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PAROXETINA Tabletas
Marca

PAROXETINA

Sustancias

PAROXETINA

Forma Farmacéutica y Formulación

Tabletas

Presentación

1 Caja, 20 Tabletas, 20 Miligramos

1 Caja, 10 Tabletas, 20 Miligramos

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada TABLETA contiene:
Clorhidrato de paroxetina hemihidratada
equivalente a 20 mg
de paroxetina
Excipiente c.b.p. 1 tableta.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

Adultos:

Depresión:

• Tratamiento de la depresión de diversos tipos incluyendo la depresión reactiva y grave; y la depresión acompañada por ansiedad. Después de una respuesta inicial satisfactoria, la continuación de la terapia con Paroxetina es eficaz para prevenir las recaídas de la depresión.

Trastornos de ansiedad:

• Tratamiento del Trastorno Obsesivo Compulsivo, así como de la prevención de sus recaídas.

• Tratamiento del trastorno de pánico con o sin agorafobia, así como de la prevención de sus recaídas.

• Tratamiento de fobia social o trastorno de ansiedad social.

• Tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada, así como de la prevención de sus recaídas.

• Tratamiento del trastorno de estrés postraumático.

Niños y adolescentes (menores de 18 años de edad):

Todas las indicaciones:
El uso de Paroxetina no se indica en niños o adolescentes menores de 18 años de edad (ver Precauciones generales).

Los estudios clínicos controlados en niños y adolescentes con trastorno depresivo mayor no demostraron eficacia y no apoyan el uso de Paroxetina en el tratamiento de la depresión en esta población (ver Precauciones generales).

La seguridad y eficacia de Paroxetina no han sido estudiadas en niños menores de 7 años de edad.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Farmacocinética: La Paroxetina es bien absorbida después de su administración oral y experimenta metabolismo de primer paso.

La vida media de eliminación es variable, pero generalmente oscila alrededor de un día. Los niveles sistémicos estables se obtienen al cabo de 7-14 días del inicio del tratamiento y la farmacocinética no se modifica durante tratamientos prolongados.

Farmacodinamia: La Paroxetina es un inhibidor potente y selectivo de la recaptación de serotonina (5-hidroxitriptamina, 5-HT) y se considera que su acción y eficacia antidepresivas en el tratamiento del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y el trastorno de pánico están relacionadas con la inhibición específica que produce de la recaptación de serotonina en las neuronas del cerebro.

La Paroxetina no se relaciona químicamente con los antidepresivos tricíclicos, tetracíclicos u otros antidepresivos disponibles.

Los principales metabolitos de la Paroxetina son productos polares y conjugados de la oxidación y la metilación, los cuales son eliminados fácilmente. En vista de su ausencia relativa de actividad farmacológica, es sumamente improbable que contribuyan a los efectos terapéuticos de Paroxetina.

En el tratamiento prolongado con Paroxetina se ha demostrado que la eficacia antidepresiva se mantiene durante periodos de por lo menos un año.

En un estudio controlado con placebo, la eficacia de Paroxetina en el tratamiento del trastorno de pánico se ha mantenido durante por lo menos un año.

CONTRAINDICACIONES: Hipersensibilidad conocida a la Paroxetina y sus excipientes.

Paroxetina no debe ser usado en combinación con inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO) (incluida linezolida, un antibiótico que es un inhibidor reversible no selectivo de la MAO y cloruro de metiltioninio [azul de metileno]) ni en un lapso de 2 semanas después de terminar el tratamiento con inhibidores de la MAO. Tampoco se deben introducir inhibidores de la MAO en un lapso de dos semanas después de terminar la terapia con Paroxetina (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).

Paroxetina no debe de ser usado en combinación con tioridazina, porque, como con otros fármacos que inhiben la enzima hepática CYP450 2D6, la paroxetina puede elevar los niveles plasmáticos de la tioridazina (véase Interacciones medicamentosas y de otro género). La administración de la tioridazina soa puede originar la prolongación del intervalo QTc con arritmia ventricular grave asociada tal como taquiarritmia helicoidal (torsades de pointes) y muerte súbita.

Paroxetina no debe emplearse en combinación con pimozida (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Fertilidad: Algunos estudios clínicos muestran que los ISRSss (incluyendo Paroxetina) afectan la calidad del esperma. Este efecto parece ser reversible después de la descontinuación del tratamiento. Cambios en la calidad del esperma afectan la fertilidad en algunos hombres.

Embarazo: Los estudios en animales no han demostrado efectos teratogénicos o embriotóxicos selectivos.

