LASILACTON

Cápsulas

(ESPIRONOLACTONA FUROSEMIDA )

Diuréticos ahorradores de potasio combinados con diuréticos de asa (C3A4)

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ADMINISTRACIÓN Y POSOLOGÍA
ALMACENAMIENTO
ALTERACIONES DE PRUEBAS DE LABORATORIO
CONTRAINDICACIONES
EFECTOS ADVERSOS
EMBARAZO Y LACTANCIA
FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA
FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN
INDICACIONES
INTERACCIONES
LEYENDAS DE PROTECCIÓN
PRECAUCIONES
PRECAUCIONES Y ADVERTENCIAS
PRESENTACIÓN
SOBREDOSIFICACIÓN

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Dosis mínima: 50 mg de espironolactona y 20 mg de furosemida.

Dosis máxima: 200 mg de espironolactona y 80 mg de furosemida.

Se recomienda que la dosis utilizada sea lo más baja posible, pero suficiente para lograr el efecto deseado.

La dosificación en adultos tiene generalmente como base los siguientes lineamientos: Durante los primeros tres a seis días se administrará una cápsula de LASILACTON® hasta cuatro veces al día, según la indicación y la gravedad del caso. Por lo general, el tratamiento puede ser continuado con una dosis diaria de 1 a 3 cápsulas al día como dosis de mantenimiento. Puede aplicarse una dosis menor, administrando la dosis cada dos o tres días, según lo requiera el caso.

La duración de la administración será determinada por el médico, de conformidad con los requerimientos del paciente.

Administración: Las cápsulas deben ingerirse enteras. De preferencia deben tomarse en el desayuno y/o el almuerzo con una cantidad suficiente de líquidos (aproximadamente un vaso). No se recomienda una dosis vespertina, en especial cuando se inicia el tratamiento, debido al aumento esperado en la producción de orina en la noche. En pacientes con insuficiencia renal, se deberán practicar controles frecuentes del nivel de potasio en suero.

No deberá practicarse una terapia prolongada a base de LASILACTON® sin monitorear periódicamente los niveles de potasio, sodio y sustancias nitrogenadas de excreción urinaria obligatoria.




RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.




ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: La espironolactona y su metabolito canrenona pueden interferir con pruebas diagnósticas, por ejemplo: digoxina-RIA.

El tratamiento con furosemida puede provocar aumentos transitorios en las concentraciones sanguíneas de creatinina y de urea, y aumentar las concentraciones séricas de colesterol y de triglicéridos. También pueden aumentar las concentraciones séricas de ácido úrico. En casos aislados se puede desarrollar un aumento de las transaminasas hepáticas.




CONTRAINDICACIONES:

LASILACTON® no debe ser empleado en pacientes con:

• Hipersensibilidad a espironolactona, a la furosemida o a las sulfonamidas (antibióticos sulfonamídicos o sulfonilureas) o a cualquiera de los excipientes contenidos en la formulación. Los pacientes alérgicos a las sulfonamidas pueden presentar sensibilidad cruzada a furosemida.

• En caso de hipovolemia o deshidratación, con o sin hipotensión.

• En pacientes con insuficiencia renal severa o anuria que no respondan a la furosemida. (Trastornos de la función renal (creatinina en suero de 1.8 a 2 mg/100 ml, índice de depuración de creatinina menor a 30 ml/min).

• En pacientes con hiponatremia grave.

• En pacientes con insuficiencia hepática acompañada de trastornos en la conciencia-encefalopatía (por ejemplo, coma hepático o precoma).

• En mujeres que se encuentran en periodo de lactancia.

• Durante el embarazo.

• En pacientes con hipercaliemia grave. Sin embargo, si la hipercaliemia se desarrolla durante el tratamiento, normalmente se puede corregir sin interrumpir la administración de LASILACTON®.




REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Debidas a la combinación: LASILACTON® ocasiona aumento en la excreción del agua y de ciertos electrólitos (por ejemplo, sodio, calcio, magnesio y cloro). Los dos activos ejercen influencias opuestas en la excreción de potasio. La concentración de potasio sérico puede disminuir especialmente al comienzo del tratamiento (debido al inicio anticipado de la acción de la furosemida), aunque conforme continua el tratamiento, la concentración de potasio puede aumentar (debido al inicio posterior de la acción de la espironolactona), en especial en pacientes con disminución de la función renal.

