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Bandera Panamá
BONADIONA Solución inyectable
Marca

BONADIONA

Sustancias

FITOMENADIONA

Forma Farmacéutica y Formulación

Solución inyectable

Presentación

Caja, 2 Ampollas, 1 Mililitros

FÓRMULA:

Cada 1 mL contiene:

Fitomenadióna (K1)

10 mg

INDICACIONES:

Indicaciones generales: La única indicación de empleo de la vitamina K corresponde a los casos de hipoprotrombinemia por deficiencia de dicha vitamina, no se empleará en la hemofilia, púrpuras, metrorragias, hematurias, epistaxis, hemoptisis, con tiempo de protrombina normal, ni tampoco en la insuficiencia hepática, cirrosis, hepatitis donde la vitamina K no puede actuar. En todos los casos, la determinación del tiempo de protrombina en una etapa es la guía práctica para la indicación y control del tratamiento (aunque estén implicados los factores VII, IX y X, además de la protrombina).

Ictericia obstructiva y fístula biliar: Constituyen las principales causas de carencia de vitamina K que se encuentran en la práctica, como profilaxis, especialmente si debe intervenirse al paciente, ha de suministrarse sistemáticamente vitamina K, aun si la protrombinemia es normal.

Afecciones intestinales: En los casos de colitis ulcerosa, síndrome de malabsorción como el sprue, fístulas intestinales y resecciones amplias del intestino, puede producirse deficiencia de vitamina K, debido a la mala absorción de la misma falta de síntesis por las bacterias intestinales, especialmente cuando se han administrado drogas que destruyen dichas bacterias -sulfonamidas, antibióticos-. El tratamiento a efectuar es el mismo que para el caso anterior, debiendo utilizarse en presencia de diarrea. Los resultados son muy satisfactorios cuando existe “hipoprotrombinemia” y las hemorragias desaparecen rápidamente, como ha podido comprobarse.

Hipoprotrombinemia medicamentosa: En la sobredosificación por cumarinas e indandiónas debe suministrarse fitonadióna (vitamina K-1) por vía intramuscular o intravenosa, según la gravedad del caso, y han de utilizarse dosis elevadas mayores que las usuales.

Enfermedad hemorrágica del recién nacido: Se acepta actualmente que conviene la administración profiláctica de vitamina K a los recién nacidos que deben ser sometidos a una operación quirúrgica, dada la ligera hipovitaminosis K existente, durante los primeros días de vida.


MECANISMO DE ACCIÓN: Como se ha dicho más arriba, la deficiencia de vitamina K lleva a una disminución de elementos esenciales para la coagulación, a saber, los factores VII, IX, X y protrombina, pues de ellos deriva la trombina, que transforma el fibrinógeno en fibrina, provocando dicha coagulación. Ahora bien, estudios han demostrado que la biosíntesis de los citados factores de coagulación en el hígado transcurre por dos pasos:

1. Consiste en la síntesis de una proteína precursora de los factores de coagulación menciónados.

2. Por acción de vitamina K, se produce la transformación de dicha proteína en los factores de coagulación, siendo pues dicha vitamina un factor necesario para la síntesis de los mismos. La vitamina K no forma parte de los factores de coagulación -preparados purificados de los mismo no la contienen- si no que es necesaria para su biosíntesis.

Se ha postulado que la vitamina K actúa como un grupo prostético del sistema enzimático que interviene en la síntesis final de los factores de coagulación citados.


ACCIONES FARMACOLÓGICAS: Como sucede para todas las vitaminas, la acción farmacológica fundamental de la vitamina K es la supresión de los trastornos producidos por la carencia de dicha vitamina, avitaminosis K (hipoprotrombinemia).

Efectos generales: En pollos sometidos a una dieta pobre de vitamina K, en los que se desarrolla la avitaminosis correspondiente, caracterizada por hemorragias en el tejido subcutáneo y órganos internos, y en los que existe un alargamiento del tiempo de coagulación y del tiempo de protrombina, la administración de los derivados de la metilnaftoquinona anteriormente estudiados produce la curación del citado proceso, con normalización de la coagulabilidad sanguínea y del tiempo de protrombina, lo que constituye la base para la valoración biológica de la vitamina K; la misma puede asimismo prevenir el desarrollo de la afección si se administra desde el comienzo de la dieta carencial.

En perros y ratas con fístula biliar -pérdida de bilis al exterior-, o bien en los primeros con colecistonefrostomia (desviación de la bilis a la pelvis renal), se produce una avitaminosis K por deficiente absorción de dicha vitamina, con producción de Hipoprotrombinemia y hemorragias, lo que cura por administración de vitamina K, ya sea por vía intravenosa, o bien por vía bucal junto con sales biliares. En el hombre, en pacientes con Hipoprotrombinemia y hemorragias por avitaminosis K tal como sucede en la ictericia obstructiva, fístula biliar (no llega bilis al intestino), puede restaurarse a lo normal el tiempo de protrombina y el tiempo de coagulación, con la desaparición de las hemorragias. En todos los casos de avitaminosis K existe en el plasma sanguíneo un déficit principalmente del factor CII (factor estable o proconvertina) y demás de los factores IX (factor Christmas), X (Factor Stuart-Power) y de protrombina, que constituyen los rasgos responsables del defecto de coagulación existente y que desaparecen por la administración de vitamina K.