Estudios epidemiológicos recientes sobre el desenlace clínico de embarazos en los que se ha dado seguimiento a la exposición materna a antidepresivos en el primer trimestre del embarazo, han reportado un aumento en el riesgo de malformaciones congénitas, particularmente cardiovasculares (por ejemplo, defectos septales ventriculares y auriculares), asociados con el uso de paroxetina. Los datos sugieren que el riesgo de tener un lactante con algún defecto cardiovascular después de la exposición materna a la paroxetina es aproximadamente 1/50, en comparación con una tasa esperada para esos defectos de aproximadamente 1/100 lactantes en la población general.

El médico tratante necesitará valorar la opción de tratamiento alternativo en mujeres que están embarazadas o están planeando quedar embarazadas y deberán prescribir Paroxetina solamente si el beneficio potencial supera el riesgo potencial. Si se toma la decisión de suspender el tratamiento con Paroxetina en una mujer embarazada, el médico tratante deberá consultar la sección de Dosis y vía de administración en descontinuación de Paroxetina y Advertencias y Precauciones Generales síntomas observados al descontinuar el tratamiento con Paroxetina en adultos.

Ha habido reportes de nacimientos prematuros en mujeres embarazadas expuestas a la paroxetina o a otros ISRS, aunque no se ha establecido una relación causal con la terapia con el fármaco.

Los neonatos deben ser observados si el uso materno de Paroxetina continúa en las etapas finales del embarazo, porque han habido reportes de complicaciones de neonatos expuestos a Paroxetina o a otros ISRS a fines del tercer trimestre del embarazo. Sin embargo, no se ha confirmado una asociación causal con la terapia con el fármaco. Entre los hallazgos clínicos reportados han figurado los siguientes: sufrimiento respiratorio, cianosis, apnea, convulsiones, temperatura inestable, problemas relacionados con la alimentación, vómito, hipoglucemia, hipertonía, hipotonía, hiperreflexia, temblor, nerviosismo, irritabilidad, letargo, llanto constante y somnolencia. En algunos casos los síntomas reportados fueron descritos como síntomas de la descontinuación en los neonatos. En una mayoría de los casos, se reportó que las complicaciones surgieron ya fuese inmediatamente o poco tiempo (< 24 horas) después del parto.

Estudios epidemiológicos han mostrado que el uso de ISRSs (incluyendo paroxítona), en el embarazo, particularmente en el embarazo tardío, estuvo asociado con un aumento en el riesgo de hipertensión pulmonar persistente en el recién nacido (HPPRN). El incremento en el riesgo entre infantes nacidos de mujeres que utilizaron ISRSs en el embarazo tardío fue de 4 a 5 veces más alto que el observado en la población general (tasa de 1 a 2 por cada 1000 embarazos).

Lactancia: Pequeñas cantidades de paroxetina son excretadas en la leche materna. En los estudios publicados, las concentraciones séricas en los lactantes amamantados al pecho fueron no detectables o muy bajas. No se observaron signos de efectos del fármaco en estos lactantes. Sin embargo, Paroxetina no debería usarse durante la lactancia a menos que los beneficios previstos para la madre justifiquen los riesgos potenciales para el lactante.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Algunos de los efectos adversos que se listan más adelante pueden disminuir en intensidad y frecuencia al continuar el tratamiento, y generalmente no conllevan a la suspensión de la terapia. Se listan a continuación las reacciones adversas por clase de sistema de órganos y frecuencia. Las frecuencias se definen como: muy comunes (1/10), comunes (1/100, < 1/10), poco comunes (1/1,000, < 1/100), raras (1/10,000, < 1/1,000), muy raras (< 1/10,000), incluyendo reportes aislados. La frecuencia de los efectos comunes y poco comunes generalmente se determinó a partir de datos de seguridad globales de una población de estudios clínicos de > 8000 pacientes tratados con paroxetina, y se citó como una frecuencia excedente por encima de la reportada con placebo. Los efectos raros y muy raros generalmente se determinaron a partir de datos obtenidos después de la comercialización y se refieren más a un índice de casos reportados que a una frecuencia verdadera.

Trastornos en el sistema linfático y en la sangre:

Poco comunes: sangrado anormal predominantemente de la piel y las membranas mucosas (equimosis principalmente).

Muy raros: trombocitopenia.

Trastornos en el sistema inmunológico:

Muy raros: reacciones alérgicas (incluyendo urticaria y angioedema).

Trastornos endocrinos:

Muy raros: síndrome de secreción inadecuada de la hormona antidiurética (SIHAO).

Trastornos en el metabolismo y la nutrición:

Comunes: aumento en las concentraciones de colesterol, disminución del apetito.

Raros: hiponatremia.

En pacientes en edad avanzada se han comunicado casos de hiponatremia, que algunas veces se deben a una secreción inadecuada de la hormona antidiurética (SIHAD).

Trastornos psiquiátricos:

Comunes: somnolencia, insomnio, agitación, sueños anormales (incluyendo pesadillas).

Poco comunes: confusión, alucinaciones.

Raros: reacciones maniacas.

