TECTA

Tabletas

(PANTOPRAZOL )

Inhibidores de la bomba de protones (A2B2)

ADMINISTRACIÓN Y POSOLOGÍA
ALMACENAMIENTO
ALTERACIONES DE PRUEBAS DE LABORATORIO
CONTRAINDICACIONES
EFECTOS ADVERSOS
EMBARAZO Y LACTANCIA
FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA
FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN
INDICACIONES
INTERACCIONES
LEYENDAS DE PROTECCIÓN
PRECAUCIONES
PRECAUCIONES Y ADVERTENCIAS
PRESENTACIÓN
SOBREDOSIFICACIÓN

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Oral.

Las tabletas con capa entérica de TECTA® de 40 mg (una vez por día) y de TECTA® de 20 mg b.i.d. (dos veces por día) deben ser ingeridas completas, en ayuno o con alimentos.

Independiente al hecho de conocerse que la biodisponibilidad del pantoprazol no es afectada por la ingesta concomitante de alimentos o antiácidos, se recomienda que idealmente las tabletas de TECTA® de 40 mg se ingieran con un poco de agua, 20 a 30 minutos previos al desayuno, o bien, 20 a 30 minutos previos al desayuno y a la cena para el caso de TECTA® de 20 mg b.i.d. (esquema 20 mg/20 mg mañana/noche).

Los pacientes deberán ser instruidos siempre para no seccionar, moler o masticar la tableta.

• El alivio sintomático de la esofagitis por reflujo, generalmente se alcanza durante los primeros 3 a 5 días. Para lograr la cicatrización de las lesiones erosivas, se requiere usualmente de un periodo de tratamiento continuo de 4 a 8 semanas y esto dependerá de la severidad de las lesiones (clasificación de Los Ángeles: A, B, C o D).

• La úlcera duodenal generalmente cicatriza dentro de las primeras dos a cuatro semanas. En el caso de no ser suficiente, la cicatrización se logrará dentro de las siguientes dos semanas adicionales.

• Usualmente se requiere de un periodo de 4 semanas para el tratamiento de úlceras gástricas. En el caso de no ser suficiente, la cicatrización se logra habitualmente dentro de las siguientes cuatro semanas adicionales.

En pacientes con infección por Helicobacter pylori (+) con úlceras gástricas y/o duodenales, la erradicación del germen se logrará con TECTA® 40 mg b.i.d. más el empleo de dos antibióticos asociados. La terapia combinada se implementará durante 10 días como mínimo, pudiendo prolongarse hasta dos semanas como máximo. Una vez que el esquema de erradicación se haya completado, TECTA® 40 mg debe ser continuado hasta que la completa cicatrización de la(s) úlcera(s) se haya conseguido.

Al utilizar la tableta con capa entérica TECTA® de 20 mg b.i.d. (esquema 20 mg/20 mg mañana/noche):

• Los síntomas persistentes de ERGE (generalmente asociados a la ERGE no erosiva) y ERGE nocturno (e.g. pirosis, asociado con regurgitación ácida, sabor ácido en la boca, salivación excesiva, etcétera). Habitualmente el alivio de los síntomas se logra dentro de las primeras dos a cuatro semanas de tratamiento.

• El control de la odinofagia, globus y el dolor torácico no cardiaco generalmente se logra dentro de las primeras cuatro semanas de tratamiento. La disfonía, disnea y la corrección de la mayoría de los trastornos del sueño se alcanza dentro de las siguientes ocho a doce semanas de tratamiento.

• Habitualmente el alivio de estos síntomas asociados (ERGE-dispepsia) se alcanza dentro de las primeras cuatro a ocho semanas de tratamiento continuo.

• Como prevención de posible broncoaspiración del contenido gastroesofágico previo a cirugía electiva (síndrome de Mendelson) un día antes a la intervención quirúrgica.

De acuerdo con la evolución clínica del padecimiento, algunos pacientes podrían requerir de un cambio de esquema terapéutico de TECTA® de 40 mg por día a un esquema de dosis fraccionadas de TECTA® de 20 mg b.i.d. (dos veces por día) para un mejor control del pH intragástrico o bien, incluso requerir en algunos casos especiales como lo es el manejo de las manifestaciones extraesofágicas refractarias o persistentes de ERGE (e.g. dolor torácico no cardiaco, asma, laringitis, etcétera), de un incremento de la dosis total diaria de TECTA® de 40 mg a un esquema de doble dosis TECTA® de 40 mg b.i.d. (dos veces por día).