Esos efectos también se observan en los casos de Hipoprotrombinemia producidos por la administración de la cumarina e indandiónas, o sea los anticoagulantes sintéticos orales -antivitaminas K-, existiendo un claro antagonismo demostrado en los animales -rata, conejo- y en el hombre, en estos casos, la fitonadióna o vitamina K, se revela como de acción más potente y prolongada que la menadióna y derivados, sin que hasta el momento dicho fenómeno haya recibido una explicación satisfactoria. Cuando la hipoprotrombinemia no se debe a avitaminosis K, como sucede en las lesiones hepáticas graves -atrofia amarilla aguda, cirrosis-, en que el hígado es incapaz de formar los factores V, VII, IX y la protrombina, la administración de vitamina K por cualquier vía no da resultado. En las otras enfermedades hemorrágicas, como la hemofilia, púrpura, tampoco actúa la vitamina K, y dada en exceso en individuos con un tiempo de protrombina normal, dicha vitamina no modifica la coagulabilidad sanguínea.

La fitonadióna es liposoluble y por no ser hidrosoluble y no disolverse en el medio intestinal, requiere la presencia de sales biliares en el intestino para su absorción, desde luego que por vía parenteral no existen diferencias en ese sentido.

FARMACOCINÉTICA:

Absorción: Por vía subcutánea e intramuscular, los preparados hidrosolubles en solución acuosa son fáciles y rápidamente absorbidos.

CONTRAINDICACIONES: Salvo el antagonismo con las cumarinas e indandiónas, las interacciones de la vitamina K son de poca importancia y no se describen.

INTERACCIONES: Las interacciones de la vitamina K son de poca importancia y no se describen.

VÍA DE ADMINISTRACIÓN Y DOSIS: Vía intramuscular si existen vómitos o diarrea en el postoperatorio, así como en el recién nacido. La vía intravenosa se usa en las emergencias, cuando existe hemorragia.

En los casos de enfermedad hemorrágica del recién nacido la dosis es de 0.5 a 1 mg por vía intramuscular o intravenosa lenta (casos graves) cada 8 horas, hasta que cese la hemorragia y normalización del tiempo de protrombina; en casos graves se efectuará una transfusión sanguínea.

Para el tratamiento de la hemorragia por hipoprotrombinemia, si aquella no es muy intensa, se inyectará por vía intravenosa 10 mg de fitomenadióna, siguiendo luego, cuando ha cesado la hemorragia, usar la vía intramuscular, a la dosis arriba señalada, si la hemorragia es intensa se efectuará una transfusión de sangre fresca de 500 a 1000 mL, con el objeto de combatir la anemia y aportar los factores de coagulación en déficit, y luego se administrará vitamina K como se señalo arriba.

En casos de hipoprotrombinemia medicamentosa no muy intensos se administrará 5mg cada 6 horas por vía intramuscular, mientras que en los casos graves se utilizará la vía intravenosa, inyección lenta de 10 a 25 mg (1 a 2 ½ ampollas) cada 12 horas, pudiendo llegarse a 50 mg una vez, si la hemorragia es intensa se realizará hasta que la protrombinemia sobrepase los límites peligrosos.

INTOXICACIÓN: Los preparados de vitamina K son poco tóxicos, sobre todo la fitonadióna; sin embargo, son capaces de producir algunos trastornos digestivos, sanguíneos y alérgicos.

1. Las manifestaciones digestivas se observan sobre todo con la menadióna a dosis elevadas y consisten en náuseas y vómitos.

2. Los trastornos sanguíneos pueden producirse en el recién nacido, sobre todo prematuro, por administración de menadióna y derivados especialmente -pocas veces con la fitonadióna-; consisten en anemia hemolítica e hiperbilirrubinemia; pudiendo afectar esta última los núcleos básales del encéfalo (kernicterus), con rigidez muscular, sacudidas y movimientos coreiformes, lo que puede terminar por la muerte.

3. Manifestaciones alérgicas, muy raras, se observan cuando se emplea la vía intravenosa y con el uso repetido de la fitonadióna; consisten en hipotensión arterial, mareos, taquicardia, pudiendo llegar al shock anafiláctico excepciónal.

El tratamiento estriba en la supresión de la medicación y en medidas sintomáticas en cada caso.

PRESENTACIÓN: Caja de cartón con 50 ampollas de 1 mL.

LABORATORIOS BONIN