Estos síntomas podrían deberse a la enfermedad subyacente.

Trastornos en el sistema nervioso:

Comunes: mareo, temblor, cefalea.

Poco comunes: trastornos extrapiramidales.

Raros: convulsiones, acatisia, síndrome de piernas inquietas (RLS, por sus siglas en inglés).

Muy raros: síndrome serotoninérgico (los síntomas pueden incluir agitación, confusión, diaforesis, alucinaciones, hiperreflexia, mioclonia, escalofríos, taquicardia y temblor).

Algunas veces se han recibido reportes de trastornos extrapiramidales, incluyendo distonía bucofacial, en pacientes con trastornos motores subyacentes o que estuvieron utilizando medicaciones neurolépticas.

Trastornos oculares:

Comunes: visión borrosa.

Poco comunes: midriasis (véase Precauciones generales).

Muy raros: glaucoma agudo.

Trastornos cardiacos:

Poco comunes: taquicardia sinusal.

Trastornos vasculares:

Poco comunes: hipotensión ortostática.

Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos:

Comunes: bostezos.

Trastornos gastrointestinales:

Muy comunes: náuseas.

Comunes: estreñimiento, diarrea, vómito y boca seca. Muy raros: sangrado gastrointestinal.

Trastornos hepatobiliares:

Raros: elevación de las enzimas hepáticas.

Muy raros: efectos hepáticos (como hepatitis, algunas veces asociada con ictericia y/o con insuficiencia hepática).

Se han reportado elevaciones de las enzimas hepáticas. También se han recibido, aunque en muy raras ocasiones, reportes postcomercialización de eventos hepáticos (como hepatitis, algunas veces asociada con ictericia y/o con insuficiencia hepática). Se debe considerar la suspensión del tratamiento con paroxetina en caso de que exista una elevación prolongada en los resultados de las pruebas de función hepática.

Trastornos cutáneos y subcutáneos:

Comunes: sudación.

Poco comunes: erupciones cutáneas.

Muy raros: reacciones adversas cutáneas severas (incluyendo eritema multiforme, síndrome Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica), reacciones de fotosensibilidad.

Trastornos renales y urinarios:

Poco comunes: retención de orina, incontinencia urinaria.

Trastornos en el aparato reproductor y glándulas mamarias:

Muy comunes: disfunción sexual.

Raros: hiperprolactinemia/galactorrea.

Trastornos y condiciones del sitio de administración:

Comunes: astenia, aumento del peso corporal.

Muy raros: edema periférico.

Síntomas observados al descontinuar el tratamiento con paroxetina:

Comunes: Mareo trastornos sensoriales, trastornos del sueño, ansiedad, cefalea.

Poco comunes: agitación, náusea, temblor, confusión, sudación, diarrea.

Al igual que con otros medicamentos psicoactivos, la suspensión del tratamiento con Paroxetina (en particular cuando se hace de forma abrupta) puede producir síntomas como mareo, trastornos sensoriales (incluyendo parestesia y sensaciones de choque eléctrico y acúfenos), trastornos del sueño (incluyendo sueños intensos), agitación o ansiedad, náusea, cefalea, temblor, confusión, diarrea y sudación. En la mayoría de los pacientes, estos efectos son de intensidad leve a moderada, así como autolimitados. Ningún grupo de pacientes en particular parece tener un mayor riesgo de experimentar estos síntomas; por tanto, se recomienda que cuando el tratamiento con Paroxetina ya no sea necesario, se descontinúe reduciendo de manera gradual la dosificación (véanse Dosis y vía de administración; Precauciones generales).

Efectos adversos reportados a partir de estudios clínicos pediátricos: En estudios clínicos pediátricos se comunicaron los siguientes efectos adversos, con una frecuencia de por lo menos el 2% de los pacientes y un rango del doble que el de placebo: inestabilidad emocional (incluyendo daño autoinfringido, pensamientos suicidas, intentos de suicidio, llanto y fluctuaciones del estado de ánimo), hostilidad, disminución del apetito, temblor, sudación, hipercinesia y agitación. Los pensamientos suicidas e intentos de suicidio se observaron principalmente en los estudios clínicos de adolescentes con trastorno depresivo mayor. La hostilidad se presentó particularmente en los niños con Trastorno Obsesivo Compulsivo y especialmente en los niños menores de 12 años.

En estudios que usaron un régimen de disminución gradual del medicamento (disminución de la dosis diaria con decrementos de 10 mg/día, a intervalos semanales, hasta alcanzar una dosis de 10 mg/día durante una semana), los síntomas reportados durante la fase de disminución o a la descontinuación de Paroxetina, con una frecuencia de por lo menos el 2% de los pacientes y un rango del doble que el de placebo, fueron: inestabilidad emocional, nerviosismo, mareo, náusea y dolor abdominal (ver Precauciones generales).


PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: En estudios en animales, no existe evidencia de efectos carcinogénicos, mutagénicos ni teratogénicos. Con dosis altas, en ratas machos se ha observado un efecto sobre la fertilidad, pero los datos no son extrapolables a los humanos.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Fármacos serotoninérgicos: Al igual que con otros ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), la coadministración con fármacos serotoninérgicos puede producir varios efectos asociados con la 5-HT (síndrome serotoninérgico: ver Precauciones generales). Se recomienda precaución y estrecha supervisión médica cuando se usan fármacos serotoninérgicos (como L-triptófano, triptanos, tramadol, ISRS, litio, fentanilo y preparaciones de la hierba de San Juan [Hypericum perforatum]) en combinación con Paroxetina. El uso concomitante de Seroxat e inhibidores de la MAO (incluyendo linezolida, un antibiótico que es un inhibidor reversible no selectivo de la MAO y cloruro de metiltioninio [azul de metileno]) está contraindicado (ver Contraindicaciones).

Pimozida: En un estudio realizado con una dosis baja y simple de pimozida (2 mg), se demostró un aumento en las concentraciones de pimozida al coadministrarse con paroxetina. Esto se explica por las propiedades inhibitorias conocidas que tiene la paroxetina sobre la CYP2D6. Se contraindica el uso concomitante de pimozida y Paroxetina, debido al estrecho índice terapéutico de la pimozida y a su conocida capacidad de prolongar el intervalo QT (véase Contraindicaciones).

Enzimas metabolizantes de fármacos: El metabolismo y la farmacocinética de Paroxetina podrían ser afectados por fármacos que inducen o inhiben las enzimas del metabolismo hepático.

Cuando Paroxetina sea coadministrado con fármacos conocidos como inhibidores del metabolismo, se debe considerar reducir las dosis al límite más bajo del rango terapéutico. No se considera necesario un ajuste inicial de dosis de Paroxetina cuando se coadministra con inductores enzimáticos del metabolismo de fármacos (por ejemplo, carbamazepina, rifampicina, fenobarbital, fenitoína). Cualquier ajuste de dosis subsecuente deberá estar guiado por el efecto clínico (tolerabilidad y eficacia).

Fosamprenavir/ritonavir: La coadministración de fosamprenavir/ritonavir con paroxetina disminuye significativamente las concentraciones plasmáticas de paroxetina. Cualquier ajuste de la dosificación debe realizarse monitoreando el efecto clínico (tolerabilidad y eficacia).

Prociclidina: La administración diaria de paroxetina aumenta significativamente las concentraciones plasmáticas de la prociclidina. Si se observan efectos anticolinérgicos, la dosis de prociclidina debe ser reducida.

Anticonvulsivos: Carbamazepina, fenitoína, valproato sódico. La administración concomitante no parece exhibir efectos sobre el perfil farmacocinético/farmacodinámico en pacientes epilépticos.

Potencia inhibitoria de la paroxetina sobre la enzima CYP206: Igual que con otros antidepresivos, incluyendo otros ISRS, la Paroxetina inhibe la enzima CYP206 del citocromo hepático P450. La inhibición de la enzima CYP206 puede resultar en elevación de las concentraciones plasmáticas de los fármacos coadministrados que sean metabolizados por esta enzima. Entre éstos figuran algunos antidepresivos tricíclicos (por ejemplo, amitriptilina, nortriptilina, imipramina y desipramina), neurolépticos fenotiazínicos (por ejemplo, perfenazina y tioridazina, ver Contraindicaciones), risperidona, atomoxetina, ciertos antiarrítmicos de tipo 1e (por ejemplo, propafenona y flecainida) y metoprolol.

El tamoxifeno tiene un importante metabolito activo, el endoxifeno, el cual es producido por la isoenzima CYP206 y contribuye significativamente al perfil de eficacia del tamoxifeno. La inhibición irreversible de la isoenzima CYP206 por parte de la Paroxetina conduce a una reducción en las concentraciones plasmáticas de endoxifeno (véase Precauciones generales).

CYP3A4: Un estudio de interacción in vivo en el que tuvo lugar la coadministración en condiciones en estado estable de Paroxetina y terfenadina, un sustrato de la enzima CYP3A4 del citocromo P450, no reveló efectos de la Paroxetina sobre los parámetros farmacocinéticos de la terfenadina. Un estudio semejante de interacción in vivo no reveló efectos de la Paroxetina sobre los parámetros farmacocinéticos del alprazolam y viceversa. No se esperaría que la administración concomitante de Paroxetina con terfenadina, alprazolam y otros fármacos que son sustratos de la enzima CYP3A4 representara un peligro.