Algunos casos severos de reflujo erosivo, o de difícil control de síntomas, considerados como “ERGE refractaria”, pueden requerir de la terapia combinada con algún otro medicamento, tal como los procinéticos. Otros casos de difícil control, como el esófago hipersensible o la pirosis funcional, pueden requerir de la utilización de un fármaco neuromodulador visceral (ATC o ISRS) solo o asociado con TECTA® de 40 mg b.i.d. (dos veces al día), o bien, con la dosis fraccionada de TECTA® de 20 mg b.i.d. (dos veces por día) durante 8 a 12 semanas.

A decisión del médico tratante, la administración concomitante de TECTA® en cualquiera de sus presentaciones conjuntamente con un procinético, específicamente con clorhidrato de itoprida, puede perfectamente llevarse a cabo sin esperar ningún fenómeno de interacción medicamentosa ya que el pantoprazol es metabolizado en el hígado por la vía del sistema enzimático del citocromo P-450, principalmente a través de las isoenzimas CYP2C19 y CYP3A4, o bien a través de la conjugación hepática tipo fase II a diferencia del clorhidrato de itoprida, que es rápida y extensamente metabolizado por el sistema enzimático de la flavin-monooxigenasa 1 y 3 (FMO1-FMO3). Esta vía metabólica no utiliza ni interfiere de ninguna forma con el sistema enzimático del citocromo P-450. En contraste, los demás procinéticos se metabolizan a través de la isoforma CYP3A4 del citocromo P-450, siendo esta vía metabólica, la misma que utilizan los IBPs excepto el pantoprazol, el cual, es el único facultado para utilizar la vía alterna del metabolismo hepático denominada fase II o glucuronidación. La combinación de otros procinéticos con un IBP (excepto pantoprazol), prolongará la vida media terminal del agente procinético, con el probable riesgo de incrementar sus eventos adversos.

En pacientes con insuficiencia hepática severa la dosis de TECTA® tiene que ser ajustada o reducida a 20 mg por día o bien, administrar una tableta con capa entérica de 40 mg de TECTA® cada tercer día. En este grupo de pacientes se debe monitorizar de manera estrecha y continua los valores séricos de las enzimas hepáticas durante todo el tratamiento. Si se observa algún incremento en el valor sérico de las enzimas hepáticas, el tratamiento debe ser discontinuado.

En pacientes geriátricos o en aquellos que presentan función hepática o renal alterada o disminuida, la dosis diaria recomendada de una tableta con capa entérica de 40 mg de TECTA® no debe ser excedida. La única excepción es en combinación con la terapia de erradicación contra Helicobacter pylori (+), donde los pacientes de edad avanzada deberán recibir la dosis habitual de pantoprazol (2 x 40 mg/día) durante 10 días como mínimo, pudiendo prolongarse hasta dos semanas como máximo.




RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.




ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: En casos aislados, la administración por periodos prolongados de tiempo con TECTA® se puede presentar un incremento de algunos valores séricos de enzimas hepáticas (e.g. transaminasas, ?-GT) y triglicéridos. De igual forma de manera aislada puede presentarse leucopenia y trombocitopenia transitoria.




CONTRAINDICACIONES: Hipersensibilidad a los componentes de la fórmula.




REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: No se espera que el perfil de seguridad de TECTA® difiera del de pantoprazol sódico (actualmente utilizado), ya que el pantoprazol "libre" disociado (anión pantoprazol, iones Mg o Na), debe considerarse como el mismo principio activo.

Efectos adversos: Comunes (³ 1% - < 10%), poco comunes (³ 0.1% - < 1%), raros (³ 0.01% - < 0.1%), muy raros (< 0.01%).

Alteraciones gastrointestinales:

Comunes: malestar gastrointestinal como dolor abdominal en el hipogastrio, diarrea, constipación o flatulencia han sido reportados ocasionalmente en algunos pacientes.

Poco comunes: han habido escasos reportes de náuseas/vómito.

Raros: boca seca.

Efectos generales y condiciones del sitio de administración:

Muy raros: edema periférico.

Desórdenes hepatobiliares:

Muy raros: daño hepatocelular severo que conlleva a ictericia con o sin falla hepática.

Alteraciones en el sistema inmunitario:

Muy raras: reacciones anafilácticas como choque anafiláctico.