Debidas a espironolactona: Las frecuencias se derivan de los datos de la literatura y se refieren a los estudios donde se utilizó la furosemida en un total de 1,387 pacientes, a cualquier dosis e indicación. Cuando la frecuencia de la categoría para el mismo evento adverso fue diferente, la mayor frecuencia de categoría fue utilizada.

La siguiente escala frecuencia de acuerdo a CIOMS, es utilizada:

Muy común ³ 10%; Común ³ -1 y < 10%; Poco común ³ 0.1 y < 1%; Raro ³ 0.01 y < 0.1%; Muy raro < 0.01%, Desconocido (no puede ser estimado derivado de los datos disponibles).

Trastornos de la nutrición y del metabolismo:

Muy comunes: Trastornos electrolíticos sintomáticos. Deshidratación e hipovolemia, especialmente en pacientes ancianos. Aumento de creatinina y triglicéridos.

Común: Hiponatremia, hipocloremia, hipocaliemia. Aumento en los niveles séricos de colesterol, ácido úrico y crisis de gota, incremento en el volumen de orina.

Poco común: Disminución de la tolerancia a la glucosa. La diabetes mellitus latente puede llegar a manifestarse.

Desconocido: Hipocalcemia, hipomagnesemia, aumento en los niveles séricos de urea y alcalosis metabólica.

Trastornos vasculares:

Raro: Vasculitis.

Desconocido: Trombosis.

Trastornos urinarios y renales:

Común: Aumento en el volumen de orina.

Raro: Nefritis tubulointersticial.

Desconocido: Retención aguda de orina en pacientes con obstrucción parcial del flujo de orina, incremento de cloro y sodio en orina. En infantes prematuros nefrocalcinosis/nefrolitiasis. Falla renal.

Trastornos gastrointestinales:

Poco común: Náuseas.

Raro: Vómito, diarrea.

Muy raro: Pancreatitis aguda.

Trastornos hepatobiliares:

Muy raro: Colestasis, aumento en transaminasas.

Trastornos del oído:

Poco común: Trastornos de la audición, generalmente son transitorios, sobre todo en pacientes con insuficiencia renal, hipoproteinemia (por ejemplo, en síndrome nefrótico) y/o cuando se ha administrado furosemida intravenosa con demasiada rapidez.

Muy raros: Tinnitus.

Trastornos de la piel y tejido subcutáneo:

Poco común: Prurito, urticaria, exantema, lesiones bullosas, eritema multiforme, pénfigo, dermatitis exfoliativa, púrpura y, fotosensibilidad.

Desconocido: Síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis tóxica epidérmica, pustulosis exantematosa generalizada aguda y exantema por fármaco con eosinofilia y síntomas sistémicos.

Trastornos del sistema inmunológico:

Raro: Reacciones anafilácticas o anafilactoides severas (por ejemplo, choque).

Trastornos del sistema nervioso:

Raro: Parestesias.

Común: Encefalopatía hepática en pacientes con insuficiencia hepatocelular.

Trastornos del sistema linfático y de la sangre:

Común: Hemoconcentración.

Poco común: Trombocitopenia.

Raro: Leucopenia, eosinofilia.

Muy raro: Agranulocitosis, anemia aplásica o hemolítica.

Trastornos genéticos/familiares y congénitos:

Desconocidos: Aumento del riesgo de persistencia del conducto arterioso cuando se administra furosemida en niños prematuros durante las primeras semanas de vida.

Trastornos generales:

Raro: Fiebre.




RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Embarazo: La furosemida cruza la barrera placentaria. No debe administrarse durante el embarazo a menos que existan razones médicas imperativas. El tratamiento durante el embarazo requiere del monitoreo del crecimiento fetal. En el feto o en el recién nacido se encuentra en las mismas concentraciones que en la madre. Hasta la fecha no se han detectado malformaciones en humanos que pudieran estar relacionadas con la exposición a furosemida; sin embargo, no se tiene suficiente experiencia como para llegar a una conclusión acerca de los posibles efectos nocivos sobre el embrión/feto.