Fármacos que afectan el pH gástrico: Los datos in vitro han demostrado que la disociación de Paroxetina, a partir de la formulación oral líquida, depende del pH. Por lo tanto, los fármacos que alteran el pH gástrico (como los inhibidores de la bomba de protones o los antagonistas del receptor H2 de la histamina) son capaces de afectar las concentraciones plasmáticas de Paroxetina en los pacientes que se encuentran bajo terapia con la formulación oral líquida (ver Precauciones generales).

Los estudios clínicos han demostrado que la absorción y la farmacocinética de la paroxetina no son afectadas o sólo son afectadas marginalmente (es decir, en un nivel que no justifica el cambio del régimen posológico) por:

• Alimentos.

• Antiácidos.

• Digoxina.

• Propanolol.

Alcohol: La paroxetina no aumenta el deterioro de las aptitudes mentales y motoras causado por el alcohol, sin embargo no se recomienda el uso concomitante de Paroxetina y alcohol.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: No ha surgido ningún patrón de anomalías relacionadas con Paroxetina y los valores obtenidos en los estudios de laboratorio de sangre y orina de personas sanas.

PRECAUCIONES GENERALES:

Niños y adolescentes (menores de 18 años de edad): El tratamiento con antidepresivos se asocia con un aumento en el riesgo de experimentar pensamientos y conductas en niños y adolescentes con trastorno depresivo mayor y otros trastornos psiquiátricos. En los estudios clínicos de Paroxetina en niños y adolescentes, en pacientes tratados con Paroxetina, se observaron más eventos adversos relacionados con un comportamiento suicida (intentos de suicidio y pensamientos suicidas) y la hostilidad (predominantemente agresión, conducta opositiva e ira) en comparación con los tratados con placebo (ver Reacciones secundarias y adversas). No hay datos de seguridad a largo plazo en niños y adolescentes acerca del crecimiento, la maduración y el desarrollo cognitivo y conductual.

Los adultos jóvenes, especialmente aquellos que padecen trastorno depresivo mayor, podrían estar en mayor riesgo de experimentar comportamiento suicida durante el tratamiento con Paroxetina. En un análisis de estudios controlados con placebo, realizados en adultos con trastornos psiquiátricos, se demostró una mayor frecuencia de incidencia de comportamiento suicida en adultos jóvenes (prospectivamente definidos en el intervalo de edad de 18-24 años) tratados con paroxetina, en comparación con aquellos que recibieron tratamiento con placebo (17/776 [2.19%] frente a 5/542 [0.92%]), aunque esta diferencia no fue estadísticamente significativa. No se observó dicho aumento en los grupos de pacientes de mayor edad (de 25-64 años de edad y ≥ 65 años de edad). En los adultos con TDM (de todas las edades), se observó un aumento estadísticamente significativo en la frecuencia de incidencia de comportamiento suicida en los pacientes tratados con paroxetina, en comparación con aquellos que recibieron tratamiento con placebo (11/3455 [0.32%] frente a 1/1978 [0.05%]; todos los eventos fueron intentos de suicidio). Sin embargo, en el grupo de pacientes tratados con paroxetina, la mayoría de estos intentos (8 de 11) tuvo lugar en adultos más jóvenes, de 18-30 años de edad. Estos datos sobre trastorno depresivo mayor, sugieren acerca de la posibilidad de que esa mayor frecuencia de incidencia, observada en la población de adultos jóvenes con trastornos psiquiátricos, se extienda más allá de la edad de 24 años.

Los pacientes con depresión pueden experimentar empeoramiento de sus síntomas depresivos y/o surgimiento de ideación y conductas suicidas (comportamiento suicida), estén tomando o no medicamentos antidepresivos. Este riesgo persiste hasta que hay una remisión significativa. Es una experiencia clínica general con todas las terapias antidepresivas que el riesgo de suicidio podría aumentar en las etapas iniciales del restablecimiento. Otras afecciones psiquiátricas para las que se prescribe Paroxetina pueden estar asociadas con un aumento del riesgo de conducta suicida y, además, estas afecciones también pueden ser comórbidas con el trastorno depresivo mayor. Además, los pacientes con historia de conducta o pensamientos suicidas, los adultos jóvenes y los pacientes que exhiben un grado significativo de ideación suicida antes de comenzar el tratamiento, se encuentran en mayor riesgo de pensamientos suicidas o intentos de suicidio.

Se debe vigilar a todos los pacientes con el fin de determinar el agravamiento clínico (incluyendo el desarrollo de nuevos síntomas) y comportamiento suicida durante todo el tratamiento, especialmente al principio de un ciclo de tratamiento, o cuando se hagan cambios de dosis, ya sean incrementos o decrementos.