Pruebas de laboratorio:

Muy raros: aumento de los valores séricos de enzimas hepáticas (transaminasas, ?-GT), elevación de triglicéridos, incremento de la temperatura corporal.

Alteraciones musculoesqueléticas, del tejido conjuntivo y de hueso:

Raras: artralgia.

Muy raros: mialgia.

Alteraciones del sistema nervioso:

Comunes: el tratamiento con TECTA® puede producir cefalea ocasionalmente en algunos pacientes.

Poco comunes: Se ha reportado de manera aislada mareo y visión borrosa.

Alteraciones psiquiátricas: Muy raras: depresión mental.

Alteraciones urinarias y renales:

Muy raras: nefritis intersticial.

Alteraciones dermatológicas y del tejido subcutáneo:

Poco comunes: reacciones alérgicas como prurito y rash fueron reportadas ocasionalmente.

Muy raras: fotosensibilidad, urticaria; angioedema; reacciones severas dermatológicas como síndrome de Stevens-Johnson, eritema multiforme, síndrome de Lyell, han sido reportados en casos aislados.

Alteraciones en el sistema hematopoyético:

Muy raros: leucopenia, trombocitopenia.




RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: La experiencia clínica en mujeres embarazadas es limitada. No existe información sobre la excreción de pantoprazol en lecha humana. Al igual que con cualquier otro IBP, TECTA® sólo debe ser utilizado cuando los beneficios esperados superen los riegos potenciales que puedan afectar al binomio madre-feto.




FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: El pantoprazol magnésico dihidratado es una nueva formulación recientemente desarrollada a partir del pantoprazol sódico sesquihidratado. El ion de pantoprazol es un benzimidazol sustituido, el cual sin importar su formulación como sal neutra, o bien, como ácido libre, inhibe potentemente la secreción de ácido clorhídrico en el estómago mediante su acción directa sobre las bombas de protones de las células parietales. Desde el punto de vista químico, el pantoprazol magnésico dihidratado es una sal estable con 2 radicales de pantoprazol y 2 moléculas de agua por cada ion de magnesio. La solubilidad de la sal de magnesio en agua (0.3 g/L) es menor que la de la sal de sodio (300 g/L). La capa entérica de la tableta le brinda al pantoprazol magnésico la protección necesaria contra el ácido gástrico; una vez que llega al duodeno, donde el pH es aproximadamente de 6, la sal se disuelve y se establece un equilibrio entre la sal de pantoprazol (anión de pantoprazol/Mg++) y el pantoprazol "libre". La proporción de la fracción libre se determina por medio del pKa del imidazol y depende del pH del medio, no de la naturaleza del catión. A un pH de 6.2, el pantoprazol magnésico se convierte en 99% a su estado neutro, el cual atraviesa las membranas biológicas intestinales de una manera mucho más fácil que en su estado iónico. Independientemente de la forma (magnésica o sódica) en que se haya absorbido, el valor plasmático de pantoprazol a un pH de 7.4 es de 86% y se encuentra disponible en estado neutro y solamente 14% se presenta en forma de anión de pantoprazol unido a cualquier catión disponible.

El pantoprazol es una base débil que se acumula de manera selectiva y progresiva en los canalículos ácidos de las células gástricas parietales. En este sitio, la molécula se protona y convierte rápidamente a su forma activa, una sulfonamida tiofílica. Esta sulfonamida reactiva es capaz de inhibir a la enzima H+/K+ ATPasa (bomba de protones) gástrica responsable de la secreción de ácido a través de la formación de uniones disulfuro covalentes con las cisteínas 813 y 822, ambas localizadas en la porción exoplásmica superficial de la enzima. De esta manera, el pantoprazol inhibe de manera efectiva el último paso de la producción de ácido en el estómago.

