riesgos asociados.

Falla renal crónica:

— Hipertensión: Los pacientes portadores de hipertensión arterial no controlada no deberían ser tratados con eritropoyetina; la presión arterial debe controlarse adecuadamente antes de iniciar la terapia. Hasta un 80% de los pacientes con falla renal crónica tiene historia de hipertensión. Aunque no parece haber efectos presores directos de la eritropoyetina, la presión arterial puede aumentar durante la terapia con eritropoyetina. Durante la fase precoz del tratamiento hasta un 25% de los pacientes en diálisis pueden requerir terapia antihipertensiva. En pacientes con insuficiencia renal crónica tratados con eritropoyetina se ha observado la presencia de encefalopatía hipertensiva.

Deberá prestarse especial atención y monitorizar de cerca la presión arterial y realizar un tratamiento agresivo de la misma. Se les advertirá a los pacientes la importancia del cumplimiento de la terapia antihipertensiva y la restricción dietética. Se recomienda que la dosis de eritropoyetina se descienda si el incremento del hematocrito excede los 4 puntos porcentuales en 2 semanas, debido a la posible asociación entre el aumento excesivo del hematocrito con la exacerbación de la hipertensión.

En pacientes con insuficiencia renal crónica en hemodiálisis con evidencia clínica de isquemia cardiaca o falla cardiaca congestiva el hematocrito debe controlarse y no exceder el 36%.

— Convulsiones: En pacientes en diálisis, hubo una mayor incidencia de convulsiones durante los primeros 90 días de la terapia (2.5% de los pacientes). Debido al riesgo potencial de aumento de las convulsiones en los primeros 90 días de terapia, la presión arterial y la presencia de síntomas premonitorios deberán controlarse de cerca. Se le deberá advertir a los pacientes que eviten realizar actividades potencialmente peligrosas, cómo por ejemplo conducir u operar maquinaria pesada durante este periodo.

La relación entre las convulsiones y la tasa de aumento del hematocrito es incierta, pero se recomienda descender la dosis de eritropoyetina si el hematocrito aumenta más de 4 puntos porcentuales en 2 semanas.

Eventos trombóticos: Durante la hemodiálisis los pacientes tratados con eritropoyetina pueden requerir un aumento de la anticoagulación para evitar la aparición de eventos trombóticos.

Otros eventos trombóticos (infarto de miocardio, accidente vascular encefálico, accidente isquémico transitorio) se han presentado en los estudios clínicos a una tasa anual de 0.04 eventos por paciente por año con la terapia con eritropoyetina.

Estos estudios se realizaron en pacientes adultos portadores de IRC (tanto en tratamiento dialítico cómo sin él) en los cuales el hematocrito deseado era de entre 32% a 40%. Sin embargo el riesgo de eventos trombóticos, incluyendo trombosis del acceso vascular se incrementó significativamente en los adultos con enfermedad cardíaca isquémica o falla cardiaca congestiva que recibían eritropoyetina con el objetivo de alcanzar un hematocrito de 42%, comparado con el hematocrito objetivo de 30%. Los pacientes con enfermedad vascular preexistente deberán controlarse de cerca.

INTERACCIONES: Las siguientes drogas pueden causar interacciones con eritropoyetina:

Drogas antihipertensivas: El uso de eritropoyetina puede provocar el aumento de la presión arterial, en especial si el hematocrito aumenta muy rápidamente. Puede requerirse la utilización de más terapia antihipertensiva.

Heparina: Durante la hemodiálisis los pacientes pueden requerir un aumento de la dosis de heparina para evitar la aparición de fenómenos trombóticos favorecidos por el aumento del volumen de glóbulos rojos.

Suplementación con hierro: El requerimiento de hierro puede aumentar debido a su utilización en la producción de glóbulos rojos. Muchos médicos recomiendan el aporte de hierro en todos los pacientes que no reciben transfusiones de sangre. Algunos pacientes pueden requerir hierro dextrano por vía parenteral.

DOSIFICACIÓN Y ADMINISTRACIÓN:

Pacientes con insuficiencia renal crónica: Las dosis de inicio con eritropoyetina se encuentran dentro del rango de 50-100 UI/kg 3 veces por semana, las cuales han demostrado ser seguras y efectivas en aumentar el hematocrito y eliminar la dependencia de las transfusiones en pacientes con insuficiencia renal crónica.