Lactancia: La furosemida pasa la leche materna y puede inhibir la lactancia. Las mujeres no deben amamantar si están en tratamiento con furosemida.




FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Farmacocinética:

Espironolactona: La espironolactona se absorbe rápidamente después de su administración por vía oral (Tmáx. de 1 a 2 horas). Después de la administración oral, la espironolactona experimenta un marcado efecto de primer paso y es metabolizado a 7-alfa-tio-espironolactona, canrenona y canrenoato, 7-alfa-tiometil-espironolactona y 6-beta-hidroxi-7-alfa-tiometil-espironolactona. Se obtienen concentraciones máximas de estos metabolitos después de aproximadamente 2 a 4 horas.

La biodisponibilidad absoluta de canrenona después de la administración oral de espironolactona, es en promedio, de aproximadamente 25% de la dosis administrada. Esto también aplica a la biodisponibilidad después de la administración oral de la formulación combinada de espironolactona y furosemida. Los tres primeros metabolitos mencionados poseen una actividad mineralocorticoide, que es correspondiente a 26%, 68% y 33% respectivamente, de la sustancia original.

En el rango de dosis de 25 a 100 mg de espironolactona, existe una relación lineal entre una dosis única de espironolactona y las concentraciones plasmáticas de canrenona, considerando que dosis más elevadas producen comparativamente concentraciones inferiores. La vida media plasmática de espironolactona es de aproximadamente 1.5 horas y la de canrenona es de 9 a 24 horas.

La espironolactona se elimina rápidamente (vida media plasmática de aproximadamente 1.5 horas); sus metabolitos se eliminan más lentamente. La eliminación ocurre principalmente a través de la orina y en una proporción menor a través de la bilis. Tanto espironolactona como canrenona se unen en 90% o más a las proteínas plasmáticas (90 y 98%, respectivamente, diferencias que se relacionan con los métodos de medición empleados).

La absorción de espironolactona aumenta si se toma junto con los alimentos. Esto resulta en un aumento en la concentración sérica de la sustancia original y los metabolitos en aproximadamente 50 a 100%. La espironolactona y sus metabolitos cruzan la barrera placentaria. La canrenona se excreta en la leche.

Furosemida: La furosemida se absorbe rápidamente a través del tracto gastrointestinal y tiene una biodisponibilidad promedio de 50 y 70% de la dosis administrada en individuos sanos: la biodisponibilidad de la furosemida es influenciada por varios factores, incluyendo la presencia de enfermedades concomitantes y puede verse disminuida a menos de 30% (en pacientes con síndrome nefrótico). Esto también aplica para la biodisponibilidad de furosemida contenida en la combinación de espironolactona y furosemida. Aproximadamente 1 hora después de la administración oral se alcanzan las concentraciones plasmáticas máximas.

El volumen de distribución relativo para niños y adultos es de 0.2 L/kg de peso corporal. La furosemida se excreta en su mayoría como fármaco inalterado.

El principal metabolito es el éster glucorónido, que es recuperado en orina de 10 a 20% de la dosis administrada. El resto de la dosis es excretada por vía fecal, probablemente después de su secreción biliar. La furosemida se fija fuertemente (más de 98%) a las proteínas plasmáticas, principalmente a la albúmina. La vida media terminal de la furosemida después de su administración por vía intravenosa es de aproximadamente 1 a 1.5 horas. La furosemida se excreta a través de la leche materna. La furosemida atraviesa la barrera placentaria y se transfiere lentamente al feto; se han encontrado tanto en fetos como en recién nacidos concentraciones de furosemida similares a las maternas.

Farmacodinamia (mecanismo de acción):

Espironolactona: La espironolactona inhibe competitivamente la unión de aldosterona con su receptor citoplasmático en los túbulos distales y en el sistema colector renal. En consecuencia, la aldosterona, junto con su receptor, no es capaz de penetrar el núcleo celular evitándose así la síntesis proteica inducida por aldosterona que abre los canales del sodio en la membrana celular luminar.

Como resultado, se observa una disminución en la reabsorción de sodio y en la excreción de potasio.