Debido a la capacidad para unirse de manera covalente a la enzima H+/K+ ATPasa, se pensó inicialmente que los fármacos inhibidores de la bomba de protones inhibían de manera permanente e irreversible la secreción de ácido. Recientes hallazgos han demostrado que la secreción de ácido se reanuda aun después de la administración de dichos compuestos y esto ha promovido la investigación detallada de este fenómeno. La información obtenida en los últimos años por Sachs y Shin muestra que después de la administración de omeprazol, la secreción de ácido retorna en un tiempo menor al de la vida media biológica de la bomba, y sugiere que existen muchos más factores involucrados en la recuperación de la acidez y no solamente es debido a la biosíntesis de nuevas bombas de protones. En contraste con el omeprazol, estudios realizados con pantoprazol han revelado que este último proporciona un tiempo mucho mayor para el retorno de la secreción de ácido clorhídrico, muy similar al tiempo predicho para el recambio biológico o bien, muy próximo al tiempo de vida media biológica de la bomba de protones. Esta información sugiere que las diferencias en los sitios de unión de los IBPs podrían explicar las diferencias en los tiempos de recuperación de la acidez. Experimentos in vitro e in vivo han demostrado que el agente reductor, sulfidril glutatión, reinvierte la actividad inhibitoria de la secreción de ácido de la mayoría de inhibidores de bombas de protones, siendo este efecto mucho menor en el pantoprazol. El tiempo promedio del efecto inhibidor de la secreción de ácido es aproximadamente de 28 horas para el omeprazol y sus enantiómeros con resultados similares para lansoprazol o rabeprazol, contrastando de manera significativa con las 46 horas producidas por el pantoprazol. Esta información concuerda con el hecho de que el pantoprazol es el único IBP que se une a la cisteína 822, misma que se localiza en la porción más profunda de la membrana de la bomba y por ello no es accesible a la lisis del glutatión. Clínicamente, esto se traduce en un mayor tiempo de acción con las consecuentes ventajas terapéuticas del pantoprazol al compararlo con omeprazol u otros IBPs. Esto reviste particular importancia en la clínica al mostrar superioridad en el alivio de síntomas como la pirosis nocturna en pacientes con ERGE.

La supresión de ácido es dosis dependiente y afecta tanto a la secreción basal como a la secreción estimulada de ácido.

Al igual que los demás inhibidores de bomba de protones y los antagonistas de los receptores de histamina H2, el tratamiento con pantoprazol produce una reducción en la acidez gástrica y en consecuencia se produce un aumento en la producción de gastrina, la cual es proporcional a la reducción de ácido. El aumento transitorio del nivel sérico de gastrina es siempre reversible. Como el pantoprazol se une a la enzima distal al nivel del receptor celular, éste puede afectar la secreción de ácido clorhídrico, independientemente de la estimulación por otras sustancias (e.g. acetilcolina, histamina, gastrina). Este efecto es independiente de la forma de administración (oral o intravenosa).

El tipo de sal administrada es un factor importante para optimizar el grado de absorción intestinal. Diversos estudios comparativos con tabletas de pantoprazol-Mg 40 mg en sujetos sanos han mostrado un interesante perfil farmacocinético, es decir, una Cmáx. considerablemente más baja que la del pantoprazol sódico, manteniendo un área bajo la curva (ABC) comparable. La Cmáx. (mg/L) de la sal magnésica en ayuno y posprandial fue de 65 y 73% al compararla respectivamente con la sal sódica. Los estudios de farmacocinética comparando las dos sales también han mostrado que el área bajo la curva (ABC) del pantoprazol magnésico es prácticamente 100% similar a la de pantoprazol sódico tanto en condiciones de ayuno como posprandiales. Se ha observado que después de la administración de pantoprazol magnésico, el tiempo con concentraciones séricas detectables se encuentra incrementado, lo que sugiere que la inhibición de las nuevas bombas de protones recién activadas es más prolongada. Al ingerir una dosis de 40 mg, la concentración media máxima en suero es aproximadamente 1.3 y 1.4 µg/ml, la cual se alcanza entre las 2.5 y 6 horas en ayuno y posprandial, respectivamente. El tiempo para alcanzar la concentración máxima en suero se acorta si el fármaco se suministra con un desayuno hipercalórico. El volumen de distribución es de 0.15 L/kg y la eliminación es de 0.1 L/h/kg. Como el metabolismo y la eliminación del pantoprazol son independientes del tipo de sal utilizada, los metabolizadores lentos del pantoprazol mostrarán una eliminación retardada para la sal magnésica. Debido a que la unión del pantoprazol con la bomba de protones de la célula parietal es específica, la vida media de eliminación no se correlaciona con la mayor duración del efecto terapéutico (inhibición de la secreción de ácido).