Los pacientes (y las personas que los atienden) deben ser alertados en cuanto a la necesidad de monitorear cualquier empeoramiento de su estado (incluyendo el desarrollo de nuevos síntomas) y/o el surgimiento de ideación/conducta suicida o pensamientos de autoinfringirse daños, y buscar inmediatamente asesoramiento médico si se presentan estos síntomas. Es preciso reconocer que el inicio de algunos síntomas, como agitación, acatisia o manía, podría estar relacionado con el estado de la enfermedad subyacente o con la terapia con el fármaco (ver Acatisia y Manía y Trastorno Bipolar y Reacciones Secundarias y adversas).

Se debe considerar un cambio en el régimen terapéutico, incluyendo una posible descontinuación de la medicación, en los pacientes que experimenten empeoramiento clínico (incluyendo el desarrollo de nuevos síntomas) y/o el surgimiento de ideación/conducta suicida, especialmente si estos síntomas son severos, bruscos en cuanto a iniciación o si no formaban parte de los síntomas que presentaba el paciente.

Acatisia: En raras ocasiones, el uso de Paroxetina u otros inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) ha estado asociado con el desarrollo de acatisia, la cual se caracteriza por una sensación interna de inquietud y agitación psicomotora, como la incapacidad para permanecer sentado o de pie y generalmente está asociada con sufrimiento subjetivo. Ésta tiene una mayor probabilidad de presentarse en las primeras semanas de tratamiento.

Síndrome serotoninérgico/síndrome neuroléptico maligno: En raras ocasiones, en asociación con el tratamiento con Paroxetina puede presentarse desarrollo de un síndrome serotoninérgico o eventos del tipo del síndrome neuroléptico maligno, particularmente cuando este tratamiento se administre en combinación con otros fármacos serotoninérgicos y/o neurolépticos. Como estos síndromes pueden resultar en afecciones que ponen en riesgo la vida, el tratamiento con Paroxetina debe descontinuarse si se presentan esos eventos (caracterizados por grupos de síntomas tales como hipertermia, rigidez, mioclonia, inestabilidad autonómica con posibles fluctuaciones rápidas de los signos vitales, alteraciones del estado mental tales como confusión, irritabilidad, agitación extrema que progresa a delirio y estado de coma) y debe instaurarse tratamiento sintomático de apoyo. Paroxetina no debe usarse en combinación con precursores de la serotonina (tales como L-triptófano, oxitriptano) debido al riesgo del síndrome serotoninérgico (ver Contraindicaciones e Interacciones medicamentosas y de otro género).

Manía y trastorno bipolar: Un episodio depresivo mayor puede ser la presentación inicial del trastorno bipolar. Generalmente se cree (aunque no se ha establecido en los estudios clínicos) que el tratamiento de tal episodio con un antidepresivo como monoterapia puede aumentar la probabilidad de precipitación de un episodio mixto/maniaco en los pacientes en riesgo de trastorno bipolar. Antes de iniciar el tratamiento con un antidepresivo, los pacientes deberían ser seleccionados adecuadamente para determinar si se encuentran en riesgo de trastorno bipolar; esa selección debería incluir una historia psiquiátrica detallada, incluyendo la historia familiar de suicidio, trastorno bipolar y depresión. Debe destacarse que Paroxetina no está aprobado para uso en el tratamiento de la depresión bipolar. Al igual que con todos los antidepresivos paroxetina debería usarse con precaución en los pacientes con una historia de manía.

Tamoxifeno: Algunos estudios han demostrado que el perfil de eficacia del tamoxifeno, cuantificado a través del riesgo de recidiva de mortalidad por cáncer de mama, podría verse reducido cuando se prescribe concomitantemente con Paxil, como resultado de la inhibición irreversible que produce la paroxetina en la isoenzima CYP206 (véase Interacciones medicamentosas y de otro género). Este riesgo podría aumentar de manera proporcional con la duración de la coadministración. Cuando se utilice tamoxifeno en el tratamiento o la prevención del cáncer de mama, los médicos que lo prescriban deberán contemplar el uso de un antidepresivo alterno con poco o nulo efecto inhibitorio de la isoenzima CYP206.

Fractura de huesos: Estudios epidemiológicos realizados para evaluar el riesgo de experimentar fracturas de huesos después de la exposición de los pacientes a algunos antidepresivos, incluyendo SSRI, han reportado que existe una asociación con fracturas. El riesgo ocurre durante el tratamiento y alcanza su máximo en las etapas tempranas de la terapia. En el cuidado de los pacientes tratados con Paroxetina CR, se debe contemplar la posibilidad de que experimenten fracturas.

lnhibidores de la monoaminooxidasa : El tratamiento con Paroxetina debe iniciarse con cautela por lo menos 2 semanas después de terminar el tratamiento con inhibidores de la MAO y la dosis de Paroxetina debe aumentarse gradualmente hasta que se obtenga la respuesta óptima (ver Contraindicaciones e Interacciones medicamentosas y de otro género).