Furosemida: La furosemida es un diurético de asa que produce una diuresis poderosa y de rápido inicio. El sitio principal de acción de la furosemida en la nefrona es en el segmento ascendente grueso del asa de Henle. Su acción diurética se obtiene inhibiendo la reabsorción del cloruro de sodio en este segmento. Sin embargo, la efectividad de acción natriurética de la furosemida depende de que la sustancia llegue al lumen tubular mediante un mecanismo de transporte aniónico, lo cual le permite reaccionar con un sistema de cotransporte (acarreador de Na+ K+ 2CI-) presente en la membrana celular luminar.

Como resultado, la excreción fraccional de sodio puede ser hasta 35% de la filtración glomerular de sodio.

Los efectos secundarios de la excreción aumentada de sodio son: El aumento en la excreción urinaria (debido a agua osmóticamente enlazada) y el aumento en la secreción de potasio por el túbulo distal.

También incrementa la excreción de los iones de calcio y magnesio. La furosemida interrumpe el mecanismo de retroalimentación tubular glomelular en la mácula densa, provocando la no atenuación en la actividad natriurética.

En pacientes con insuficiencia cardiaca, la furosemida produce una reducción aguda en la precarga cardiaca (por dilatación de los vasos de capacitancia).

Este temprano efecto vascular parece ser mediado por prostaglandinas y presupone la existencia de una función renal adecuada con activación del sistema renina-angiotensina y síntesis intacta de prostaglandinas.

Además, debido a su efecto natriurético, la furosemida disminuye la reactividad vascular para catecolaminas, la cual se encuentra aumentada en pacientes hipertensos.

La efectividad antihipertensiva de la furosemida se atribuye al aumento en la excreción de sodio, a la reducción del volumen sanguíneo y a la disminución de la reactividad del músculo liso vascular ante estímulos vasoconstrictores.

Características farmacodinámicas:

Espironolactona: El efecto diurético de espironolactona es generalmente de inicio lento. El efecto máximo se registra aproximadamente de 2 a 3 días después del inicio del tratamiento y la actividad se recupera durante aproximadamente el mismo periodo después de que se haya interrumpido la administración del fármaco.

Furosemida: El comienzo de la diuresis tiene lugar aproximadamente 1 hora después de la administración oral de la furosemida. El efecto máximo ocurre dentro de la primera o segunda hora. La duración del efecto diurético es aproximadamente de 3 a 6 horas.




FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada CÁPSULA contiene:

Espironolactona 50 mg

Furosemida 20 mg

Excipiente, c.b.p. 1 cápsula.




INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

• Ascitis en pacientes con trastornos del hígado (por ejemplo, cirrosis).

• Edema y congestión de los pulmones debido a insuficiencia cardiaca.

• Edema en pacientes con síndrome nefrótico.

En casos como los mencionados, que se acompañen de alteraciones en el balance electrolítico provocado por hiperaldosteronismo, y en los que se haya probado que la monoterapia diurética es insuficiente.




INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Para furosemida:

Asociaciones no recomendadas: La furosemida puede potenciar la ototoxicidad de los aminoglucósidos y de otros medicamentos ototóxicos. Debido a que esto puede provocar daño irreversible, estos medicamentos sólo se deben emplear junto con furosemida en caso de razones médicas imperativas.

Precauciones de uso: Si se administran en forma concomitante cisplatino y furosemida existe riesgo de efecto ototóxico.

Además la neurotoxicidad del cisplatino aumenta cuando no se administra la furosemida a dosis bajas, por ejemplo 40 mg a pacientes con función renal normal y con equilibrio líquido positivo cuando se emplea para obtener diuresis forzada durante el tratamiento con cisplatino.

El sucralfato y la furosemida orales deben tomarse con más de 2 horas de diferencia, debido a que el sucralfato disminuye la absorción intestinal de la furosemida y por lo tanto, reduce su efecto. La furosemida reduce la excreción de sales de litio y puede provocar aumento de las concentraciones séricas de éste, lo que ocasiona un aumento de la toxicidad por litio, incluyendo aumento del riesgo de efectos cardiotóxicos y neurotóxicos del litio. Por ello, se recomienda un monitoreo cuidadoso de las concentraciones de litio en pacientes que reciban esta combinación.