La farmacocinética de pantoprazol no se altera después de administrar una o varias dosis de la sal sódica. Tampoco se encuentran diferencias entre una y varias dosis de la sal magnésica del pantoprazol, ya que la distribución y la eliminación del pantoprazol son independientes del tipo de sal. La farmacocinética del pantoprazol en el rango de dosis de 10 a 80 mg es virtualmente lineal después de su administración oral o intravenosa. Este comportamiento lineal también se espera con la sal magnésica. El pantoprazol libre en plasma representa solamente 2% ya que el restante 98% se une a proteínas plasmáticas. El fármaco se metaboliza casi exclusivamente en hígado. El pantoprazol es metabolizado en el hígado por la vía del sistema enzimático del citocromo P-450, a través de las isoenzimas CYP2C19 y CYP3A4, o bien a través de la conjugación hepática o fase II. La eliminación renal representa la mayor ruta de excreción (alrededor de 80%) para los metabolitos del pantoprazol, el resto se excreta por las heces. El principal metabolito tanto en suero como en orina es el desmetilpantoprazol, el cual se conjuga con un sulfato. La vida media del metabolito principal (alrededor de 1.5 horas) no es mucho mayor que la del pantoprazol.

Biodisponibilidad: El pantoprazol magnésico se absorbe completamente después de su ingesta oral. Esto se deduce de la correspondencia de biodisponibilidad existente entre pantoprazol magnésico y la sal sódica, la cual es de 100% para la dosis de 40 mg y de 88% para la dosis de 20 mg. La biodisponibilidad absoluta para la tableta de pantoprazol sódico es de 77%. La ingesta concomitante de alimentos no tiene prácticamente influencia alguna sobre los principales parámetros farmacocinéticos como son el área bajo la curva (ABC), la concentración máxima en plasma (Cmáx.) y la biodisponibilidad de la sal sódica. Como la biodisponibilidad de la sal magnésica es de casi 100% para la dosis de 40 mg en relación con la sal sódica, no se espera de igual forma ninguna influencia de la ingesta de alimentos con respecto a la biodisponibilidad de la sal magnésica. Solamente la variabilidad en el intervalo de tiempo se verá aumentada con la ingesta concomitante de alimento de manera similar a lo que sucede con la sal sódica.

Características en los pacientes/grupo especial de sujetos: No se requiere de ajuste o reducción de dosis cuando se administre pantoprazol a pacientes con función renal limitada (e.g. pacientes en diálisis). Al igual que en sujetos sanos, la vida media del pantoprazol es corta. Sólo pequeñas cantidades de pantoprazol se pueden dializar. Aunque el principal metabolito presenta un moderado incremento en su vida media (2-3 horas), la excreción sigue siendo rápida y, por ende, no ocurre una acumulación. En pacientes con cirrosis hepática (clases A y B de la clasificación de Child-Pugh) la vida media se incrementa de 3 a 6 horas y de 7 a 9 horas; el valor del área bajo la curva (ABC) aumenta por un factor de 3-5 o 5-7 para 20 y 40 mg, respectivamente. La concentración máxima en plasma se incrementa escasamente por un factor de 1.3 al compararlo con sujetos sanos. Un pequeño incremento en el área bajo la curva (ABC) y en la Cmáx. se ha observado en pacientes ancianos voluntarios sanos al compararlos con pacientes jóvenes, pero sin tener este hecho relevancia clínica.




FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada TABLETA contiene:

Pantoprazol magnésico
dihidratado equivalente a 40 mg
de pantoprazol

Excipiente, c.b.p. 1 tableta.

Cada TABLETA contiene:

Pantoprazol magnésico
dihidratado equivalente a 20 mg
de pantoprazol

Excipiente, c.b.p. 1 tableta.




INDICACIONES TERAPÉUTICAS: El pantoprazol magnésico dihidratado TECTA® está indicado en el tratamiento de enfermedades ácido-pépticas en donde se requiere reducir efectivamente la producción diaria de ácido gástrico como:

Enfermedad erosiva por reflujo gastroesofágico (EERGE) grados A-D de la clasificación de Los Ángeles, prevención de recaídas de esofagitis por reflujo y terapia de mantenimiento a largo plazo para remisión de síntomas de reflujo, enfermedad por reflujo gastroesofágico no erosivo (ERNE), enfermedad por reflujo gastroesofágico de predominio nocturno (ERGE nocturno; e.g. regurgitación y pirosis), manifestaciones extraesofágicas de ERGE, hernia hiatal, manejo y control de síntomas de ERGE asociados a síntomas de dispepsia funcional (i.e. pirosis y/o regurgitación asociados con el síndrome de dolor epigástrico y/o síndrome de dolor o molestia posprandial), lesiones refractarias a tratamiento con antagonistas H2, úlcera gástrica y duodenal, enfermedades asociadas a úlcera(s) péptica(s) asociadas a infección por Helicobacter pylori que requieren de erradicación (esta infección requiere de tratamiento adicional con dos antibióticos asociados), control del síndrome de Zollinger-Ellison, profilaxis de broncoaspiración del contenido gástrico previo a cirugía (síndrome de Mendelson).




INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: El pantoprazol puede interferir con absorción de algunos fármacos cuya biodisponibilidad sea pH dependiente, debido a la inhibición profunda y de largo plazo en la secreción de ácido (e.g. ketoconazol, ésteres de ampicilina, sales de hierro y cianocobalamina).

En individuos voluntarios sanos se ha demostrado que la coadministración de atazanavir 300 mg/ritonavir 100 mg con omeprazol (40 mg una vez al día) o atazanavir 400 mg con lanzoprazol (dosis única de 60 mg), resultó en una reducción sustancial de la biodisponibilidad de atazanavir. La absorción de atazanavir es pH dependiente. Por lo tanto, los IBPs, incluido el pantoprazol, no deben de ser administrados conjuntamente con atazanavir.

El pantoprazol es metabolizado en el hígado por la vía del sistema enzimático del citocromo P-450, a través de las isoenzimas CYP2C19 y CYP3A4, o bien a través de la conjugación hepática tipo fase II. La interacción del pantoprazol con otros fármacos o compuestos, que son metabolizados por el mismo sistema enzimático, no puede ser excluida completamente. Sin embargo, estas interacciones no han sido clínica ni farmacológicamente relevantes (e.g. t½, eliminación) en observaciones de estudios específicos para interacción, realizados con pantoprazol sódico y un gran número de fármacos y compuestos como: diazepam, difenilhidantoína, carbamazepina, digoxina, warfarina, cumarina, nifedipina, metoprolol, teofilina, glibenclamida, naproxeno, diclofenaco, piroxicam, amoxicilina, claritromicina, metronidazol, etanol, cafeína y anticonceptivos orales.




LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Vía de administración: oral. Dosis: la que el médico señale. Las tabletas no deben masticarse, molerse o fragmentarse. Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. El empleo de este medicamento durante el embarazo y la lactancia queda bajo la responsabilidad del médico. Literatura exclusiva para médicos.

Hecho en Alemania por:

Nycomed Oranienburg GmbH

Acondicionado y distribuido en México por:

TAKEDA MÉXICO, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 675M2004, SSA IV




PRECAUCIONES GENERALES: Al igual que con cualquier inhibidor de bomba de protones, se recomienda que previo a tratamiento se excluya la posibilidad diagnóstica de neoplasias gastroesofágicas, ya que el tratamiento puede aliviar algunos síntomas y postergar el diagnóstico.

Pacientes que presenten signos o síntomas de alarma como pérdida de peso involuntaria, vómito persistente, sangrado gastrointestinal, masa abdominal, parámetros anormales de laboratorio, deben ser investigados antes de comenzar cualquier tratamiento, al igual que pacientes que no responden después de 4 a 8 semanas de tratamiento tienen que ser completamente estudiados.

En pacientes con insuficiencia hepática severa (Child-Pugh C), las enzimas hepáticas deben ser monitorizadas de manera regular durante el tratamiento con pantoprazol, especialmente durante tratamientos de largo plazo. En caso de que se observe cualquier incremento relevante en las enzimas hepáticas, TECTA® debe ser descontinuado.




PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: Ninguna.




PRESENTACIONES:

Cajas con 7, 14 o 28 tabletas de TECTA® con 40 mg.

Cajas con 14, 28 o 56 tabletas de TECTA® con 20 mg.




MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: Existen algunos reportes espontáneos de sobredosis con pantoprazol (40 a 60 mg) sin haber encontrado ningún evento adverso. En caso de una sobredosis mayor accidental o intencionada y que se presenten datos clínicos de intoxicación aguda (es decir, hipoactividad, ataxia, posición lateralizada, segregación, ausencia de reflejo auditivo, tremor), los procedimientos universalmente aceptados para el manejo de las intoxicaciones y el mantenimiento de signos vitales deben ser implementados. Sólo pequeñas cantidades de pantoprazol pueden ser dializadas. No existe un antídoto específico conocido para el pantoprazol.