Pacientes con deterioro renal/hepático: Se recomienda proceder con precaución en los pacientes con deterioro renal severo o en aquéllos con deterioro hepático (ver Dosis y vía de administración).

Epilepsia: Como con otros antidepresivos, Paroxetina debe ser utilizado con precaución en pacientes con epilepsia.

Convulsiones: En general, la frecuencia de convulsiones en los pacientes tratados con Paroxetina es < 0.1%. Paroxetina deberá ser descontinuado en cualquier paciente que desarrolle convulsiones.

Glaucoma: Como con otros ISRSs, Paroxetina puede causar midriasis, por lo que se deberá usar con precaución en pacientes con glaucoma de ángulo estrecho.

Terapia electroconvulsiva (TEC): Hay poca experiencia clínica de la administración concomitante de Paroxetina con TEC. Sin embargo en raras ocasiones ha habido reportes de prolongación de convulsiones inducidas por la TEC y/o de convulsiones secundarias en pacientes recibiendo ISRSs.

Hiponatremia: Se ha reportado raramente hiponatremia, predominantemente en los ancianos. La hiponatremia generalmente es reversible al descontinuar la administración de la paroxetina.

Hemorragia: Se han reportado casos de sangrado en piel y mucosas (incluyendo sangrado gastrointestinal) después del tratamiento con Paroxetina, por lo tanto se deberá usar Paroxetina con precaución en pacientes que estén siendo tratados concomitantemente con fármacos que tengan un riesgo más alto de sangrado y en pacientes con tendencia conocida al sangrado o aquellos con condiciones predisponentes.

Afecciones cardiacas: En los pacientes con afecciones cardiacas se deben observar las precauciones habituales.

Síntomas observados al descontinuar el tratamiento con Paroxetina en adultos: En los estudios clínicos en adultos, los eventos adversos observados al descontinuar el tratamiento se presentaron en el 30% de los pacientes tratados con Paroxetina en comparación con el 20% de los tratados con placebo. El surgimiento de síntomas de descontinuación no significa lo mismo que si el fármaco fuese adictivo o productor de dependencia como sucedería con una sustancia de abuso.

Se han reportado mareo, trastornos sensoriales (como parestesia y sensaciones de sacudida eléctrica y acúfenos), trastornos del sueño (incluyendo sueños intensos), agitación o ansiedad, náuseas, temblor, confusión, sudación, cefalea y diarrea. Generalmente estos síntomas son leves a moderados; sin embargo, en algunos pacientes pueden ser de intensidad severa. Generalmente se presentan en los primeros días después de descontinuar el tratamiento, pero en raras ocasiones ha habido reportes de esos síntomas en pacientes que han omitido inadvertidamente una dosis. Ordinariamente, estos síntomas son autolimitados y en condiciones normales remiten antes de 2 semanas, aunque en algunos individuos pueden ser prolongados (de 2-3 meses o más). Por lo tanto, se recomienda que al descontinuar el tratamiento la dosis de Paroxetina sea reducida gradualmente durante un periodo de varias semanas o meses, de acuerdo con las necesidades del paciente (ver Descontinuación de Paroxetina, Dosis y vía de administración).

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Adultos:

Vía de administración:
Oral.

Se recomienda que Paroxetina se administre una vez al día, por las mañanas y con alimentos.

Las tabletas deberán ser tragadas y no masticadas.

Como con cualquier antidepresivo, las dosis deben ser revisadas y ajustadas si es necesario después de dos o tres semanas de iniciado el tratamiento y posteriormente de acuerdo con el juicio clínico. Los pacientes deben ser tratados por un periodo suficiente para asegurar que estén libres de síntomas. Este periodo puede ser de varios meses para depresión y puede tomar aún más tiempo para el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y el trastorno de pánico. Al igual que muchos medicamentos psicoactivos, la suspensión abrupta debe evitarse (véase Reacciones secundarias y adversas).

Depresión: La dosis recomendada es de 20 mg al día. En algunos pacientes podría ser necesario aumentar la dosis. Esto debe hacerse gradualmente con incrementos de 10 mg hasta un máximo de 50 mg diarios, de acuerdo con la respuesta del paciente.

Trastorno Obsesivo Compulsivo: La dosis recomendada es de 40 mg diarios. Los pacientes deberán comenzar con 20 mg/día y la dosis podrá aumentarse 10 mg semanalmente. Algunos pacientes se benefician con el incremento de la dosis hasta un máximo de 60 mg al día.

Trastorno de pánico: La dosis recomendada es de 40 mg diarios. Los pacientes deberán comenzar con 10 mg diarios y la dosis se aumentará 10 mg semanalmente según la respuesta del paciente. Algunos pacientes podrían beneficiarse con una dosis máxima diaria de 50 mg. En general, existe la posibilidad de que los síntomas de pánico empeoren al comienzo del tratamiento, por lo que se recomienda una dosis inicial baja.