Los pacientes que toman diuréticos pueden sufrir hipotensión arterial severa y deterioro de función renal, incluyendo casos de insuficiencia renal, especialmente cuando se les administra por primera vez un inhibidor de la ECA o un antagonista de los receptores de la angiotensina II, o cuando reciben por primera vez en una dosis más elevada de estos fármacos.

Por lo tanto, se debe considerar una interrupción temporal de la administración de furosemida, o por lo menos una reducción de la dosis de furosemida desde tres días antes de iniciar el tratamiento, o al aumentar la dosis de un inhibidor de la ECA o un antagonista del receptor de la angiotensina II.

Risperidona: Debe evaluarse con precaución el riesgo – beneficio de la combinación, o el tratamiento concomitante con furosemida o con otros diuréticos potentes, antes de tomar la decisión de uso. En relación al incremento de mortalidad en el paciente senil con demencia que recibe concomitantemente risperidona (véase Precauciones generales).

Combinaciones para tomarse en cuenta: La administración concomitante de antiinflamatorios no esteroideos, incluyendo el ácido acetilsalicílico, puede reducir el efecto de la furosemida. En pacientes con deshidratación o hipovolemia, los antiinflamatorios no esteroideos pueden provocar insuficiencia renal aguda. La toxicidad del salicilato puede aumentar con furosemida.

La administración concomitante de fenitoína puede atenuar el efecto de la furosemida.

Corticosteroides, carbenoxolona, orozuz en grandes cantidades y el uso prolongado de laxantes pueden aumentar el riesgo de desarrollar hipocaliemia.

Algunos trastornos electrolíticos como hipocaliemia e hipomagnesemia pueden aumentar la toxicidad de preparados digitálicos y medicamentos que inducen la presión sanguínea: debe anticiparse una caída más pronunciada de la misma.

El probenecid, metotrexato y otros medicamentos que, como la furosemida, sufren secreción tubular renal significativa, pueden reducir el efecto de la furosemida. A la inversa, la furosemida puede reducir la eliminación renal de estos medicamentos. Tratamientos con dosis elevadas (sobre todo de ambos medicamentos, furosemida y los otros), pueden ocasionar concentraciones séricas aumentadas y un mayor riesgo de efectos adversos debidos a la furosemida o a la medicación concomitante.

Los efectos de medicamentos antidiabéticos y simpaticomiméticos que aumentan la presión sanguínea, como epinefrina y norepinefrina, pueden verse reducidos; en cambio los efectos de relajantes musculares de tipo curare o de teofilina pueden verse aumentados.

Pueden aumentar los efectos nocivos de medicamentos nefrotóxicos sobre el riñón.

Se puede desarrollar deterioro de la función renal en pacientes que reciben tratamiento concomitante con furosemida y altas dosis de ciertas cefalosporinas.

El uso concomitante de ciclosporina A y furosemida se asocia a un mayor riesgo de artritis gotosa secundaria a la hiperuricemia inducida por furosemida y al deterioro de la excreción renal del urato por la ciclosporina.

Los pacientes tratados con furosemida que además presentaban alto riesgo de nefropatía por medio de contraste radiológico, experimentaron una más alta incidencia de deterioro en la función renal después de recibir el medio de contraste, en comparación con los pacientes de alto riesgo que recibieron solamente la hidratación intravenosa antes de recibir el medio de contraste.

Para espironolactona: La absorción de espironolactona aumenta marcadamente si LASILACTON® se ingiere junto con los alimentos. Tanto la espironolactona como la carbenoxolona pueden disminuir su acción recíprocamente.

Los antiinflamatorios no esteroides como la indometacina y el ácido acetilsalicílico disminuyen el efecto de la espironolactona. La espironolactona puede incrementar los niveles séricos de digoxina.




LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. Literatura exclusiva para médicos. No se use en el embarazo ni en la lactancia.

SANOFI-AVENTIS DE MÉXICO, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 0092M80, SSA IV




PRECAUCIONES GENERALES:

Debe asegurarse la presencia de flujos urinarios adecuados: En pacientes con obstrucción parcial del flujo urinario (alteraciones en el vaciamiento vesical, hiperplasia prostática o estrechez uretral) la diuresis incrementada puede precipitar o agravar complicaciones, por lo que este tipo de pacientes deberán ser cuidadosamente monitoreados, especialmente durante las etapas iniciales del tratamiento diurético.