La dosis recomendada en niños con IRC en diálisis es de 50 unidades/kg 3 veces por semana. La dosis de eritropoyetina debe reducirse cuando el hematocrito se aproxima al 36% o aumenta más de 4 puntos en 2 semanas. La dosis de eritropoyetina debe individualizarse para mantener el hematocrito en el rango sugerido.

De acuerdo al criterio médico se podrá aumentar el rango del hematocrito para beneficio del paciente.

La eritropoyetina puede ser administrada por inyección IV o SC. En los pacientes en hemodiálisis la eritropoyetina en general se administra en bolo IV al final del procedimiento dialítico para evitar el realizar un nuevo acceso venoso.

En pacientes adultos son IRC que no están en diálisis la eritropoyetina puede administrarse tanto por vía IV o SC.

Aquellos pacientes entrenados pueden autoadministrarse eritropoyetina sin supervisión médica tanto por vía IV cómo SC.

La tabla a continuación es una guía para los pacientes con IRC:

Dosis de inicio adultos:

50-100 UI/kg 3 veces por semana IV o SC.

Dosis de inicio niños:

50 UI/kg 3 veces por semana IV o SC.

Reducir la dosis cuando:

1. El hematocrito se acerca al 36 %.

2. El hematocrito aumenta > 4 puntos en 2 semanas.

Aumentar la dosis si:

El hematocrito no aumenta 5-6 puntos luego de 8 semanas de tratamiento, y se encuentra por debajo del rango sugerido.

Dosis de mantenimiento

Individualizada.

Rango de hematocrito sugerido

30-36 %

Durante el tratamiento se recomienda controlar los parámetros hematológicos en forma regular.

Evaluación pre tratamiento del hierro: Previo y durante el tratamiento con eritropoyetina deben evaluarse los depósitos de hierro, incluyendo la saturación de transferrina y la ferritina sérica.

La saturación de transferrina debe ser al menos del 20%, y la ferritina de al menos 100 ng/ml. En general todos los pacientes requerirán suplementación de hierro para aumentar o mantener la saturación de transferrina, lo que sustentará adecuadamente la eritropoyesis inducida por la eritropoyetina.

— Ajuste de dosis: Se requiere un periodo de tiempo para que los progenitores eritroides maduren y sean liberados a la circulación. Además la vida media de los glóbulos rojos puede variar debido a la uremia. Esto determina que el periodo de tiempo requerido para alcanzar un cambio clínico en el hematocrito (aumento o descenso) para cualquier ajuste de dosis sea de 2 a 6 semanas.

Los ajustes no deben ser más frecuentes que una vez por mes, a menos que exista una indicación clínica. Después de un ajuste de dosis, el hematocrito deberá ser determinado en forma semanal durante 2 a 6 semanas al menos.

Si el nivel de hematocrito aumenta y se acerca al 36%, la dosis deberá reducirse para mantener el hematocrito dentro del rango sugerido. Si este descenso de dosis no detiene la elevación del hematocrito y este excede el 36% la dosis deberá ser suspendida en forma temporal hasta que el hematocrito descienda, comenzando nuevamente la terapia a menores dosis.

En ese momento, si el hematocrito aumenta en más de 4 puntos en 2 semanas, deberá descenderse la dosis inmediatamente. Luego de la reducción de la dosis, se monitorizará el hematocrito 2 veces por semana y se evaluará la necesidad de nuevos ajustes de dosis, tal cómo se menciona en el apartado mantenimiento de dosis.

Si el incremento del hematocrito no es de 5-6 puntos en un periodo de 8 semanas y los depósitos de hierro son adecuados, la dosis de eritropoyetina puede incrementarse progresivamente. Podrán realizarse más incrementos en intervalos de 4-6 semanas hasta alcanzar la respuesta deseada.

— Dosis de mantenimiento: La dosis de mantenimiento deberá individualizarse para cada paciente en diálisis. En un estudio fase 3, multicéntrico con pacientes en hemodiálisis, la dosis media de mantenimiento fue de 75 UI/kg 3 veces por semana, con un rango de entre 12.5 a 525 UI/kg 3 veces por semana. Casi el 10% de los pacientes requirieron una dosis de 25 UI/kg, o menos, y aproximadamente el 10% de los pacientes requirió más de 200 UI/kg 3 veces por semana para mantener el hematocrito en el rango sugerido. En pacientes pediátricos en hemodiálisis y en pacientes en diálisis peritoneal la dosis media de mantenimiento fue de 167 UI/kg/semana (49 a 447 UI/kg por semana) y 76 UI/kg/semana (24 a 323 UI/kg por semana) administrado en dosis divididas (3 veces por semana o dos veces por semana), respectivamente, para alcanzar el rango deseado de hematocrito de entre 30% y 36%.