Trastorno de ansiedad social/fobia social: La dosis recomendada es de 20 mg diarios. En los pacientes que no respondan a 20 mg se podrá aumentar la dosis con incrementos de 10 mg como sea requerido, hasta un máximo de 50 mg por día. Los cambios de dosis deberán realizarse a intervalos de por lo menos 1 semana.

Trastorno de ansiedad generalizada: La dosis recomendada es de 20 mg diarios. En algunos pacientes que no respondan a 20 mg se podrá aumentar la dosis con incrementos de 10 mg según sea necesario hasta un máximo de 50 mg por día, de acuerdo a la respuesta del paciente.

Trastorno de estrés postraumático: La dosis recomendada es de 20 mg diarios. En algunos pacientes que no respondan a 20 mg se podrá aumentar la dosis con incrementos de 10 mg según sea lo necesario, hasta un máximo de 50 mg por día, de acuerdo con la respuesta del paciente.

Información general:

Descontinuación de Paroxetina:
Igual que con otros medicamentos psicoactivos, la descontinuación brusca generalmente debería evitarse (ver Precauciones generales y Reacciones secundarias y adversas). El régimen con una fase de descontinuación gradual utilizado en estudios clínicos recientes comprendió un decremento de la dosis de 10 mg/día a intervalos semanales.

Cuando se alcanzó una dosis diaria de 20 mg/día, los pacientes continuaron con este régimen de dosificación por una semana antes de que se descontinuara el tratamiento. Si se presentan síntomas intolerables posteriores a una disminución en la dosis o al descontinuar el tratamiento, entonces se debe considerar volver a la dosis prescrita previamente. Por consiguiente, el médico puede seguir disminuyendo la dosis, pero de una manera más gradual.

Otras Poblaciones:

Pacientes de edad avanzada:
Los sujetos de edad avanzada presentan un aumento en la concentración plasmática de Paroxetina.

La dosificación debe comenzar como se establece la dosis inicial para el adulto y puede aumentarse con incrementos de 10 mg semanalmente hasta un máximo de 40 mg/día de acuerdo a la respuesta del paciente.

Niños y adolescentes (menores de 18 años de edad): El uso de Paroxetina no se indica en niños o adolescentes menores de 18 años de edad (ver Indicaciones terapéuticas y Precauciones generales).

Pacientes con nefropatía o hepatopatía: En pacientes con deterioro renal severo (depuración de creatinina < 30 ml/min) o en aquellos con deterioro hepático, se puede presentar aumento en las concentraciones plasmáticas de Paroxetina. La dosis recomendada es de 20 mg diarios. Si se requiere, el incremento de dosis deberá ser restringido al límite inferior del margen de dosificación.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: La información disponible pone en evidencia que el fármaco tiene un amplio margen de seguridad. Los intentos de sobredosificación han sido reportados en pacientes que tomaron hasta 2,000 mg solos o en combinación con otros fármacos, incluyendo alcohol. La experiencia con sobredosis de Paroxetina ha indicado que, además de los síntomas mencionados en reacciones secundarias y adversas se han reportado fiebre, cambios de la presión arterial, contracciones involuntarias de músculos, ansiedad y taquicardia.

Ocasionalmente han sido reportados eventos como coma o cambios electrocardiográficos (ECG) y muy raramente un resultado fatal, pero generalmente esto ha sucedido cuando Paroxetina fue tomado conjuntamente con otros fármacos psicotrópicos, con o sin alcohol.

No se conoce un antídoto específico.

El tratamiento debe consistir en las medidas generales empleadas en el manejo de la sobredosis con cualquier antidepresivo. El tratamiento de los pacientes debe ser como se indique clínicamente, o como lo recomiende el centro nacional de toxicología, donde esté disponible.

PRESENTACIONES: Caja con 10 y caja con 20 tabletas de 20 mg.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a no más de 30°C.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. No se use en el embarazo y lactancia. No se administre a menores de 18 años. No se administre si se ha ingerido alcohol. Este medicamento puede producir somnolencia y afectar el estado de alerta, por lo que no deberá conducir vehículos automotores ni maquinaria pesada.

Reporte las sospechas de reacción adversa a los correos:

farmacovigilancia@cofepris.gob.mx y

farmacovigilancia@penipot.com.mx

Distribuido por:

ANTIBIÓTICOS DE MÉXICO, S. A. de C. V.

Las Flores No. 56, Col. La candelaria

C.P. 04380, Deleg. Coyoacán

Ciudad de México, México.

Hecho en México por:

Laboratorios Pisa, S. A. de C. V.

Av. Miguel Ángel de Quevedo No. 555

Col. Romero de Terreros, Deleg. Coyoacán

C.P. 04310, Ciudad de México, México.

Reg. Núm. 404M2016 SSA IV