El tratamiento con LASILACTON® requiere supervisión médica continua, especialmente en pacientes con:

• Hipotensión arterial.

• Estenosis significativa de las arterias coronarias o cerebrales, por el alto riesgo secundario a una caída marcada en la presión arterial.

• Diabetes mellitus manifiesta o latente (prediabetes).

• Gota.

• Síndrome hepatorenal (falla renal asociada a insuficiencia hepática severa).

• Hipoproteinemia asociada a síndrome nefrótico (el efecto de la furosemida puede disminuir y su ototoxicidad puede aumentar, por lo que se recomienda un cuidadoso ajuste de la dosis).

Infantes prematuros, en los que se debe monitorear la función renal y llevarse a cabo ultrasonografía renal debido al posible desarrollo de nefrocalcinosis/nefrolitiasis.

Se recomienda monitoreo regular a las concentraciones séricas de sodio, potasio y creatinina durante el tratamiento con furosemida, mismo que se deberá intensificar en pacientes con alto riesgo de desarrollar alteraciones electrolíticas o ante situaciones de pérdida incrementada de líquidos (vómito, diarrea, sudor intenso). Deberán corregirse tanto la hipovolemia, la deshidratación o cualquier otra alteración electrolítica o ácido-base secundaria, considerándose la suspensión temporal del tratamiento con furosemida.

Uso concomitante con risperidona: En estudios clínicos de risperidona, controlados con placebo en pacientes seniles con demencia, se observó una mayor incidencia de mortalidad en pacientes tratados con furosemida más risperidona (7.2%, promedio de edad 89 años, rango 75-96 años) o sólo con furosemida (4.1% promedio de edad 80 años, rango 67-90 años). El uso concomitante de risperidona con otros diuréticos (principalmente diuréticos tiazídicos usados en dosis bajas), no se asociaron con hallazgos similares.

No ha sido identificado el mecanismo fisiopatológico que explique este hallazgo y no hay un patrón consistente de la causa de muerte. Sin embargo, se debe tener cuidado y evaluar el riesgo-beneficio de esta combinación, o el cotratamiento con otros diuréticos potentes debe ser considerado antes de decidir su uso.

No hubo incremento en la incidencia de mortalidad entre los pacientes que estaban tomando otros diuréticos como tratamiento concomitante con risperidona. Independientemente del tratamiento, la deshidratación fue un factor de riesgo global para la mortalidad y debe por lo tanto evitarse en los pacientes seniles con demencia.

Puede disminuir la capacidad de reacción, de concentración o para operar maquinaria, especialmente al cambiar de medicamento y en relación con el consumo de alcohol.




PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No se conocen hasta la fecha.




PRESENTACIONES:

Caja con 16 o 20 cápsulas en envase de burbuja (PVC/AI).




MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: El cuadro clínico en sobredosis aguda o crónica depende principalmente de la extensión y consecuencias de la pérdida de líquidos y electrólitos, tales como hipovolemia y deshidratación, hemoconcentración y arritmias cardiacas (por ejemplo bloqueo AV y fibrilación ventricular).

Dichas alteraciones pueden manifestarse, por ejemplo, como hipotensión grave (avanzando a choque), insuficiencia renal aguda, trombosis, estados de delirio, parálisis flácida, apatía y confusión.

No se conocen antídotos específicos para la espironolactona ni para la furosemida. Si se acaba de ingerir, se puede intentar limitar la absorción sistémica de los ingredientes activos a través de medidas para desintoxicación primaria (por ejemplo, lavado gástrico), o para reducir la absorción (por ejemplo, carbón activado).

Manejo: Deben corregirse las alteraciones en el balance de electrólitos y de líquidos. Esta acción correctiva, así como su prevención, y el tratamiento de complicaciones resultantes de dicha alteración (por ejemplo, hipercaliemia) y de otros efectos en el cuerpo, pueden necesitar un monitoreo médico intenso general y específico, acompañados de medidas terapéuticas (por ejemplo, promover la eliminación de potasio). Es necesario garantizar la emisión de orina en pacientes con trastornos de la micción.