Si el hematocrito permanece bajo o por debajo del rango sugerido, deberán re evaluarse los depósitos de hierro. Si la saturación de transferrina es menor al 20% se administrarán suplementos de hierro. Si la saturación de transferrina es mayor al 20 %, la dosis de eritropoyetina puede ser incrementada. Estos aumentos de dosis no deben ser más frecuentes que una vez por mes, a menos que esté clínicamente indicado. El hematocrito deberá determinarse en forma semanal por las siguientes 2-6 semanas después de un aumento de dosis. En pacientes con insuficiencia renal crónica en diálisis la dosis de mantenimiento deberá individualizarse. Dosis de eritropoyetina de 75-150 UI/kg por semana han mostrado mantener el hematocrito entre 36-38% hasta por 6 meses.

— Falta de respuesta o ausencia de respuesta: Cerca del 95% de los pacientes con insuficiencia renal crónica respondieron con incrementos clínicamente significativos del hematocrito y casi todos fueron independientes de las transfusiones en un plazo de aproximadamente 2 meses después de iniciada la terapia con eritropoyetina. Si un paciente no responde o no se logra mantener la respuesta, deberán considerarse otras causas de falta de respuesta.

Pacientes infectados por el virus del HIV tratados con zidovudina: Antes de comenzar la terapia con eritropoyetina, se recomienda determinar los niveles endógenos de eritropoyetina sérica (antes de realizar transfusiones). La evidencia disponible sugiere que los pacientes que reciben zidovudina con niveles de eritropoyetina sérica >500 mUI/ml pueden no responder a la terapia con eritropoyetina.

— Dosis de inicio: Para los pacientes con eritropoyetina sérica de ≤500 mUI/ml que reciben zidovudina ≤4,200 mg/semana, la dosis de inicio recomendada es de 100 UI/kg IV o SC 3 veces por semana por 8 semanas. Para pacientes pediátricos ver Precauciones, Uso en pediatría.

— Aumento de dosis: Durante el ajuste de la dosis, el hematocrito debe ser monitorizado en forma semanal. Si la respuesta no es satisfactoria en cuanto a la reducción de la necesidad de transfusiones o aumento deseado del nivel de hematocrito después de 8 semanas de tratamiento, la dosis de eritropoyetina puede ser aumentada en 50-100 UI/kg 3 veces por semana. La respuesta debe ser evaluada cada 4 a 8 semanas. Si el paciente no responde satisfactoriamente a la dosis de eritropoyetina 300 UI/kg 3 veces por semana es poco probable que responda a dosis mayores de eritropoyetina.

— Dosis de mantenimiento: Luego de alcanzar la respuesta deseada (reducción de los requerimientos de transfusión o aumento del hematocrito) la dosis de eritropoyetina debe ser individualizada para mantener la respuesta basándose en factores tales como la dosis de zidovudina y la presencia de infecciones intercurrentes o episodios de inflamación. Si el hematocrito excede el 40% deberá discontinuarse la droga hasta que caiga al 36%. La dosis deberá reducirse en un 25% cuando el tratamiento se reinicie y luego titulado para mantener el nivel de hematocrito deseado.

Pacientes con cáncer en quimioterapia: Los niveles séricos endógenos basales de eritropoyetina varían entre los pacientes en estos estudios clínicos, aproximadamente el 75% (n = 83/110) tenían niveles séricos endógenos de eritropoyetina < 132 mUI/mL, y aproximadamente el 4% (n = 4/110) de los pacientes tenían valores > 500 mUI/mL.

En general, los pacientes con niveles basales séricos de eritropoyetina más bajos responden más vigorosamente a la administración de eritropoyetina que los pacientes con niveles más altos.

Aunque no se puede estipular el nivel sérico de eritropoyetina por encima del cual es poco probable que los pacientes responden favorablemente a la terapia con eritropoyetina, no se recomienda la administración de la droga a pacientes con niveles de eritropoyetina sérica elevados (ejemplo>200 mUI/ml). Se controlará el hematocrito en forma semanal en estos pacientes hasta que el mismo se estabilice.

— Dosis de inicio: La dosis de inicio recomendada es de 150 UI/kg SC 3 veces por semana en adultos. Para pacientes pediátricos ver Precauciones, Uso en pediatría.

— Ajuste de dosis: Si la respuesta no es satisfactoria en términos de reducción de requerimiento de transfusión o aumento de hematocrito en 8 semanas de terapia la dosis de eritropoyetina puede ser aumentada hasta 300 UI/kg 3 veces por semana. Si el hematocrito excede el 40% la dosis de eritropoyetina deberá ser suspendida hasta que el hematocrito caiga por debajo del 36%. Si la dosis inicial de eritropoyetina provoca una respuesta muy rápida del hematocrito (aumento de más de 4 puntos porcentuales en 2 semanas de tratamiento) la dosis deberá ser reducida.

Pacientes quirúrgicos: Antes de comenzar la terapia con eritropoyetina, la hemoglobina debe estar entre > 10 y ≤13 g/dl. La dosis de eritropoyetina recomendada es de 300 UI/kg/día SC 10 días antes de la cirugía, el día de la cirugía y hasta 4 días después de la misma.

Un esquema alternativo es 600 UI/kg de eritropoyetina SC en una dosis semanal (21, 14, y 7 días antes de la cirugía) más una cuarta dosis el día de la operación. Todos los pacientes deben recibir una suplementación adecuada de hierro. El aporte de hierro deberá iniciarse al comienzo de la terapia con eritropoyetina y continuar durante todo el tratamiento.


USO EN PEDIATRÍA: La seguridad y eficacia de eritropoyetina en niños no ha sido establecida.

SOBREDOSIS: No se ha determinado la cantidad de eritropoyetina que puede ser administrada en forma segura en dosis única o múltiple. Se administraron dosis de hasta 1,500 UI/kg 3 veces por semana durante 3 a 4 semanas sin efectos tóxicos directos. El tratamiento con eritropoyetina puede resultar en policitemia si no se controla adecuadamente el hematocrito y se realiza el ajuste de dosis necesario.

Se sugiere que si se excede el rango recomendado se suspenda transitoriamente la administración de eritropoyetina hasta que el hematocrito vuelva al rango deseado; se reinstalará la administración de eritropoyetina con una dosis menos (ver Dosificación y admistración). Se evaluará la necesidad de realizar flebotomía si se desarrolla policitemia.

INTRODUCCIÓN: Desde los inicios del siglo pasado, se sugirió la existencia de factores que estimulan la producción de glóbulos rojos. Hacia los años 1950 varios investigadores pudieron demostrar los orígenes y acciones de la eritropoyetina.

El desarrollo de la investigación en esta área permitió identificar la sustancia y su codificación genética, así como la formulación de una preparación recombinante.

Esta nueva molécula es indistinguible de la molécula natural.

En ausencia de eritropoyetina (EPO) se produce anemia en forma constante, aunque esta no es la única molécula responsable de la producción de glóbulos rojos. No hay dudas que la EPO es el factor regulador más importante en este aspecto.

La EPO se produce principalmente en las células de la corteza del riñón, aunque una fracción pequeña se produce en el hígado.

La concentración de EPO en sangre se incrementa 100 veces en presencia de hipoxia o anemia.

La EPO que se genera se une a receptores de la superficie de los eritrocitos, generando cambios en la fosforilación y la transducción de las señales.

La formulación recombinante es una glicoproteína de 165 aminoácidos obtenida con tecnología de ADN y tiene los mismos efectos biológicos que la EPO endógena.

Tiene un peso molecular de 30,400 Daltons y se produce en células de mamífero a las cuales se les incorporó el gen de la eritropoyetina humana. El producto contiene la misma secuencia de aminoácidos que la EPO natural.

La EPO no es un sustituto de la transfusión de sangre, las cuales pueden ser necesarias para el tratamiento de la anemia severa. Sin embargo el tratamiento a largo plazo con EPO reduce la necesidad de transfusiones de sangre.

Antes de comenzar la administración de EPO se sugiere excluir otras causas de anemia como el déficit de hierro, deficiencias de vitamina B12, pérdida hemática oculta, hemólisis, toxicidad por aluminio, enfermedades inflamatoria crónica o infección.

PRESENTACIONES: Envases conteniendo 1 jeringa prellenada con solución inyectable con 1.000, 2.000, 4.000 o 10.000 UI de ERITROPOYETINA CLAUSEN y aguja para inyección subcutánea.

ROEMMERS CENTROAMÉRICA

ALMACENAMIENTO: Almacenar entre 2 a 8 °C (36 a 46 °F). No congelar o agitar.